Sonsoles Ónega denuncia lo que vivió en Mediaset: "Se traspasaron líneas rojas"

En imágenes de archivo Ana Rosa Quintana y Sonsoles Ónega
La periodista y presentadora estrena mueva novela que llegará a las librerías el próximo 25 de febrero

Según recoge Informalia, el título de la nueva novela de Sonsoles Ónega (Madrid, 1977) es Llevará tu nombreLlega tras ganar el Premio Planeta en la penúltima edición y está ambientada a finales del siglo XIX entre Santander y Madrid. Es una historia de traiciones y secretos familiares, de mujeres que se preparan para servir en las casas de familias adineradas y que luchan, en un entorno hostil, por cambiar el destino de sus vidas.

La pequeña de las hijas de Fernando Ónega dice en el suplemento de ABC que ha escrito con rabia y con miedo a defraudar a sus lectores de Las hijas de la criada. Su nueva novela llega con fuerza: el 25 de febrero se publica en castellano, traducida al catalán, y en 18 países.

"El premio me mató un poco internamente", admite Sonsoles, en referencia a que le dolieron algunas de las críticas recibidas tras la concesión del galardón mejor dotado de la literatura en español (concedido por el Grupo Planeta, accionista de referencia de la cadena en la que trabaja la escritora) y por el que se llevó además de la gloria un millón de euros.

La periodista es honesta cuando reconoce que no se acostumbra a las críticas y que además no desea hacerlo: "Quiero que me siga doliendo la percepción de los demás sobre mí, porque el día que me resbale, a lo mejor me tengo que ir. No me resbala nada de lo que digan de mí", reitera.

Recuerda que fueron críticas "con nombre, apellido y cabecera de periódico", dice en relación con la demoledora opinión de uno de los directivos de El País sobre Las hijas de la criada"No fue una crítica literaria, que asumo y de la que aprendo; fue otra cosa: fue un desprecio a muchos años de trabajo y a una vocación", opina del crítico que firmó lo que ella considera "un desprecio".

La presentadora se defiende en la entrevista publicada por el suplemento de cualquier sospecha de chanchullo: de que se supusiera "que había un diseño en este premio, que había una premeditación y una estrategia comercial", explica. "No lo soporté, la verdad, porque llevo toda mi puñetera vida escribiendo; es el séptimo libro que publico y pienso que no sé hacer otra cosa más que comunicar con palabras, sea a través de una pantalla o de un libro. Me hirieron, lo reconozco", repite.

En la entrevista, firmada por Virginia Drake, ex compañera de Ana Rosa Quintana y amiga de la presentadora de Usera, le recuerdan que dejó Mediaset España para irse a Atresmedia, grupo al que pertenece Planeta, y que poco después recibió el premio. Pero Sonsoles no entiende la susceptibilidad y argumenta que el galardón no puede estar vinculado a la cadena: "Yo no lo permitiría y jamás habría comprometido un contrato audiovisual por un premio", replica. "A veces envidio la chulería —bien entendida— de Juan del Val y la capacidad que tiene para contestar, porque yo no fui capaz de hacerlo", se lamenta. Recuerda que ya había recibido el Premio Lara, "trabajando en otro grupo mediático, y antes del Lara, otro de novelita corta", insiste. También explicará que ella había pedido a Mediaset que llevaran a la pantalla otra novela suya y no le hicieron caso. Y se fue.

Ana Rosa Quintana

Sonsoles Ónega tampoco se muerde la lengua al hablar del duelo que mantuvo en las tardes con su antigua jefa: "No fui yo la que llegó a la tarde; fue ella la que vino después. Yo ya estaba. La tarde es muy exigente, muy perra y muy dura. Sufrí mucho", admite. "Ana Rosa es alguien a quien conozco y con quien he trabajado. Me incomodaba plantear la sana competencia entre cadenas como un duelo entre mujeres profesionales, y más entre maestra y pupila", explica.

"Ana producía mi programa Ya es mediodía en Telecinco. Mi desembarco en el mundo del magacín fue de su mano; siempre tuvimos muy buena relación", recuerda.

"Cuando me cambié de cadena, puse a Atresmedia la condición de no hacer las mañanas: primero, porque estaba Ana Rosa haciéndolas en Telecinco; y, segundo, porque ya estaba Susanna Griso en Antena 3. Jamás lo reconocerán ni Ana Rosa ni Susanna, pero fue así y lo saben mis jefes. No iba a competir con Ana Rosa ni quería un duelo de mujeres", desvela la periodista.

Pero al final Mediaset colocó a Ana Rosa en la tarde y a Sonsoles le generó mucho estrés: "Lo viví mal, con mucha tensión. Nos conocíamos los equipos y vernos en la calle en esos términos bélicos provocó alguna situación incómoda", señala.

Sin embargo, admite que con Joaquín Prat no existe esa tensión: "Es mi hermano; nuestros padres eran amigos y tenemos una relación de muchos años", cuenta. "Con Jorge Javier Vázquez tampoco existe esa rivalidad; nos damos la enhorabuena con normalidad. Con Ana Rosa, por lo que fuera, no existió eso", reconoce.

Insiste en que "con Ana Rosa había elementos personales". Ónega dice que se despidió de su jefa antes de irse a Antena 3: "Me dijo que lo entendía perfectamente, pero luego parece que dejó de entenderlo", comenta.

"El gallego no pide, emigra"

Cuenta, como avanzábamos más arriba, que Mediaset estaba pendiente de hacer una adaptación audiovisual de su novela Después del amor, pero que nunca se llevó a cabo. "Eso me dejó un poso de pena y decepción. Aquello se me quedó en la mochila. Cuando le dije a Paolo (Vasile) que me iba a Atresmedia, me dijo que se lo tenía que haber pedido a él directamente; pero el gallego no pide, emigra", sentencia.

De su novio se alegra de que no trabaje en los medios: "Juan no tiene nada que ver con el periodismo, gracias a Dios; relativiza todo. Trabaja en banca de inversiones", explica.

Recuerda Sonsoles que cuando hacía el programa Ya son las ocho, en Telecinco, algunos personajes no querían ir "por cómo se les atacaba y ridiculizaba. Se había llegado a unos niveles de hurgamiento terribles; se habían traspasado muchas líneas rojas", denuncia.

De su amistad con la Reina Letizia habla para contar que no lee sus libros antes de publicarlos: "No los lee nadie más que mis editoras; ni siquiera mi hermana, que es mi codo, mi hombro y mi mano. Entre otras cosas, porque me parece un coñazo: no puedes dar un manuscrito a nadie para que lo lea; le estarías haciendo una putada", aclara.

En cambio, opina que la Reina, después de salir a la venta, sí ha leído todos sus libros: "Creo que sí. Bueno, ahora no sé si los ha leído absolutamente todos. Supongo que sí, pero no te voy a contar lo que me dice", remata.