El terrible episodio de Ortega Cano contra Rociito y Fidel: "Estás matando a tu madre"

La hija de Rocío Jurado recuerda el fuerte encontronazo que tuvo con el torero durante el ingreso de su madre en Houston
En la imagen de archivo Rocío Carrasco, José Ortega Cano y Fidel Albiac / Fotografía: Cordon Press
photo_camera En la imagen de archivo Rocío Carrasco, José Ortega Cano y Fidel Albiac / Fotografía: Cordon Press

Según informa Javier del Pozo en CHIC, después de narrar todo lo acontecido durante la producción y la grabación de la recordada última gala de Rocío Jurado en TVE, el capítulo 8 de la docuserie En el nombre de Rocío protagonizada por Rocío Carrasco y emitido este viernes se centra en los últimos días de vida de la artista. "Después de la gala mi madre empieza a encontrarse mal. Ella se notaba como que tenía el vientre hinchado", recuerda su hija con tristeza. "Lo más coherente era volver a Houston, donde ya se había tratado. Allí le dicen que la tienen que operar con anestesia. Ella me llama y me voy para allá".

Una estancia en el hospital, junto al resto de la familia Mohedano y José Ortega Cano, de la que mucho se ha hablado a lo largo de los años y que según Rocío Carrasco, fue un punto de inflexión en la visión que su madre tenía de sus hermanos y su marido. Pese a lo duro de la situación, destaca la profesionalidad y el amor con el que trataron a su madre, al contrario de lo que José Ortega Cano ha mantenido en diversas entrevistas donde criticó el tratamiento y los cuidados que recibió en la clínica: "Eso es de ser muy desagradecido y muy osado. Eso no es real. En la Anderson de Houston con ella solo tuvieron cuidado, amor y buenas palabras".

En este capítulo se hace especial hincapié en los gastos que supuso todo lo relacionado con su ingreso, no solo de su tratamiento en el hospital, sino de aquellos que generaban el resto de la familia: viajes, dietas y alojamiento. Según Rocío, todos ellos fueron pagados por su madre: "Los viajes de mis tíos los paga ella y el mío y los de Fidel lo pagamos nosotros".

Para alojarse contaron con la ayuda de un matrimonio mexicano amigos de la familia que les cedieron dos viviendas y un coche para desplazarse al hospital. Precisamente el vehículo fue motivo de discordia entre la familia: "Le pedían hasta el dinero de la gasolina". Una situación "dantesca, asquerosa y grotesca" que Rocío recuerda con dolor: "Mi madre tenía dinero en el hospital, mandaba sacar dinero y allí se ponía a repartir el dinero a unos y a otros. Todos intentaban sumar puntos, agradar más, pero al mismo tiempo pidiendo dinero para gasolina, para comida".

Amador, ¿topo de la familia?

Sobre las continuas filtraciones a la prensa que se realizaron durante el ingreso de la artista en Houston, Rocío señala a un culpable: su tío Amador. Lo califica de "poco leal" y "sinvergüenza" ya que entre sus confidentes estaba Antonio David Flores con el que había recuperado su relación meses antes: "Me da mucho asco escucharlo. No entiendo la poca lealtad, no concibo la vida de las veletas. Sabiendo lo que le ha hecho a su hermana. Lo que su hermana sufría en esa cama de hospital con temas que tenían que ver con esa cosa tan asquerosa que está ahí (Antonio David) No tienen vergüenza ni perdón de dios (…) Amador informaba a todo el mundo de lo que ocurría y la mayoría de las cosas que salían en Houston, me juego el cuello que hasta las malas, salían de él", dice con resentimiento.

Especialmente cruel se muestra hacia José Ortega Cano, quién asegura que no estuvo a la altura de las circunstancias durante el ingreso en Houston: "Lo que ha hecho es darme más sufrimiento a mi madre.. Lo que tenía que hacer es preocuparse no del tiempo que pasó con mi madre sino de la calidad de vida que le dio en el tiempo que estuvo con ella".

Habla sin tapujos sobre los problemas de alcoholismo del torero, mencionando incluso el accidente de tráfico en el que perdió la vida Carlos Parra y por el que fue a prisión: "José cae en picado y se le acrecenta un problema que él ya tenía y que luego salió a la luz y que dio lugar a la pérdida de una persona". Según Rocío, "José estaba ausente" y se "dormía" en cualquier rincón del hospital: "Creo que había una mezcla de dolor y mala conciencia. Pero no es verdad que él empiece a tener el problema que tiene a raíz de la muerte de mi madre, simplemente se agrava. Lo tiene desde mucho antes".

Por este motivo Rocío habría tratado por todos los medios de "controlar" a su marido, poniendo incluso en riesgo su salud: "Mi madre sabedora del problema que tenía quería tenerlo controlado para que no tuviese problemas en sitios extraños en EEUU. Se ponía muy nerviosa cuando desaparecía".

‘Tú estás matando a tu madre’

Cuenta un duro capítulo en el que Ortega desaparece del hospital y Rocío Carrasco va en su búsqueda. Lo encuentra durmiendo en un pasillo del hospital y le recrimina que no esté junto a su madre. A su regreso al piso para pasar la noche se produce una terrible discusión en la que Ortega intenta ajustas cuentas: "Empieza a increparme sin venir a cuento por aquellas palabras que tuvimos en el pasillo", comienza relatando.

"Me dice que quién soy yo para decirle lo que tiene que hacer. En un momento de la discusión me dice: ‘Tú estás matando a tu madre’". En ese momento Fidel Albiac se dirige a Ortega amenazante: "Fidel le dice: 'Si le vuelves a decir eso a mi mujer nos vamos tú y yo cristalera para abajo'. Esa fue la única vez que hubo una discusión con José y fue por ese motivo. Yo empecé a llorar como una niña pequeña. Cuando un día antes había pasado un día horroroso porque mi madre había empezado con ataques y pensaba que ese había ido de este mundo quedándose medio atontada y sin conocerme y sin despedirme de ella".

Concluye el capítulo con un avance sobre lo que veremos en la próxima entraga, dedicado a lo que ocurrió durante los primeros días tras la muerte de Rocío Jurado y los primeros problemas que surgieron durante el reparto de la herencia que tantas horas de televisión ha ocupado durante los últimos años.

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