'Fiesta' y Emma García destrozan a Gloria Camila con la ayuda de Manuel Cortés
El magacín vespertino Fiesta, presentado por Emma García en Telecinco, se convirtió el pasado fin de semana en escenario de una de las confrontaciones más comentadas de la temporada televisiva al enfrentarse la presentadora con su colaboradora Gloria Camila Ortega. El detonante fue la actitud evasiva de Gloria Camila ante preguntas sobre su vida personal —en concreto, un reciente viaje veneciano junto a su ex —, que avivó especulaciones sobre reconciliación y desató un conflicto en directo que mezcló malestar profesional, emociones a flor de piel y la implicación de terceros.
Un viaje y una pregunta que encendieron el plató
Todo comenzó cuando Fiesta abordó la polémica generada por la aparición de fotos de Gloria Camila en Venecia con su exnovio, el cantante Álvaro García, lo que algunos interpretaron como una posible reconciliación sentimental. Ante las repreguntas de Emma García, la colaboradora se mostró reacia y evasiva, defendiendo que no estaba obligada a justificar cada aspecto de su vida privada en pantalla. “Mi vida es mía y no tengo que dar explicaciones”, llegó a manifestar Gloria con tono firme y gesto serio.
Fue precisamente esa actitud la que desencadenó la reacción más sonora de Emma García en años en Fiesta. Visiblemente molesta, la presentadora cuestionó las “caras” y el desaire de Gloria, suspendiendo momentáneamente la conversación y encarando a su equipo: “¿Pero vamos a ver, yo no puedo preguntar o cómo va esto? Pues te digo una cosa, paso de preguntar. ¡A mí me importa una mierda esto al final, entiéndeme!”, espetó en directo, generando una de las frases más repetidas del momento televisivo.
Tras esta fuerte reacción, la colaboradora terminó rompiendo a llorar en pleno set, visiblemente afectada por la presión del encuentro y la escalada de tensiones.
Gloria Camila responde: “No fue una encerrona”
Al día siguiente de la emisión, Gloria Camila rompió su silencio desde el programa El tiempo justo, donde aseguró que no fue informada adecuadamente sobre el formato del encuentro televisivo. Según su versión, desconocía que se le preparara un cara a cara con Raquel Bollo, madre de Manuel Cortés, persona con la que ha sido vinculada sentimentalmente en el pasado. Gloria sostuvo que, como colaboradora, su función es debatir y comentar temas, pero no entrar en detalles personales sin aviso previo.
“Nunca he vetado ningún tema, pero este tipo de sorpresas no me hacen gracia”, dijo refiriéndose al momento de tensión vivido en el plató.
Fiesta contesta: “No desconocía lo que iba a ocurrir”
La respuesta oficial de Fiesta no se hizo esperar. El programa emitió posteriormente una cronología de los hechos en la que niega que Gloria Camila ignorase lo ocurrido: según el registro de producción, tanto ella como su representante sabían con antelación que la colaboradora y Raquel Bollo estarían juntas en plató, descontando así la acusación de “encerrona”. “Aquí no obligamos a nadie ni hacemos encerronas”, sostuvo la dirección del magacín, que además ironizó sobre la contradicción entre minimizar el conflicto y su evidente presencia televisiva.
Manuel Cortés entra en escena y deja una versión emocional
Aún más sorprendente fue la aparición de Manuel Cortés en el plató, entrevistado por Emma García en un gesto que dio la vuelta a la polémica. El hijo de Raquel Bollo —con quien Gloria Camila compartió una amistad que luego se interpretó como relación sentimental— apareció visiblemente emocionado y dolido por cómo se han difundido rumores y críticas en redes y prensa.
“Yo vengo aquí a defenderme, no a atacar a nadie”, dijo Cortés en su primera entrevista televisiva sobre el asunto, enfatizando que nunca ha estado interesado en protagonismos mediáticos y que le ha dolido que se cuestione su sinceridad. Durante la conversación, Cortés explicó que intentó proteger a Gloria Camila porque le tenía “un cariño enorme”, lamentando no haber recibido su apoyo ante las especulaciones que han circulado en las últimas semanas.
Además, se comentó un mensaje intrigante enviado por Álvaro García a Cortés, reproducido en el programa y que habría generado malestar entre los protagonistas, aunque los detalles completos sobre ese audio no han trascendido oficialmente.
Un conflicto que trasciende al entretenimiento
El choque entre Emma García y Gloria Camila ha generado un debate mayor sobre los límites del periodismo de entretenimiento, la presión a la que se exponen las figuras públicas en crónica social y las expectativas sobre lo que debe o no hablarse en directo cuando se trata de hechos personales. Algunos defienden que un programa como Fiesta debe poder hacer preguntas de interés público, mientras otros consideran que la línea entre lo respetuoso y lo invasivo puede haberse cruzado en este caso.
En un espacio donde la polémica es, a menudo, parte del formato, esta escalada evidencia que incluso los profesionales de la comunicación pueden verse superados por la intensidad de las emociones cuando la vida privada se mezcla con la emisión en directo.