Carlota Corredera sentencia ¿de muerte? a Ana Rosa Quintana y la Telecinco 'blanca'

Esto es lo que piensa la presentadora sobre el nuevo liderazgo de Ana Rosa Quintana en las tardes de Telecinco y el cambio de rumbo en la cadena
Carlota Corredera sentencia ¿de muerte? a Ana Rosa Quintana y la Telecinco 'blanca'
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Según informa El Televisero, Carlota Corredera es uno de los rostros más importantes en los 14 años de historia de ‘Sálvame‘. La periodista gallega estuvo ligada al formato de la Fábrica de la Tele hasta el 25 de marzo de 2022, primero en calidad de directora y después como presentadora. Y ahora, más de un año después permanece retirada de la televisión, y ha emprendido nuevos proyectos como su propio video podcast ‘Superlativas’.

Pese a desligarse del emblemático formato que emitirá su último programa en Telecinco el próximo viernes, 23 de junio, El Televisero ha podido charlar con Carlota Corredera, quien se muestra crítica ante cómo se ha comunicado la noticia. Además, se solidariza con todos sus compañeros ante la cancelación de ‘Sálvame’ y valora la decisión de Mediaset de entregarle las tardes a Ana Rosa Quintana.

Si por algo fue también un rostro muy reconocido entre el gran público fue por su papel en la docuserie ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’. Carlota Corredera pronuncia en esta entrevista si se arrepiente del alto precio que ha pagado por apoyar a Rocío Carrasco, y si se siente identificada con el bache de Jorge Javier Vázquez, que le ha llevado a apartarse de la pequeña pantalla.

¿Cómo has vivido la cancelación de ‘Sálvame’?

La he vivido con tristeza y sorpresa. Es algo que me pilló desprevenida, como a todo el mundo. Creo que ahora mismo ya solo se puede pensar en el futuro. Y yo le deseo a mis compañeros que les vaya bonito a todos, tanto los que están delante como detrás de las cámaras.

¿Se merecen este final? ¿Crees que se podrían haber hecho las cosas de otra manera después de 14 años?

Después de 14 años de servicio a este país se merecían otro tipo de comunicación de una noticia tan trascendente. Pero no solo porque acabe un programa, sino porque detrás de esa noticia veo caras, personas, familias e historias. Y en ‘Sálvame’ empezamos siendo unos veinteañeros y treintañeros y ya muchos han formado su familia y están metidos en su primera hipoteca. Tenía que haberse comunicado de otra forma, pero ya no se puede hacer nada.

Sálvame’ se despide líder de audiencia.

Creo que al final es un gesto de la audiencia. Porque nosotros hemos estado 14 años, no porque seamos muy buenos o malos entretenedores, sino porque realmente el público ha estado ahí. Y en unos tiempos tan convulsos y de un cambio de consumo tan bestia que hemos vivido en los últimos años, sobre todo después de la pandemia, las audiencias de ‘Sálvame’ son súper meritorias, y a mí me congratula. Porque creo que al final si hay algo que se merece el equipo es acabar con buen sabor de boca.

¿Te veremos el día 23 en ese final? ¿Te gustaría estar?

El 23 se van a despedir por todo lo alto, y como todo el mundo estaré pegada a la tele para ver el final de un programa que ha hecho historia. No lo sé si estaré en el final, podría ser, lo vamos a dejar abierto.

¿Cómo te imaginas a Telecinco sin ‘Sálvame’?

Seguro que al final habrá gente que nos eche de menos, y gente que nos eche de más. Porque a veces pensamos que todo tiene mucha más trascendencia de la que realmente tiene. Desde luego que Telecinco será otra cadena tras el final de ‘Sálvame’, que nada tendrá que ver con la que conocemos hoy. ‘Sálvame’ ha sido la columna vertebral de la programación de Mediaset durante casi tres lustros, y eso es mucho tiempo. Esto es, en definitiva, una decisión empresarial, y las personas que están en los mandos están para tomar decisiones. Te pueden gustar más o menos, y ellos han decidido que ‘Sálvame’ no puede tener cabida en la nueva Mediaset, pues yo solo puedo desearles mucha suerte.

¿Crees que el nuevo modelo de televisión de Mediaset es el adecuado? ¿O es un error emular a la competencia y perder su sello propio?

No soy tan atrevida como para opinar de algo tan complicado. Yo he tenido responsabilidades al frente de programas como ‘Sálvame’, que probablemente sea el más difícil que he hecho como directora, y que me ha requerido más esfuerzo y dedicación. Además, hay un refrán que dice ‘el tiempo da y quita razones’, y eso va a ser así. Porque si Telecinco se equivoca en su estrategia de que ‘Sálvame’ desaparezca se va a saber. Es algo que no se va a poder ocultar, ya que los datos de audiencia son públicos. Si es un acierto o no, solo lo va a decidir el tiempo. Ahora mismo ha habido un cambio de mandos en Mediaset y entiendo que las personas que han hecho el cambio buscarán resultados. Realmente, los que tienen que rendir cuentas son los directivos, y se les tendrá que exigir tanto objetivos de audiencias como de beneficios económicos.

¿Cómo valoras que Ana Rosa Quintana sea quién lidere las nuevas tardes de Telecinco con ‘TardeAR‘?

Yo lo interpreto como una decisión de la nueva directiva, dentro de su nueva línea. Y evidentemente, la franja de la tarde para Ana Rosa no es desconocida. Ella se hizo muy conocida y su catapulta al éxito televisivo y al darse a conocer en España como periodista fue las tardes. De hecho, yo la conozco bien porque estuve con ella en su última etapa. Y sin entrar en otras cosas, personalmente estoy convencida de que va a salir ganando, porque lleva 18 años madrugando. Y para mí que madrugar es lo más complicado que me puede pasar en la vida y lo llevo fatal, considero que para Ana Rosa va a ser un cambio brutal en calidad de vida. Esa es mi opinión sin hablarlo con ella.

¿Qué consejo le darías, porque al final ‘Sálvame’ ha resistido muy bien el paso del tiempo y tenía un target muy juvenil, cuando el de Ana Rosa por las mañanas es más envejecido?

Si su forma de hacer televisión y su estilo gusta a la nueva directiva y quieren extender su sello a la tarde, pues veremos los resultados a partir de septiembre. Es un reto que, por lo que ha dicho Ana Rosa públicamente, ella y su equipo lo afrontan con mucha ilusión. Y desde luego van a intentarlo, y si confían en ti para un proyecto pues hay que ir a por todas. En un momento además crucial. Yo el otro día estuve en la Facultad de Comunicación de Cuenca y los chavales me dijeron que ellos se sentían ya un poco desconectados de ‘Sálvame’, porque seguían la información de corazón a través de TikTok, y me contaban que en sus residencias o colegios mayores ya no tenían televisores. Si los jóvenes se han ido y ya no van a ver la televisión lineal las cadenas se tienen que poner las pilas, y tendrán que programar para el público que está.

Antes de su final se ha estrenado ‘Mía es la venganza’. El otro día entrevistamos a uno de sus protagonistas, Armando del Río, y declaró: «Si somos los que vamos en vez de ‘Sálvame’ nos tendrían que dar las gracias. Hay que cambiar un poco el chip en este país. Dejarte más de ‘Sálvame’, para ver una serie diaria o leer un libro». ¿Qué le dirías a aquellos que critican al programa?

Voy a contestar un poco a todas esas voces críticas, porque a mí este discurso no me suena nuevo. Hay personas, tanto de dentro como fuera del medio, que siempre nos han visto de una manera un tanto despectiva y que nos han considerado un ‘producto de segunda’. Y que creen que es incompatible ver ‘Sálvame’ con tener una vida cultural rica. A este respecto, en primer lugar, ‘Sálvame’ ha generado durante 14 años muchos beneficios, gracias a los cuales entre muchas otras cosas se han podido llevar a cabo grandes proyectos de ficción. Lo segundo, no es incompatible ver ‘Sálvame’ con tener inquietudes culturales, ya sea leer libros, ver películas o escuchar música. Y en último lugar, que dejen de juzgar a la gente que ve el programa, los espectadores de ‘Sálvame’ lo han visto o dejado de ver de forma completamente libre, el mando es democrático, y si a ti te ven es porque gustas. Pido por enésima vez respeto, porque cuando le faltan el respeto al programa se lo faltan a los espectadores que deciden libremente consumir lo que les da la gana.

¿Te ves en el modelo de televisión al que aspira la nueva Telecinco, de «televisión familar y alegre»? ¿Te han ofrecido algún nuevo proyecto?

No he recibido ninguna oferta de Mediaset y no he tenido ninguna conversación con sus directivos para saber si yo encajo o no en su nuevo modelo. Pero mi teléfono está conectado, y estoy encantadísima de hablar con cualquier persona que me quiera ofrecer un nuevo proyecto, claro.

Has manifestado el alto precio que has pagado por la docuserie de Rocío Carrasco a propósito de la polarización que existió. ¿Cómo valoras todo con el tiempo? ¿Te arrepientes de haberte implicado tanto?

Nadie se puede arrepentir de implicarse por algo en lo que cree. Por ejemplo, te puedes arrepentir por haber dicho que no a una oferta de trabajo, cuando luego eres consciente de que tendrías que haber dicho que sí. Pero no por ser honesta y serme leal a mí misma y mi manera de ver la vida. Y las personas que trabajamos en la docuserie de Rocío Carrasco tuvimos una ventana al mundo única, para hacer pedagogía de la violencia de género y explicarle a la gente términos como la violencia vicaria y muchas otras cosas. Y sin hablar de datos de audiencia ni polarización hay un dato objetivo, que fue el aumento de llamadas al 016. Y con todo ese legado que tuvo la docuserie, que por haberme implicado yo haya pagado un precio tan alto, no significa que esté arrepentida de haberlo hecho.

¿Crees que esa polarización con Rocío Carrasco perjudicó a las audiencias de ‘Sálvame’ y de Telecinco?

La polarización creo que nos pasó factura en audiencia a todos los niveles y a toda la parrilla de Telecinco. Pienso que hay que poner el foco más en la gestión de la polarización, que en la propia Rocío Carrasco.

¿Te sientes identificada con el bache de Jorge Javier con todo lo que supuso para ti la docuserie?

Tenemos historias personales muy distintas Jorge y yo. Sí tenemos vidas paralelas en algunos momentos en concreto, pero tenemos situaciones muy diferentes. Primero, porque yo estoy a años luz profesionalmente de él, y tampoco tengo un contrato de cadena. Y evidentemente, yo no soy la presentadora de ‘Sálvame’ cuando comunican su final. Creo que el bache de Jorge incluso ha tardado en llegar, por el desgaste que tiene que tener a todos los niveles, y sobre todo emocional. Le conozco bien y Jorge a pesar de lo aguerrido y fuerte que puede parecer a veces en pantalla, es una persona muy sensible y frágil. Y conociendo lo que es estar delante de las cámaras recibiendo presiones, pues esta profesión que hemos elegido tiene sus pros y sus contras.

¿Has hablado con él? ¿Te preocupa su estado?

No he hablado con él, porque creo que si me necesita me llamará y sabe que siempre estoy ahí. Porque al final cada uno necesita su espacio y respetarlo también como él hizo conmigo, porque él sabe que cuando yo desaparecí, yo sabía que él estaba.

¿Volverá a la televisión?

Desde luego lo que le deseo es que se recupere, y que le volvamos a ver pronto en televisión. Porque con su marcha salimos perdiendo todos, los espectadores los primeros. Y a mí me encantaría verle lo más pronto posible, y ojalá el 23 de junio esté al frente del último programa. Él se lo merece y ‘Sálvame’ también. Ojalá encuentre las fuerzas para hacerlo. Yo le entiendo perfectamente, y él sabe que siempre podrá contar conmigo; porque al final esto la gente no se lo cree, ahora que se empieza a hablar de salud mental, y lo que es estar tan expuesto y vivir tantas cosas tan fuertes.

¿Te ves volviendo tú a la televisión generalista o limitarte a tu nueva faceta profesional?

Mi opción 1 siempre será la televisión generalista. Pero mientras nos hemos dado un barbecho, como ese parón que le dan a las tierras los agricultores para conseguir mejores cosechas. Yo estoy descansando, pero tampoco he parado de moverme, pensar y estudiar el mercado. Ha habido cambios trepidantes y como ahora tengo la opción de verlo con la tranquilidad desde afuera pues estoy absolutamente abierta a trabajar de nuevo, en cualquier cadena o plataforma, cualquier proyecto interesante que me ofrezcan en el mercado. Y mientras no llega ese programa que encaje conmigo, tampoco me he quedado quieta y he emprendido la aventura del podcast junto a mi marido, con la productora que tenemos que es Alalba Audiovisual.

Háblanos más de tu video podcast, ¿hacia dónde lo quieres orientar y qué utilidad te gustaría darle a ‘Superlativas’?

Ahora mismo estoy entregada en cuerpo y alma, con muchísima ilusión, pero sin perder de vista que mi sitio natural es presentar en la tele. La idea es que este mismo mes salga al aire el primer proyecto juntos, que es el de ‘Superlativas’. Pero nuestra meta es que además de mi propio video podcast podamos producir otros podcasts. ‘Superlativas’ es un proyecto que está pensado para aquellas personas que me han seguido todo este tiempo. Porque llevo ya un año fuera de la tele y prácticamente sigo con el mismo número de seguidores en Instagram o Twitter. Hay una fidelidad de la gente que me sigue que para mí es importante, porque siento ese apoyo. Entonces mi podcast lo pongo en marcha para seguir desarrollando una de las cosas que más me gusta hacer, que es entrevistar. Creo que es mi punto fuerte, y por el estudio de Superlativas va a pasar gente con la que me gusta hablar, escuchar y aprender. Y el nombre ya es una declaración de intenciones, ese tipo de mujer que hay que reivindicar, peleona y reivindicativa. Busco también entretener y acompañar, porque el podcast no deja de ser al final una forma de radio con imagen.

Cambiando de tema, no sé si eres de mojarte en política pero siempre has estado muy comprometida con el feminismo. ¿Cómo valoras las próximas elecciones si Vox entra a un gobierno y la posible pérdida de derechos de las mujeres?

Hay determinados temas de los que no hablo públicamente. Porque no quiero ser altavoz de ninguna formación que esté en contra de los derechos humanos. Yo los derechos humanos no los negocio ni los debato. Entonces quién no esté con ellos tampoco me va a encontrar.

¿Estás siguiendo esta edición de ‘Supervivientes’? ¿Quién es tu ganador o ganadora?

No estoy consumiendo el concurso, entonces tampoco puedo opinar. Pero es inevitable saber cosas que pasan y conozco titulares, pero no puedo hablar mucho de las tramas. Sé que han estado los hijos de Raquel Bollo, y también que hay adaristas y otros que apoyan a Asraf.

¿Habrá segunda parte de ‘Hablemos de nosotras’, tu libro sobre feminismo?

No lo sé. Porque la segunda parte estaba en marcha y la paré porque no me veía capacitada. La exigencia brutal de escribir un libro ya la he pasado dos veces, y te tiene que pillar muy fuerte y con las pilas muy cargadas. Se trató de ensuciar eso, porque es verdad que había un proyecto en firme de hacer una segunda parte, y se suspendió porque yo fui honesta con la editorial, y les dije ‘no estoy para hacer esto’. Soy muy profesional y muy seria, y no me gusta embarcarme en algo que creo que no voy a poder hacer como merece. Y un libro sobre feminismo merece mucha atención y cariño.

¿Te gustaría embarcarte más en tu faceta de escritora?

No quiero parecer pretenciosa, pero es verdad que la editorial me lo ha dicho muchas veces, y me dan carta blanca para escribir de lo que quiera. Y a lo mejor algún día escribo de algo que tenga que ver con ‘Superlativas’. Porque también te aviso que en el podcast va a ver sorpresas que tienen que ver con el feminismo. Estoy segura de que volveré a escribir, porque lo tengo muy adentro de mí, pero no sé aún si será o no ficción.

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