Rociito, señalada como la culpable del cerrojazo de 'Sálvame': "Nos ha destrozado"

"Eso fue el principio del fin", afirma una trabajador de la productora de Oscar Cornejo y Adrián Madrid
En la imagen de archivo Carlota Corredera, Rocío Carrasco, Anaís Bernal y Paloma García-Pelayo, en la última edición de 'Montealto'
photo_camera En la imagen de archivo Carlota Corredera, Rocío Carrasco, Anaís Bernal y Paloma García-Pelayo, en la última edición de 'Montealto'

Según recoge en exclusiva InformaliaRocío Carrasco es el nombre propio de uno de los grandes errores de La Fábrica de la Tele. Su presencia durante los casi treinta episodios de su docudrama por entregas polarizó tanto la cadena que fue vetada por los nuevos responsables de la cadena.

La exagerada presencia de la hija de Rocío Jurado en el universo Sálvame se considera en círculos de Mediaset como uno de los antecedentes claros del final de Sálvame.

Durante años fue atacada por el programa que contaba en su elenco de colaboradores con su ex marido, Antonio David Flores. Después de años atacándola y machacándola desde Sálvame, la mujer de Fidel Albiac se convirtió en aliada de la productora para hacer un docudrama por capítulos a cambio de una astronómica cifra económica (se ha publicado que dos millones de euros). "Eso fue el principio del fin", afirma una trabajador de la productora de Oscar Cornejo y Adrián Madrid.

Según ha podido saber Informalia, no es el único que maldice la hora en que "todo empezó a torcerse" para los empleados de La Fábrica de la Tele, la mitad de los cuales se enfrenta probablemente a un ERE. Hablamos de unas 150 personas.

En ese círculo laboral se responsabiliza a Rociito de que vayan a quedarse en la calle. "Nos ha destrozado", nos repite un futuro damnificado. Tras unos datos inciales de audiencia espectaculares, desde las primeras semanas de la segunda temporada del documental se empezó a percibir que estaba perjudicando a los programas de La Fábrica y que su politización era algo que le terminaría pasando factura a la cadena.

Sin embargo, en lugar de rebajar el tono, todos siguieron exprimiendo su drama y forzando la máquina, argumenta un trabajador de la productora. Pasó lo mismo con Carlota Corredera. Desde el primer minuto se vio que eso la estaba perjudicando. De hecho, o La Fábrica o Mediaset decidieron que Jorge Javier desapareciera del formato para no cargarse al presentador estrella de la cadena. Pero Rocío utilizó a Carlota Corredera, que se prestó como abanderada de su causa y tras un breve regreso para hacer aquel programa del Rey Juan Carlos y sus presuntos hijos bastardos y alguno más, no ha vuelto a presentar un programa. La ha dejado marcada y sin trabajo. Ha pasado de ganar un auténtico pastizal a quedarse en el paro. "Ahora somos nosotros los que tenemos que ir al paro por su culpa", dice este trabajador.

Así, el 23 de junio será el último programa de Sálvame. Ellos ya han iniciado una cuenta atrás y, fiel a su manera de ser, van a morir matando. Desde que se anunciara en Informalia que Telecinco había decidido cargarse el programa, no han parado de reírse de la cadena y del programa de Ana Rosa. Estos días son más Sálvame que nunca, algo que no debían haber dejado de ser.

Pero lo hicieron para convertirse en "un programa de rojos y maricones" y para radicalizarse en posturas políticas próximas a Podemos, expulsando a todos aquellos colaboradores que no se alinearan con el pensamiento único. Rocío Carrasco les había abducido y, o no lo vieron, o no quisieron verlo o no les interesó verlo. "No supieron frenarlo a tiempo. Con la primera parte era suficiente, pero Rocío Carrasco quería más y ellos se lo dieron, lo que les ha supuesto la peor de las consecuencias", nos indican.

Ahora, en esa versión canalla de sus orígenes, que no caciquil de su última época, Sálvame está mejorando su audiencia. Estos días está siendo un programa entretenido y no excluyente. Aun así, están haciendo oídos sordos al código ético que habla de no atacar a programas de la cadena, entre otras cosas. Este jueves, por ejemplo, hicieron el Sálvame algodón de azúcar, una auténtica burla a El programa de Ana Rosa, parodiando el club social del programa de las mañanas de Telecinco, arrancado el programa sentados en un sofá similar y diciendo que iban a hacer una actualidad amable, un magazine blanco y para todos los públicos, tildándolo de aburrido.

Queda más de un mes para que sigan ofreciendo batalla. Y, conociéndoles, todavía les queda dar más de un motivo para que la nueva dirección de Telecinco se plantee enviar a todo el equipo del programa a su casa antes de lo previsto.

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