La falsa felación de una famosa a un futbolista le cuesta a Emma García una condena
Según recoge EsDiario, la historia ocurrió en septiembre de 2020, en pleno apogeo de Viva la vida, cuando el magacín de Telecinco —por entonces presentado por Emma García— decidió jugar con fuego… y acabó quemándose. Aquel día, en un directo tan ruidoso como descontrolado, uno de sus colaboradores lanzó una acusación sexual contra Nuria Bermúdez que jamás pudo demostrar. Cuatro años después, la justicia ha cerrado el círculo: lo que se dijo en aquel plató no solo era falso, sino gravemente difamatorio.
La Audiencia Provincial de Madrid ha confirmado íntegramente la condena a Cuarzo Producciones, responsable del programa, ratificando que vulneró el derecho al honor de la ex representante y colaboradora televisiva —identificada como Fátima en la sentencia—. La productora deberá pagar 45.821 euros, en una resolución que deja poco margen a la interpretación: lo emitido aquel domingo no era información, ni opinión, ni periodismo. Era un ataque sin pruebas.
Los hechos no admiten matices. Un colaborador aseguró públicamente que Bermúdez había pactado con él la obtención de unas supuestas fotografías practicando una felación a Cristiano Ronaldo en la terraza de un hotel, llegando a afirmar incluso que ella habría guardado un preservativo del encuentro. Un relato delirante que no estaba respaldado ni por una sola imagen, ni por un testimonio, ni por rastro alguno en hemerotecas o buscadores. La sentencia lo subraya: no existía nada que sustentara aquella historia.
Bermúdez entró en directo por teléfono para desmentirlo, pero el colaborador mantuvo su versión sin aportar una sola verificación adicional. Y ahí quedó sellado el error que hoy paga la productora: difundir acusaciones de contenido sexual sin prueba alguna, dañando gravemente la reputación de la afectada ante más de 1,5 millones de espectadores.
La Audiencia es clara: aquellas palabras imputaban a Bermúdez comportamientos que podían asociarse a obtener beneficios mediante relaciones íntimas, una insinuación que atacaba directamente a su dignidad, su trayectoria profesional y su imagen pública. La libertad de información —recuerda la Sala— queda fuera de juego cuando los hechos no se comprueban mínimamente.
De los casi 46.000 euros de indemnización, 20.000 compensan el daño moral y el resto se calcula en función del rendimiento económico obtenido por la productora en aquella emisión, que incluso subió de audiencia durante la intervención de la afectada.
Cuarzo Producciones deberá asumir también las costas del proceso de apelación. Aún puede recurrir en casación ante el Tribunal Supremo, aunque la contundencia de la resolución deja claro que aquel día, en aquel plató, la línea roja se cruzó de forma inequívoca. Y ahora llega la factura.
Viva la vida fue un magacín de Telecinco emitido entre 2017 y 2022 que se convirtió en una de las ofertas más reconocibles de la cadena durante los fines de semana. Producido inicialmente por Cuarzo y más tarde por Unicorn Content, el programa nació para sustituir a Qué tiempo tan feliz y refrescar las tardes con una mezcla de actualidad, corazón y entretenimiento. Su primera presentadora fue Toñi Moreno, que imprimió un tono cálido y cercano. En 2018 tomó el relevo Emma García, cuyo estilo más dinámico y directo terminó de consolidar el formato.
El espacio basaba su éxito en una combinación muy reconocible: entrevistas en profundidad, tertulias sobre la crónica social, debates sobre televisión, pequeñas exclusivas y un plantel de colaboradores fijos que aportaban carácter y opinión. Figuras como Terelu Campos, José Antonio Avilés, Kiko Matamoros o Isabel Rábago contribuyeron a generar momentos de alto impacto mediático.
Además de cubrir la actualidad rosa, Viva la vida ofrecía actuaciones musicales, reportajes de calle y conexiones en directo. Tras cinco años en antena, Mediaset canceló el espacio en julio de 2022.