Mediaset se plantea mantener Sálvame: más corto y compartiendo la tarde con Ana Rosa

Una serie, ambos programas y un concurso conformarían la nueva parrilla de la tarde de Telecinco que precedería al informativo de la noche, con nuevo presentador o presentadora
En la imagen de archivo Ana Rosa Quintana y Jorge Javier Vázquez
photo_camera En la imagen de archivo Ana Rosa Quintana y Jorge Javier Vázquez

Según recoge en exclusiva Informalia"¿y si al final todo era una mentira, un plan para relanzar Sálvame?", se pregunta un directivo del sector audiovisual con el que hemos hablado. Nos cuentan que en los despachos más importantes de Mediaset y de alguna de sus productoras asociadas se habla de que el formato producido por La Fábrica de la tele en realidad no va a desaparecer sino que continuará por la tardes, aunque no como hasta ahora, ocupando la franja que va desde las cuatro hasta las ocho de la tarde, sino con una duración más reducida y compartiendo el horario vespertino con el nuevo espacio de Ana Rosa Quintana.

De confirmarse, estaríamos ante una rectificación sin precedentes. Porque la propia cadena dio por buena en un comunicado el pasado lunes 8 de mayo la noticia adelantada el viernes 5 por Informalia. "Ana Rosa Quintana presentará las tardes de Telecinco a partir de septiembre. Los programas Sálvame y Deluxe finalizarán sus emisiones en el mes de junio", rezaba la nota difundida por Mediaset.

"Ahí puede caber todo"

El propio Alessandro Salem, máximo responsable del gigante audiovisual en España, admitía en una entrevista concedida a El País el final de Sálvame y respondía así preguntado por su decisión de poner fin al espacio. "Yo tengo en la cabeza un modelo de televisión generalista donde Mediaset pueda reunir a la familia ante el televisor. Ahí puede caber todo", dijo el consejero delegado.

El siciliano que los Berlusconi han colocado al frente de su empresa para relevar a Paolo Vasile confirmaba además que la parrilla de las tardes incluirá una serie, defendía la importancia de "recuperar la variedad de contenidos" y añadía que luego iría "un programa alegre, que será el de Ana Rosa, y un concurso".

Salem repitió que "una televisión generalista tiene que dar voz a todos y ser lo más independiente posible", además de negar cualquier connotación política en la decisión de borrar del mapa a Sálvame para sustituirlo por Ana Rosa, a pesar de que Jorge Javier está vinculado a opciones ideológicas de izquierdas y la Reina de las mañanas se ha convertido en azote de Pedro Sánchez o Podemos.

Pero tras el anuncio del final del universo Sálvame, el programa ha ofrecido buenos datos de audiencia, llegando a superar algún día el 15% de cuota de pantalla en su edición Naranja. Las burlas de quienes hacen el programa contra Ana Rosa y riéndose de que les tacharan de "telebasura" desde su propia cadena han funcionado. Mediaset ya retrasó una semana la fecha inicialmente prevista para que el magacín se fuera a negro, en un principio fijada para el viernes 16 de junio. 

La Fábrica de la tele, productora del formato, difundió hace días en su cuenta de Instagram un enigmático mensaje en el que se veía el título del programa dibujado en la arena de una playa mientras una mano escribía puntos suspensivos, a modo de una posible continuidad. Muchos medios nos hicimos eco y se llegó a especular con que el magacín o una versión fuera adquirido por otra cadena, o un canal de streaming. Algunos presentadores de la empresa de Adrián Madrid y Óscar Cornejo añadieron comentarios como el de Nuria Marín: "Lo mejor siempre está por llegar", decía la presentadora de Socialité. Su compañera María Patiño hacía lo propio: "Siempre hay futuro", decía. 

Un portavoz de La Fábrica de la tele nos dijo esta semana que el ERE del que se habló cuando se anunció el final de Sálvame no se iba a producir, al menos de momento. En un principio, nada más conocerse el final del magacín y el Deluxe se daba por hecho que de las 300 personas que trabajan en la productora, unas 150 perderían su empleo tras perder unas 25 horas de programación en directo a la semana con la defenestración del espacio de Jorge Javier.

La rectificación de la idea inicial de Mediaset de acabar con Sálvame se atribuye al máximo responsable de contenidos de la cadena. Manuel Villanueva, un histórico que ha sobrevivido a la salida de Paolo Vasile, es consciente del riesgo que asume Telecinco de perder audiencia con los cambios que se habían comunicado.

Todos los expertos consultados por Informalia plantean serias dudas de que el formato veraniego que sustituirá a Sálvame durante la época estival, presentado por Sandra Barneda y producido por Cuarzo, tenga verdaderas posibilidades de mejorar la audiencia que obtiene Sálvame en su franja. Pero los meses que importan, cuando llega el plato fuerte de facturación, son los que más miedo dan y ni la mismísima Ana Rosa Quintana puede garantizar mejores datos de los obtenidos actualmente por el espacio de Jorge Javier Vázquez.

"Repartir la tarde con un Sálvame más corto, otro trozo para Ana Rosa, una serie y un concurso es caro pero permitiría a la cadena ir rectificando y cambiando la cantidad y proporción de los ingredientes de su oferta de tarde conforme las audiencias se comporten", argumenta un importante directivo de televisión.  "Manuel Villanueva ha convencido a Salem de que conviene tener un plan B para poder recuperar Sálvame o tal vez eliminarlo definitivamente más adelante", nos explican. 

Guerra contra Borja Prado

De fondo, la guerra interna que mantienen por una parte los consejeros delegados de la cadena, Alessandro Salem, y Massimo Musolino, contra el presidente Borja Prado. Los italianos se rigen por estrictos criterios de rentabilidad mientras que el ex presidente de Endesa quiere tener "vida propia", con objetivos políticos y que van más allá de la cuenta de resultados. De hecho, fuentes de toda solvencia confirman a Informalia que han molestado en la cadena las actividades paralelas de Borja Prado, algunas de ellas filtradas a la prensa, como su cena hace días en Madrid con José María Aznar y el ex presidente francés Nicolás Sarkozy, recientemente condenado a tres años de prisión por corrupción. 

La compra de Prisa, propietaria de la cadena Ser y el diario El País, por parte de Mediaset no solo es un movimiento estratégico que puede interesar al gigante audiovisual para competir con Atresmedia, que posee Onda Cero, sino que significaría la pérdida del control de tan potentes medios por parte del entorno de Miguel Barroso y José Miguel Contreras, en la esfera ideológica de Pedro Sánchez. Pero mientras que Borja Prado apuesta por ese control a cualquier precio, para ayudar a descabalgar al socialista de Moncloa, Mediaset solo estaría interesada en hacerse con el trofeo a un precio razonable. Y la deuda de Prisa es tan alta que haría inviable la compra. 

Tras esta lucha interna de Borja Prado contra Salem se esconde también el fantasma de la continuidad o la marcha de Sálvame. Mientras que el ex presidente de Endesa es firme defensor de apartar de la rejilla al programa de "rojos y maricones" que presenta Jorge Javier, cueste lo que cueste, Salem debe mantener la prudencia que le aconseja el hombre que realmente dirige la cadena. Y que no es otro que Manuel Villanueva, el mismo que pretende convencer a sus jefes para que se replanteen el final del formato y mantengan una versión corta, compartiendo las tardes con Ana Rosa Quintana.

Otra cosa es que la Reina de las mañanas esté dispuesta a ser telonera de Jorge Javier o que el badalonés, que tiene contrato hasta 2025, vaya a aguantar tener por detrás a Ana Rosa y ejercer de telonero. 

No obstante, esta situación ya se produce a diario en Cuatro, el segundo canal de Mediaset, donde conviven Todo es mentira, el magacín de Risto Mejide, producido por La Fábrica de la tele, y Cuatro Al Día, el formato que presenta a continuación Ana Terradillos. 

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