martes 25/1/22

La UCLM homenajea a su rector honorario, Luis Arroyo, con motivo de su jubilación

El Instituto de Derecho Penal Europeo e Internacional, con motivo de su jubilación, este año, ha querido así reconocer su dilatada vida universitaria en la que ha compaginado la docencia y la investigación con la gestión de la institución académica y los contactos internacionales
La UCLM homenajea a su rector honorario, Luis Arroyo, con motivo de su jubilación
La UCLM homenajea a su rector honorario, Luis Arroyo, con motivo de su jubilación

El profesor de Derecho Penal de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) Luis Arroyo ha recibido el cariño y reconocimiento de sus colegas académicos durante el acto de homenaje que se le ha dispensado, con motivo de jubilarse, que se ha celebrado en el Paraninfo del Rectorado de Ciudad Real.

El Instituto de Derecho Penal Europeo e Internacional, con motivo de su jubilación, este año, ha querido así reconocer su dilatada vida universitaria en la que ha compaginado la docencia y la investigación con la gestión de la institución académica y los contactos internacionales.

Arroyo fue rector de la UCLM durante 15 años (1988-2003), es rector honorario y tras su jubilación seguirá vinculado a la UCLM como profesor emérito "mientras que tenga fuerzas, porque esta es una profesión vocacional", ha defendido ante los medios de comunicación.

Se ha mostrado agradecido y emocionado por este homenaje y ha comentado la "suerte" que ha tenido "en esta vida" de ser lo que siempre quiso ser desde chico, "catedrático", si bien ha reconocido que "no fue fácil".

"Todo fue una carrera de obstáculos. Desde mi época de estudiante y con la Dictadura me cayeron varias piedras que me impedían el acceso a la Universidad, pero Alemania me dio la oportunidad de preparar allí mi tesis doctoral y a la vuelta puede incorporarme a la vida universitaria", ha rememorado.

Una suerte que le acompañó más allá, cuando un día recibió la invitación para participar en la creación de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), algo en lo que "casi nadie creía que saliera bien" y que hoy es una realidad, ha reforzado.

Precisamente, fue su época como rector lo "más constituyente" para él, ya que le dio "unas posibilidades de acción y de creación como ninguna otra", además de "reconocimiento".

De aquellos años como rector ha recordado que "pudimos hacer todo lo que quisimos hacer", en gran parte, ha mantenido, porque "tuvimos una relación de sintonía completa y de complicidad" con el Gobierno regional, sin llegar nunca a perder la autonomía de la Universidad, "una tarea nada fácil, pero que creo que mantuve".

En su discurso ante quienes le han acompañado en este homenaje del Instituto de Derecho Penal Europeo e Internacional, del que el propio Arroyo fue fundador y es su director, ha señalado que fue el jurista Marino Barbero, único catedrático que se negó a jurar los principios del Movimiento, quien despertó en él su "pasión contra la crueldad del Derecho Penal" cuando tan sólo era un joven estudiante de segundo de Derecho en la Universidad de Valladolid.

Su primera clase, ha recordado, le dejó "impactado" y, desde entonces, a lo largo de su trayectoria profesional, tres han sido las pasiones que le han acompañado: contra la crueldad, por el conocimiento científico y contra la inequidad, ha relatado.

En un día tan especial como este, Arroyo ha estado arropado por amigos, familiares, compañeros y por los rectores que lo sucedieron en el cargo: Ernesto Martínez, Miguel Ángel Collado y el actual, Julián Garde.

Los tres han elogiado la figura humana y profesional de una persona, "sin la que la Universidad regional no hubiera podido ser lo que es", y han coincidido en que es el "principal arquitecto" de la Institución al ser capaz de transmitir a sus sucesores "una Universidad mejor" de la que él recibió, lo cual han reconocido y agradecido "profundamente". 

Comentarios