jueves 29/7/21

Test de autodiagnóstico sin receta: una baza para la detección si se usa bien

Todavía no se han podido recopilar datos de dispensación, pero la posibilidad de comprarse una de estas pruebas sin prescripción médica y por precios que rondarán entre 6 y 10 euros ha levantado "muchísimo interés" en la población, pero también "muchísimas dudas"
Test de autodiagnóstico sin receta: una baza para la detección si se usa bien
Test de autodiagnóstico sin receta: una baza para la detección si se usa bien

Los test de antígenos sin receta se incorporan este jueves al sistema de detección del coronavirus con la baza de su fácil acceso y precio asequible, pero con la incógnita sobre la gestión de los resultados, para lo que los farmacéuticos ya se han ofrecido a acompañar a los ciudadanos en el proceso.

Todavía no se han podido recopilar datos de dispensación, pero la posibilidad de comprarse una de estas pruebas sin prescripción médica y por precios que rondarán entre 6 y 10 euros ha levantado "muchísimo interés" en la población, pero también "muchísimas dudas", comenta a Efe la portavoz del Consejo General de Colegios Farmacéuticos Ana López Casero.

Así lo ha podido constatar Efe en varias farmacias del centro de Madrid, en las que el goteo de ciudadanos -en una buena parte jóvenes-, interesándose por estos kit ha sido constante desde que se supo la semana pasada que el Ministerio de Sanidad autorizaría su venta en farmacias sin prescripción médica.

"Los farmacéuticos están dedicando diez minutos a cada uno a aclarar sus dudas, que son muchas", añade la integrante de la directiva de los farmacéuticos.

En un momento de contagios al alza y un sistema de atención primaria saturado, estas pruebas pueden ser un aliado para descongestionar esa carga permitiendo la identificación rápida de sospechas de casos positivos, "pero en ningún caso" van a computar en el Sistema Nacional de Salud", según ha dejado claro insistentemente la ministra de Sanidad, Carolina Darias.

LOS TEST DE AUTODIAGNÓSTICO NO CONFIRMAN LA INFECCIÓN

Hay dos pruebas para confirmar si hay una infección activa: las basadas en la detección de ARN viral mediante las conocidas PCR o técnica molecular equivalente, o bien en la de antígenos. Ninguna sirve para saber si se ha pasado la enfermedad, como hacen los test de anticuerpos.

Realizar una u otra, o una secuencia de ellas, dependerá del ámbito de realización, de la procedencia del caso sospechoso, la disponibilidad y los días de evolución de los síntomas, según establece la "Estrategia de detección precoz, vigilancia y control de covid-19" del Ministerio.

Así, la de antígenos está recomendada durante los 7 primeros días desde la infección o en los 5 primeros días desde la aparición de síntomas, cuando la carga viral está en su punto álgido, por lo que hay que tener muy en cuenta la posibilidad de obtener resultados falsos positivos y falsos negativos en caso de hacérsela sin síntomas o con baja carga viral.

También vienen siendo usadas -aunque la preferencia es la PCR- en cribados puntuales masivos, aunque los positivos se tienen que confirmar mediante PCR si la prevalencia de la enfermedad en la población de estudio es baja. Pero estas estrategias corresponde diseñarlas a las autoridades de salud pública.

La de antígenos de autodiagnóstico, por el contrario, no sirve para confirmar la infección activa ni en personas con síntomas ni en asintomáticos: los resultados positivos en estas pruebas se considerarán casos sospechosos y deberán siempre ratificarse en un centro sanitario mediante una PDIA.

CÓMO FUNCIONAN

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) recomienda solo el uso de pruebas de autodiagnóstico que tengan una especificidad del 97 % y una sensibilidad del 90 %; además, debe contener el etiquetado marcado CE seguido de cuatro dígitos del organismo notificado que lo ha evaluado.

Teniendo siempre muy presente que se trata de una prueba orientativa, y que solo se vende en farmacias, existen dos modalidades: la que se realiza con muestra nasal, en la que el usuario tan solo deberá introducir el hisopo por las fosas nasales 2,5 centímetros -nada que ver con los que hacen los profesionales- y seguir en todo momento las instrucciones del fabricante.

Hay otra que funciona con saliva, si bien en este último caso Sanidad avisa que "se desconoce su rendimiento"; se recomienda incluso no comer ni beber, ni chupar caramelos o mascar chicle porque podría trampear los resultados.

Si la prueba es positiva, y al margen de que se tengan síntomas o no, la persona debe comenzar inmediatamente el aislamiento y contactar con los servicios de salud de la comunidad en la que se encuentre para ser sometido a las técnicas de laboratorio correspondientes.

De ser negativo, no debe descartar la enfermedad porque puede significar que la carga viral es muy baja para ser detectada; en este caso, lo aconsejable es aislarse y ponerse en contacto con los servicios sanitarios autonómicos.

RECELOS SOBRE LA COMUNICACIÓN DE LOS RESULTADOS

No son pocas las voces que desde el ámbito de la Salud Pública han recelado del uso masivo de estas pruebas a partir de ahora.

Por ejemplo, la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) ha advertido que el uso masivo de estos test debe ir acompañado del "exhaustivo seguimiento de los casos positivos y sus contactos y de una adecuada valoración de los negativos" porque, recuerda, estas pruebas tienen una baja sensibilidad en asintomáticos y pueden dar lugar a falsos negativos.

Con lo que puede ser una herramienta útil "siempre y cuando los positivos se notifiquen a los servicios de vigilancia de Salud Pública". De lo contrario, "el acceso sin control a estas pruebas puede ser contraproducente".

Es más, los epidemiólogos creen que los recursos que se destinan a estas pruebas, independientemente de sus coste a otras acciones de "beneficio comunitario" como son los rastreos o el seguimiento de los aislamientos.

HACERSE LA PRUEBA EN LA FARMACIA ASISTIDO POR UN PROFESIONAL

Para tratar de asegurar no solo que la persona se toma adecuadamente la muestra, sino de una correcta trazabilidad de los resultados, los farmacéuticos han propuesto a Sanidad que los ciudadanos puedan hacerse estos test en sus oficinas bajo la supervisión de los profesionales y ser ellos los que después, previa autorización del usuario, comuniquen los resultados a Salud Pública.

Una propuesta que ha sido bien vista por el departamento que dirige Carolina Darias, que lo ha dejado en manos de las comunidades porque son ellas las que tienen las competencias, aunque en el Consejo habrían preferido un marco común, señala López Casero.

Algunas ya han dicho que adoptarán la alternativa dada por los farmacéuticos: Cantabria, Cataluña, Extremadura, Murcia y Navarra, entre otras, pondrán en marcha una colaboración con las farmacias a través de los Colegios Oficiales para la realización de los test y la comunicación de resultados al Sistema Sanitario. Castilla y León estudia también hacerlo.

Los datos se deben registrar y comunicar conforme a los procedimientos establecidos en los protocolos autonómicos, sin perjuicio de las medidas específicas de comunicación de resultados que puedan operar en algunas.

El presidente de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE), Luis de Palacios, lo tiene claro: "los farmacéuticos están debidamente capacitados para certificar los resultados de las pruebas covid-19, que sería lo adecuado para garantizar el estado de contagio de las personas y su control, como se realiza ya en Italia, Francia, Alemania, Portugal".

Pero en las que no se adhieran a este mecanismo o en los casos en los que el ciudadano prefiera hacérselo en su casa, reconoce López Casero, "habrá que encomendarse a la responsabilidad individual".

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