sábado 23/1/21

Médicos del Hospital de Parapléjicos avanzan en investigar el dolor del esguince cervical

La nueva fase requiere actualizar la tecnología capaz de detectar moléculas en el cerebro que aporten más información sobre los sistemas inhibitorios contra el dolor
Médicos del Hospital de Parapléjicos avanzan en investigar el dolor del esguince cervical
Médicos del Hospital de Parapléjicos avanzan en investigar el dolor del esguince cervical

Un equipo multidisciplinar liderado desde el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo dará un nuevo paso en su investigación para mejorar el diagnóstico precoz y tratamiento del dolor crónico tras el latigazo cervical que provocan los accidentes de tráfico, lo que repercutirá en la mayor calidad de vida de los pacientes que sufren esta patología.

Hasta la fecha, los científicos han desarrollado una metodología basada en técnicas de neuroimagen que permite visualizar la presencia de dolor en pacientes con esguince cervical crónico tras un accidente de tráfico, ha indicado este sábado en una nota de prensa la Consejería de Sanidad, que ha indicado proyecto se ha llevado a cabo gracias a una ayuda a la investigación de la Fundación Mutua Madrileña, que sigue apostando por este trabajo.

El coordinador de la investigación y jefe de servicio de Traumatología del Hospital Nacional de Parapléjicos, Andrés Barriga, ha explicado que "la idea es aplicar el conocimiento y diagnóstico de los cambios neuroquímicos que se producen en los centros cerebrales relacionados con el desarrollo del dolor crónico y su dimensión afectiva, incluyendo la disfunción del control endógeno de dolor y la hipersensibilidad al frío, en pacientes que han sufrido un esguince cervical".

Gracias a las conclusiones obtenidas en una investigación desarrollada entre los años 2015 y 2018, el equipo científico cuenta ahora con una herramienta objetiva de diagnóstico con la que detectar cambios en la actividad cerebral tras el latigazo cervical.

En este sentido, Barriga ha apuntado que la novedad del proyecto consiste "en desarrollar un algoritmo de pronóstico objetivo para el dolor crónico, basado en la resonancia magnética, con la posibilidad de validar los valores de estos biomarcadores con otras medidas neurológicas y de cuestionarios".

Asimismo, ha avanzado que para iniciar la nueva fase de este estudio, gracias a la ayuda conseguida, se adquirirá la versión más avanzada del mercado de una nueva antena de espectroscopía cerebral que permitirá actualizar la resonancia de 3 Teslas del Hospital Nacional de Parapléjicos.

Esta tecnología es capaz de detectar metabolitos que aporten más información sobre los sistemas inhibitorios contra el dolor, así como aplicar una metodología homologada en Europa que permitirá la extrapolación de los posibles hallazgos del estudio, ha añadido.

La mayoría de las veces, el esguince cervical -que afecta cada año a más de 25.000 españoles- se soluciona con un tratamiento rehabilitador y no hace falta realizar pruebas porque en pocas semanas el paciente mejora, pero hay un tipo de paciente que no lo hace y sufre dolor crónico.

Lo que hemos demostrado es que, en estos pacientes, hay una cierta sensibilización central al dolor, es decir, que su sistema nervioso no tiene la capacidad de inhibirlo", ha concretado Barriga, que ha añadido que alteración del mecanismo de inhibición del dolor se ha podido identificar en enfermedades como fibromialgia, en dolor neuropático, en síndromes de dolor crónico y en determinados pacientes con latigazo cervical.

Así, al medir a través de la novedosa técnica de neuroimagen, la concentración de metabolitos en núcleos cerebrales relacionados con el dolor o con su inhibición y comprobar las alteraciones los investigadores pueden ver el paciente realmente no está fingiendo.

Los voluntarios sanos que han participado en la investigación no tienen estas alteraciones en los metabolitos y los del grupo que tuvieron esguince cervical y se curaron tampoco, ha apuntado Barriga, quien ha sentenciadoque "en definitiva, con el método que hemos diseñado, podemos distinguir a las personas con latigazo cervical que tienen alterados los mecanismos neuronales para inhibir el dolor de aquellas que sencillamente lo fingen”, ha afirmado Andrés Barriga.

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