La plantilla de la Policía Nacional crece más del 22% en diez años en Castilla-La Mancha

El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, ha presidido en Toledo el acto de conmemoración del 202º aniversario de la Policía Nacional
Toledo acoge el acto del 202º aniversario de la Policía Nacional, donde se reivindicó la modernización del cuerpo, su compromiso democrático y el refuerzo de efectivos y medios para afrontar los retos de seguridad del presente y del futuro.

La Policía Nacional ha celebrado este martes en Toledo su 202 aniversario, una fecha señalada para una institución que ha consolidado más de dos siglos de historia y que afronta, según sus responsables, un proceso de modernización sin precedentes. El acto conmemorativo tuvo lugar en el edificio San Pedro Mártir de la Universidad de Castilla-La Mancha y contó con la presencia del delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, quien ejerció por primera vez como máxima autoridad estatal en la región tras su reciente toma de posesión. Estuvo acompañado por el jefe superior de Policía Nacional en Castilla-La Mancha, Francisco Herrero, así como por diversas autoridades civiles, entre ellas el alcalde de Toledo, Carlos Velázquez; el vicepresidente de la Diputación provincial, Joaquín Romera; y el delegado de la Junta en la provincia, Álvaro Gutiérrez.

Un aniversario para reforzar la mirada hacia el futuro

Sabrido quiso subrayar el valor simbólico del acto: “Este es un día para reconocer el pasado, pero también para mirar al futuro de la Policía Nacional”, afirmó durante su intervención. El delegado incidió en que los más de 200 años de historia del cuerpo han generado una institución “indispensable para el bienestar y la seguridad de los españoles”, cuya evolución ha estado marcada por un esfuerzo continuo de adaptación a los cambios de la sociedad y a las amenazas emergentes.

Ese proceso de adaptación, destacó, se refleja en la profunda transformación organizativa y operativa que experimenta actualmente la Policía Nacional. El cuerpo cuenta hoy con más de 74.000 agentes en toda España, la mayor cifra de su trayectoria, acompañada de mejoras en formación, especialización, equipamientos e infraestructuras, que permiten reforzar su capacidad de respuesta ante fenómenos delictivos cada vez más complejos.

Un refuerzo histórico en Castilla-La Mancha

En el plano autonómico, Sabrido quiso poner en relieve el crecimiento de efectivos registrado en Castilla-La Mancha, donde la plantilla ha alcanzado los 1.657 agentes en servicio activo, lo que supone 303 policías más respecto a hace una década y un incremento del 22,38 %. Se trata, recalcó, de un refuerzo “muy significativo” destinado a mejorar la seguridad en toda la región y a garantizar la disponibilidad de unidades preparadas para afrontar tanto la delincuencia común como los desafíos de carácter global.

Este refuerzo se ve acompañado, además, por un programa de mejora en infraestructuras policiales que incluye obras y proyectos ya materializados o en ejecución. Entre ellos figuran las nuevas comisarías provinciales de Cuenca y Puertollano, la modernización de diversas instalaciones y la reciente apertura de la unidad de documentación de Almansa, además del proyecto de la nueva Base del GEO en Guadalajara, una infraestructura estratégica para una de las unidades de élite de la Policía Nacional.

Amenazas complejas que requieren coordinación institucional

El delegado del Gobierno dedicó parte de su mensaje a describir el escenario de desafíos que marcará el presente y el futuro de la seguridad en España. Delitos como el crimen organizado, la trata de seres humanos, el ciberdelito, el narcotráfico, el terrorismo o la violencia de género exigen, según Sabrido, una respuesta más coordinada que nunca, en la que participen jueces, fiscales, Fuerzas Armadas, expertos académicos y el conjunto de la sociedad civil. “Son realidades que afligen a las víctimas y que requieren un esfuerzo permanente, integrado y solidario”, señaló.

Sabrido destacó especialmente la lucha contra el crimen en el entorno digital, un ámbito en crecimiento constante y que ha obligado al cuerpo a intensificar la especialización tecnológica de sus unidades. La apuesta por una Policía más moderna y preparada es, insistió, “una necesidad y un compromiso del Estado para proteger a la ciudadanía con la mayor eficacia”.

El delegado quiso aprovechar la ocasión para agradecer públicamente “el trabajo, la profesionalidad y la entrega” de los agentes, recordando además a los policías que perdieron la vida en acto de servicio o como víctimas del terrorismo, así como el papel fundamental de sus familias, a las que definió como “un apoyo imprescindible en una profesión exigente y compleja”.

Un legado de vocación y servicio a lo largo de dos siglos

Por su parte, el jefe superior de Policía Nacional en Castilla-La Mancha, Francisco Herrero, centró su intervención en la tradición de servicio que define al cuerpo desde su fundación. Aunque la Policía ha evolucionado en estructura, métodos y uniformidad, aseguró, su esencia se ha mantenido intacta: la vocación de servicio a la ciudadanía y el “compromiso inquebrantable con los derechos y libertades”.

Herrero describió ese compromiso como “el hilo conductor” que une a todas las generaciones de policías que han servido a lo largo de más de dos siglos, subrayando que cada nuevo agente recibe un legado construido sobre valores como la entrega, la dignidad, la lealtad y la voluntad de proteger a quienes más lo necesitan. “La Policía es, con humildad pero con orgullo, una institución indispensable para la democracia”, afirmó.

El jefe superior señaló que esta celebración es también un momento para renovar estos valores y afianzar la cohesión del cuerpo en un tiempo de exigencias crecientes, en el que la seguridad es un pilar fundamental para la convivencia social.

Compromiso con una Policía cercana y eficaz

El acto concluyó con un mensaje de reafirmación institucional por parte del delegado del Gobierno, quien reiteró el compromiso del Estado con una Policía Nacional “sólida, cercana y eficaz”, y felicitó al cuerpo por 202 años de servicio ininterrumpido al bienestar y la seguridad de la ciudadanía. La celebración dejó patente tanto el peso histórico del cuerpo como su determinación para seguir modernizándose y responder a los retos de un entorno cambiante.