Castilla-La Mancha deroga oficialmente todas las medidas anticovid que quedaban vigentes

La única restricción que queda vigente es el uso de la mascarilla en centros sanitarios y transporte
El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, ha informado en rueda de prensa de los asuntos de su departamento abordados en el Consejo de Gobierno
photo_camera El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, este lunes en rueda de prensa para informar de la derogación de las medidas anticovid

Castilla-La Mancha ha derogado oficialmente este martes, a través de un Decreto, las medidas de prevención y control necesarias para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19 que quedaban en vigor, dejando sin efecto el Decreto 96/2021, de 23 de septiembre, que era el que actualmente contemplaba las medidas en vigor.

Según ha publicado este martes el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM), únicamente será obligatorio el uso de las mascarillas en los centros, servicios y establecimientos sanitarios según lo establecido en el Real Decreto 1277/2003, por el que se establecen las bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios, por parte de las personas trabajadoras, de los visitantes y de los pacientes, con excepción de las personas ingresadas cuando permanezcan en su habitación, así como en los centros sociosanitarios, los trabajadores y los visitantes cuando estén en zonas compartidas; y en los medios de transporte aéreo, por ferrocarril o por cable y en los autobuses, así como en los transportes públicos de viajeros y en los espacios cerrados de buques y embarcaciones en los que no sea posible mantener la distancia de 1,5 metros, salvo en los camarotes, cuando sean compartidos por núcleos de convivientes.

Asimismo, estas normas no serán exigibles a las personas que presenten algún tipo de enfermedad o dificultad respiratoria que pueda verse agravada por el uso de la mascarilla o que, por su situación de discapacidad o dependencia, no dispongan de autonomía para quitarse la mascarilla o bien presenten alteraciones de conducta que hagan inviable su utilización y, de igual forma, en el caso de que, por la propia naturaleza de las actividades, el uso de la mascarilla resulte incompatible, con arreglo a las indicaciones de las autoridades sanitarias.

El consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, explicaba este lunes en rueda de prensa que el motivo de esta decisión viene motivado porque el Consejo de Ministros ha aprobado el Real Decreto 286/2022, de 19 de abril, por el que se modifica la obligatoriedad del uso de mascarillas durante la situación de crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19.

A su vez, recordaba Fernández Sanz, ya se modificó el actual contexto con la aplicación de la nueva 'Estrategia para la vigilancia y control de covid-19 tras la fase aguda de la pandemia' el 23 de marzo de 2022, en la que se priorizaban las acciones encaminadas a controlar el impacto en cuanto a gravedad y letalidad de la infección por SARS-CoV-2 en pacientes mayores de 60 años e inmunodeprimidos.

Por ello, insistía el consejero, las medidas deben centrarse en la protección de estas personas con intervenciones tanto farmacológicas (dosis de refuerzo de vacuna si es necesario y acceso temprano a tratamientos antivirales) como no farmacológicas, especialmente en los centros residenciales de mayores por su especial vulnerabilidad.

La elevada cobertura de vacunación en Castilla-La Mancha, así como la inmunidad natural adquirida por la población a lo largo de la pandemia ha tenido como consecuencia el descenso de la gravedad y la mortalidad por la enfermedad, lo que ha llevado a suprimir las medidas de salud pública que en su día fueron necesarias.

Sin embargo, Fernández Sanz indicaba la importancia de seguir insistiendo en las recomendaciones generales de prevención e higiene frente al coronavirus, cuya efectividad ha quedado ampliamente demostrada a lo largo de toda la pandemia, como son respetar la distancia interpersonal mínima de un metro y medio siempre que sea factible.

Asimismo, citaba el uso obligatorio de mascarillas en los términos previstos en el Real Decreto 286/2022, de 19 de abril, por el que se modifica la obligatoriedad del uso de mascarillas durante la situación de crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19, o en la normativa que la sustituya o evitar toser directamente al aire, haciéndolo preferentemente en un pañuelo desechable o en el ángulo interno del codo y evitar tocarse la cara, la nariz y los ojos.

También destacó la higiene frecuente de manos con agua y jabón, o en su defecto, con geles hidroalcohólicos, la limpieza, desinfección y ventilación de los espacios, el mobiliario y las superficies utilizados, o ante la presencia de síntomas compatibles con la COVID-19, pedía actuar según lo establecido en los protocolos de vigilancia epidemiológica vigentes en cada momento.

Además, recomendó optar por la realización de actividades al aire libre siempre que sea posible, el uso preferente de pago con medios que no supongan contacto físico, que la ventilación de los espacios interiores se realice con carácter permanente y con aire proveniente del exterior o el uso responsable de la mascarilla.

SITUACIÓN EPIDEMIOLÓGICA ACTUAL

Asimismo, Fernández Sanz realizaba un resumen de la situación epidemiológica actual ocasionada por la COVID-19, recordando que este pasado viernes España superó los 12 millones de contagios por coronavirus desde el inicio de la pandemia (509.738 de ellos en Castilla-La Mancha).

Castilla-La Mancha actualmente tiene una Incidencia Acumulada a 14 días entre personas mayores de 60 años de 962 casos por 100.000 habitantes. Mientras, la Incidencia Acumulada a 7 días es de 436 casos por 100.000 habitantes.

En el anterior informe, correspondiente al pasado martes, la Incidencia Acumulada a 7 días era de 461 casos por 100.000 habitantes, “con lo cual el dato de este viernes es inferior y tendremos que esperar a ver si marca tendencia”, según ha señalado Jesús Fernández Sanz.

Por otro lado, la tasa de nuevos ingresos en UCI por 100.000 habitantes en Castilla-La Mancha es de 0,49 y se sitúa por debajo de la media nacional que es de 0,66.

Cabe que recordar que este pasado viernes había 14 personas en las UCI de los hospitales de la Comunidad Autónoma que necesitaban respirador.

Asimismo, Fernández Sanz explicaba que en Castilla-La Mancha ya se han administrado 3.984.818 dosis de vacunas contra la COVID-19 y 1.762.971 personas tienen la pauta completa.

Además, el 60,7 por ciento de los menores de 12 años tienen una dosis de la vacuna y el 48,6 por ciento la pauta completa (83.226 niños y niñas).

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