Propietarios de fincas denuncian que la falta de control cinegético daña Cabañeros

La Plataforma de Afectados por Parques Nacionales reclama medidas urgentes para proteger Cabañeros
Los bosques de ribera y las laderas de Umbría dan color al Parque Nacional de Cabañeros en otoño
photo_camera Propietarios de fincas denuncian que la falta de control cinegético daña Cabañeros

La Plataforma de Afectados por Parques Nacionales ha reclamado este martes medidas urgentes para proteger el Parque Nacional de Cabañeros, a propósito de la falta de controles de poblaciones desde finales de 2020, cuando se prohibieron los controles cinegéticos, lo cual "está poniendo en riesgo el equilibrio y el futuro del propio espacio natural".

En un comunicado, la Plataforma explica que así se deduce del último borrador del Plan de Control de Ungulados elaborado por el Ministerio de Transición Ecológica, que recuerda que "numerosos ecosistemas del Parque Nacional de Cabañeros, que sustentan generalmente hábitats de interés comunitario, no tienen garantizada su persistencia o sostenibilidad a corto y medio plazo".

En este sentido, el informe --según el colectivo-- explica que este espacio de alto valor natural atraviesa "una tendencia de degradación" que debe ser interrumpida mediante la disminución de la densidad de ungulados, propiciando así la evolución hacia formaciones más maduras y estables".

Según han detallado, desde que se excluyó la caza de los controles poblacionales, "todos los datos apuntan a una sobrepoblación que pone en riesgo la viabilidad de los propios ecosistemas de Cabañeros. Tanto es así que hace unos meses la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha trató de obligar a los propietarios de las fincas privadas a cazar nada menos que 5.000 ejemplares en menos de un mes con un plan de caza que en la práctica era inviable y que fue rechazado por dichos propietarios".

En cuanto a las consecuencias de la actual sobrepoblación de ungulados, el documento destaca que "se facilita enormemente la transmisión de determinadas enfermedades entre la misma especie entre las diferentes especies de ungulados y otros animales silvestres y entre los ungulados y el ganado doméstico". Todo ello "sin perder de vista que determinadas enfermedades son zoonosis que pueden incluso afectar al ser humano". En definitiva, añade el informe de Parques Nacionales, "algunas enfermedades tienen un tremendo impacto en la salud pública, la economía, la gestión de la vida silvestre y su conservación".

En esta línea el informe insiste en que "la sobreabundancia disminuye la calidad de la alimentación y con ello la viabilidad de sacar adelante a los recién nacidos: en el medio mediterráneo la calidad del alimento en verano disminuye ostensiblemente, precisamente cuando mayores son las necesidades de las hembras lactantes. Llegado al extremo, la deficiente alimentación también es precursora de una mayor exposición a las enfermedades".

La Plataforma ha incidido en que "este documento tiene claro que los controles cinegéticos son imprescindibles para que las poblaciones se reduzcan de manera eficaz, puesto que el resto de alternativas son más ineficientes, más costosas económicamente, menos éticas. De ahí el intento reciente de lanzar un plan de caza que se presentó sin viabilidad técnica ni económica, causas por las que fue rechazado".

En este sentido, ha añadido que "ya son visibles los efectos de la sobrepoblación en Cabañeros, con zonas de alto valor ecológico que han quedado sin vegetación. Una situación, añade, que irá a peor en los próximos meses si la Administración sigue sin alcanzar un acuerdo con los propietarios de las fincas privadas (que lleva más de una década pendiente de cerrarse) y si se continúa diseñando un plan de control que no normalice la imprescindible gestión cinegética".

Comentarios