La Red por una Nueva Cultura en el Júcar rechaza el plan hidrológico de la cuenca

Organizaciones ambientales rechazan Plan Hidrológico del Júcar por "no frenar el deterioro de ríos"
El río Júcar a su paso por Cuenca capital registra su segundo caudal más alto en 2019
photo_camera En la imagen de archivo el río Júcar a su paso por la ciudad de Cuenca

Las organizaciones cívicas, ambientales y sindicales que integran la Red por una Nueva Cultura en el Júcar han rechazado el Plan Hidrológico sometido a informe en el Consejo del Agua de la Demarcación a través de sus representantes en el mismo y hacen un llamamiento a sumarse a su rechazo a organizaciones y a la sociedad civil.

Las organizaciones consideran que, pese a las evidencias de sobreexplotación y deterioro de los ecosistemas acuáticos, "el plan no satisface los objetivos legalmente establecidos de frenar el deterioro, recuperar el buen estado ríos, lagos, acuíferos y otras masas de agua y promover el uso sostenible del agua".

Tal y como informan en nota de prensa, "pese a la situación de sobreexplotación acumulada, el plan reparte un agua inexistente incrementando así el déficit reconocido --que pasa de 265 a 310 Hm3/año-- aplazando las medidas necesarias para frenar y revertir el deterioro de la cuenca".

Con ello, a su juicio, "se agudizan las tensiones por el reparto del agua en el futuro, que se verán incrementadas con la previsible disminución de la disponibilidad de agua como consecuencia del cambio climático".

Aunque pueda parecer paradójico, estas organizaciones señalan que "poner sobre la mesa de negociación agua de papel, es decir asignar a los usuarios agua no disponible en la demarcación con el fin de obtener su apoyo al plan, no hace sino añadir leña al fuego y alimentar conflictos futuros".

"La naturaleza no negocia. El documento presentado supone un retroceso respecto al borrador presentado en junio del año pasado y aleja aún más la posibilidad de cumplir con los objetivos marcados para 2027", lamentan.

La administración hidráulica, según afirman, "ha cedido una vez más frente a la presión de los usuarios privativos, favoreciendo sus intereses a corto plazo en detrimento del interés general y de la disponibilidad duradera de agua, retorciendo, a tal fin, la aplicación de la normativa vigente".

Las organizaciones integradas en la Red por una Nueva Cultura del Agua en el Júcar, "contrariadas por los cambios de última hora y las negociaciones opacas con regantes y administraciones, analizarán y documentarán los posibles incumplimientos con el fin de recurrir ante las instancias competentes del Estado y la Unión Europea".

En una primera lectura han identificado "posibles incumplimientos" en relación a "la sobreexplotación del acuífero de la Mancha Oriental, con asignaciones que superan la recarga natural, agravando la acumulada y estableciendo nuevas reservas insostenibles para el regadío; así como en la aplicación arbitraria de la metodología establecida por el propio ministerio para el cálculo de los caudales ambientales, estableciendo generalmente volúmenes muy alejados de los necesarios para contribuir eficazmente al objetivo del buen estado".

A su modo de ver, se incumple "la sentencia del Tribunal Supremo (STS 3353/2018) por lo que se refiere a la exigencia de establecimiento de regímenes de caudales ecológicos completos --con todas sus componentes, incluida la de avenidas--" y al rechazo de excepciones mediante la inclusión de márgenes adicionales de tolerancia".

Mencionan la "falta actualización del registro de zonas protegidas; impactos ambientales de la modernización de regadíos sin una evaluación rigurosa y el mantenimiento del transvase Júcar-Vinalopó, pese al reconocimiento de la falta de sobrantes en la cuenca cedente".

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