martes 26/1/21

Las Fuerzas de Seguridad liberaron a 1.561 víctimas de trata y explotación en 2019

De las víctimas, 29 eran menores de edad, y por delitos: 523 eran víctimas de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, laboral, mendicidad, matrimonios forzados y para la comisión de delitos; y 1.038 víctimas de explotación sexual y laboral
Las Fuerzas de Seguridad liberaron a 1.561 víctimas de trata y explotación en 2019
Las Fuerzas de Seguridad liberaron a 1.561 víctimas de trata y explotación en 2019

La Policía Nacional y la Guardia Civil liberaron en 2019 a 1.561 víctimas de explotación y trata de seres humanos, detuvieron a 732 personas por delitos relacionados con esos casos y desarticularon 93 organizaciones y grupos criminales vinculados a estos fenómenos delictivos.

De las víctimas, 29 eran menores de edad, y por delitos: 523 eran víctimas de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, laboral, mendicidad, matrimonios forzados y para la comisión de delitos; y 1.038 víctimas de explotación sexual y laboral.

Así se desprende del balance sobre trata de seres humanos realizado por el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) del Ministerio del Interior.

Según este informe, la mayoría de las menores rescatadas son víctimas de trata: 24 de las 29 jóvenes liberadas.

Interior recuerda que las víctimas son captadas aprovechando diversas situaciones de vulnerabilidad o necesidad, para posteriormente ser explotadas en multitud de actividades entre las que destacan la prostitución y la pornografía, el trabajo forzado, la comisión de actividades delictivas, la mendicidad, la extracción de órganos o los matrimonios forzados.

El perfil de las víctimas es principalmente femenino, el 71 % del total de víctimas identificadas en España, y alcanza el 96 % en el caso de trata con fines de explotación sexual.

También hay mayor presencia de mujeres y niñas en la trata con fines de explotación laboral, que son el 42 % de las víctimas identificadas.

Por ello, Interior destaca la importancia de que su atención requiere de un enfoque de género que reconozca las especiales necesidades de esas víctimas como mujeres, así como el tipo de explotación de la que han sido objeto, todo ello con el objetivo de restituirlas y garantizar sus derechos. 

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