martes 19.11.2019

Los marmolistas que levantarán la losa de Franco denuncian insultos y amenazas

Por su parte, Humberto Sepúlveda, dueño de la funeraria Alba, asegura que retirar la lápida y sacar el féretro del dictador es un trabajo "sin dificultad"
Los marmolistas que levantarán la losa de Franco denuncian insultos y amenazas
Los marmolistas que levantarán la losa de Franco denuncian insultos y amenazas

Los hermanos Juan Carlos y Lorenzo Verdugo Jiménez, dueños de la pequeña empresa que se encargará de levantar la losa de Francisco Franco para la exhumación de sus restos del Valle de los Caídos, han denunciado públicamente la campaña de "insultos, falsas acusaciones y amenazas" que están sufriendo.

En un comunicado remitido a Efe, los hermanos han mostrado su extrañeza por el "protagonismo" que los medios de comunicación han dado a "unos modestos trabajadores" que se limitan a realizar los trabajos que se les encomiendan "totalmente ajenos a intereses partidistas y a decisiones políticas o judiciales".

Los marmolistas, dueños de la empresa "Mármoles y granitos Hermanos Verdugo Jiménez", radicada en Villamayor de Santiago (Cuenca) han reclamado que se les permita hacer su trabajo "tranquilos" y que se les "deje de utilizar por cualquier interés político".

"Consideramos que no gozamos de ningún interés informativo o mediático y renunciamos a cualquier tipo de protagonismo", han subrayado los hermanos, que insisten además en que su trabajo se limita al "levantamiento de la tapa superior", dado que el resto de trabajos para la exhumación los realizarán otras empresas funerarias "de mayor dimensión".

Han añadido que el encargo relacionado con "la exhumación o traslado de los restos de Don Francisco Franco" se les ha encomendado "libremente", "como cualquier otro trabajo", sin que "dicha contratación esté vinculada o relacionada a ningún tipo de ideología política".

"Nuestros únicos ideales son la honradez y el trabajo, ajenos a cualquier tipo de fama o protagonismo y, como hacemos siempre y habitualmente, dichos trabajos se realizarán con los respetos debidos al difunto y a sus familiares".

UN TRABAJO "SIN DIFICULTAD"

Por otra parte, el director operativo de la exhumación del dictador Francisco Franco, Humberto Sepúlveda, coordinará este jueves a un grupo de entre 16 y 20 personas para retirar la lápida de 1.500 kilos que cubre la tumba de la basílica del Valle de los Caídos, sacar el féretro del dictador y trasladarlo durante 50 kilómetros hasta el cementerio de Mingorrubio, en el barrio madrileño de El Pardo, donde reposarán sus restos definitivamente. Un trabajo que no considera complicado. "No le veo ninguna dificultad", asegura en declaraciones a Europa Press.

"Es una exhumación complicada pero tampoco difícil, es rápido, se hace con gatos y no tiene problema ninguno", precisa este tanatopracta dueño de la funeraria Alba, con sede en la localidad de Becerreá (Lugo) y experiencia en exhumaciones en catedrales, que se encuentra en Madrid preparando el trabajo encargado por el Gobierno de Pedro Sánchez.

Sobre cómo contactó el Ejecutivo con su empresa, Sepúlveda esquiva la respuesta. "Eso no lo puedo comentar, hay cosas que no debo decir", se excusa este profesional de los servicios funerarios que dirigirá al equipo que sacará a Franco del Valle de los Caídos casi 44 años después de su entierro. Un trabajo que espera culminar "en una hora u hora y media".

El Gobierno ha previsto el comienzo de la exhumación este jueves 24 de octubre a las 10.30 horas. En el interior de la basílica, se ha instalado un escáner y un detector de metales para evitar la grabación de la exhumación de los restos del dictador. Con esta medida, el Ejecutivo en funciones de Pedro Sánchez quiere garantizar que no existan imágenes del momento en el que salgan los restos de Franco del lugar en el que permanecen sepultados.

Sobre la tumba de Franco en la basílica se ha instalado también una carpa como medida adicional de seguridad a la que sólo tendrán acceso dos familiares del dictador, los operarios de la empresa funeraria de Humberto Sepúlveda, un forense y las autoridades del Estado, entre ellas la ministra de Justicia en funciones, Dolores Delgado, como notaria mayor del Reino, que tenía el cometido de levantar acta de la exhumación.

DETALLES POR CONCRETAR

El dueño de la funeraria Alba asume con naturalidad el encargo de la exhumación de Franco. "Nosotros somos una empresa funeraria y no tenemos ningún problema, hacemos un trabajo y ya está", afirma Sepúlveda, aunque admite que existen detalles del operativo sin concretar todavía.

Entre ellos, cómo se producirá finalmente el traslado del féretro de Franco desde el Valle de los Caídos, en el término municipal de San Lorenzo de El Escorial, al noroeste de Madrid, hasta el cementerio de Migorrubio, que se encuentra en las afueras de la capital. Según Sepúlveda, la posibilidad de que sea en helicóptero "está abierta".

Tampoco tiene certeza sobre si será necesario mover los restos del dictador Franco a un nuevo féretro para el traslado. "Eso no se sabe y sólo se sabrá cuando se abra, no se puede predecir", explica el tanatopracta, que intenta abstraerse del revuelo que provoca la exhumación de Franco de la que es responsable. "Se siente la presión. Hoy me habéis descargado la batería del teléfono", reconoce.

Más información en vídeos 
Comentarios