Detectan un aumento de casos de trata captados a través de redes sociales

La ONU hace un llamamiento a los gobiernos, las fuerzas de seguridad y la sociedad civil para fortalecer la prevención
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photo_camera Trabajadoras sexuales en una calle - EFE/Miguel Gutiérrez

En el Día Mundial contra la Trata de Personas, que se celebra este domingo, entidades sociales que ayudan a las víctimas en el proceso de recuperación advierten, en declaraciones, del aumento de los casos captados a través de redes sociales y entornos digitales, cuyas víctimas siguen siendo mayoritariamente mujeres aunque crecen los casos de hombres, vinculados muchos de ellos a la explotación laboral.

En este día, la ONU hace un llamamiento a los gobiernos, las fuerzas de seguridad y la sociedad civil para fortalecer la prevención, la identificación y el apoyo a las víctimas y alerta de que las crisis mundiales, los conflictos y la emergencia climática están aumentando el riesgo de trata.

"Las personas que no gozan de un estatus legal, que viven en la pobreza, que tienen un acceso limitado a la educación, a la atención sanitaria o a un trabajo digno, que sufren discriminación, violencia o abusos, o que proceden de comunidades marginadas, son a menudo los principales objetivos de los traficantes", destaca Naciones Unidas en su campaña.

Más de un millar de víctimas atendidas por Cruz Roja

Cruz Roja ha detectado un cambio significativo en los casos detectados: por un lado, el aumento de captación a través de redes sociales y del entorno digital, pero también de las víctimas que sufren múltiples violencias.

La trata de personas se aprovecha de las situaciones de vulnerabilidad que atraviesan mujeres, menores y hombres, muchos de ellos sufren pobreza y violencia, para sacar beneficio a través de esa explotación sexual, laboral, mendicidad o para actividades ilícitas, explica Irene Sotelo Reyes, de la Unidad de Trata de Personas de Cruz Roja.

La organización, que atiende a un millar de víctimas al año, desarrolla programas desde los años 90 de acompañamiento y formación para estas víctimas en su fase de recuperación de derechos.

"Hemos observado un aumento en la captación de personas tanto a nivel transnacional, como dentro España a través de redes sociales; muchas de las personas en situaciones de trata a las que atendemos han sido controladas y coaccionadas por esta vía", asegura.

"El control se hace a través de sus dispositivos móviles y la ubicación tanto de los dispositivos como de distintas aplicaciones; la coacción también se materializa a través de vídeos y mensajes que les son remitidos a sus móviles, principalmente con imágenes de sus familiares en países de origen", relata esta experta.

En los casos de explotación sexual, también sufren las amenazas de publicar vídeos íntimos grabados con o sin su "consentimiento" en el contexto de prostitución. Además, en muchas ocasiones los dispositivos son entregados por quienes las explotan y no pueden usar otros para comunicarse libremente.

Para Cruz Roja son insuficientes los recursos a nivel estatal y muy dispares a nivel regional para atender a todas las personas en situaciones de trata en cualquiera de sus manifestaciones, y advierte de que en las víctimas concluyen otras circunstancias, como deterioro de su salud mental, las adicciones o la discapacidad.

Respecto al ámbito laboral, son explotadas especialmente en el sector de la alimentación (agricultura, pesca…), el servicio doméstico o la industria textil; la trata vinculada a la explotación sexual afecta casi exclusivamente a las mujeres, que son explotadas principalmente en prostitución y pornografía.

"La trata que afecta a mujeres está considerada violencia de género, especialmente aquella con fines de explotación sexual, pero sin olvidar la invisibilizada trata laboral en servidumbre doméstica, matrimonios forzados y otras explotaciones menos analizadas", destaca Sotelo.

Los técnicos de la organización acompañan a las víctimas en los recursos de acogida, a través de unidades móviles en los contextos de explotación y en programas de inclusión socio laboral que les de una nueva oportunidad.

La vulnerabilidad de María: violada desde la infancia

María (nombre ficticio) tiene 30 años, y es madre de una hija de 3. Sufrió violaciones desde los 6 años por parte de un vecino y luego de su tío y fue captada por una red cuando trabajaba en un bar al que había llegado huyendo esa violencia que le persiguió durante la adolescencia; le quitaron su documentación y comenzó la etapa de explotación sexual en locales de España y Francia.

Por la ausencia de un tratamiento para el trastorno depresivo y bipolar y la situación que vivía empeoró su salud mental y comenzó a consumir sustancias. Cuando nació su hija, consiguió la ayuda de entidades sociales que le han facilitado un entorno protector y ha comenzado a hacer prácticas en un supermercado.

"Los abusos sexuales en la infancia, la ausencia de un entorno familiar protector, las violencias sufridas por las madres de estas mujeres, el deterioro severo de la salud mental, la adicción a sustancias, unidas a la pobreza, el aislamiento o una situación administrativa irregular generan una espiral de desolación que alimenta y sostiene las situaciones de explotación", recuerda Cruz Roja.

Más víctimas hombres por explotación laboral

Accem, otra de las principales entidades de trabajo con víctimas de estos delitos, advierte del crecimiento de casos de explotación laboral. Destacan que tanto el Grupo de Expertos del Consejo de Europa en la Lucha contra la Trata de Personas (GRETA), como el Departamento de Estado de Estados Unidos alertan de que estos casos están infradectados.

Además, explican que la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) ha detectado un aumento en el número de hombres y niños, respecto a la década anterior, que han sido víctimas de trata, aunque seis de cada diez casos siguen siendo de mujeres.

En España aumenta la detección de casos según los datos publicados por el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado, con 229 víctimas captadas por redes en 2022 (189 casos en 2021): 129 con fines de explotación sexual (120 mujeres, 4 niñas y 5 hombres) y 89 relativos a la explotación laboral (67 hombres, 3 niños, 18 mujeres y una niña).

A ellas se suman otras 951 víctimas sometidas también a procesos de explotación sexual en entornos de prostitución, o laboral, con condiciones de restricción o violación de sus derechos, aunque en su caso no se ha podido demostrar que hubiesen llegado a esa situación por la intervención de una red organizada.

La explotación laboral se concentra tres autonomías: Región de Murcia (27), Castilla-La Mancha (26) y Andalucía (17).

Respecto a los países de origen de las víctimas de trata con fines de explotación sexual son Colombia, Paraguay y Venezuela; en relación con la explotación laboral son Marruecos, Ucrania y Rumanía.

Desde Accem destacan que la mayoría de las víctimas siguen siendo mujeres que huyen de países en conflicto, especialmente de Oriente Próximo y África, y alertan de un previsible aumento de casos de mujeres ucranianas.

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