lunes 23/11/20

Mascarillas infantiles plantan cara a la COVID-19 para llenar de nuevo las aulas

Puntuales a su cita, cada uno en el horario establecido para escalonar la entrada y evitar aglomeraciones, los alumnos de los centros educativos de Castilla-La Mancha que han comenzado este 9 de septiembre el nuevo curso lo han hecho provistos de mascarillas y con todas las medidas de seguridad
Mascarillas infantiles plantan cara a la COVID-19 para llenar de nuevo las aulas
Mascarillas infantiles plantan cara a la COVID-19 para llenar de nuevo las aulas

Los nervios y la ilusión de los niños y adolescentes por volver a ver a sus compañeros después de seis meses se han mezclado este miércoles con las ganas pero también la incertidumbre de padres y madres que han acompañado a sus hijos en el primer día de vuelta al colegio en el que las mascarillas infantiles han plantado cara a la COVID-19 para llenar de nuevo las aulas.

Puntuales a su cita, cada uno en el horario establecido para escalonar la entrada y evitar aglomeraciones, los alumnos de los centros educativos de Castilla-La Mancha que han comenzado este 9 de septiembre el nuevo curso lo han hecho provistos de mascarillas y con todas las medidas de seguridad a fin de poder recuperar su particular normalidad y continuar con su aprendizaje y desarrollo dentro del sistema educativo.

Entre los padres y madres -también algunos abuelos han vuelto a ser los acompañantes de los más pequeños a pesar de pertenecer a unos de los colectivos de riesgo ante el coronavirus- nervios y cierto temor, sobre todo por lo atípico de este inicio de curso marcado por la COVID-19, y en algunos casos un sentimiento de liberación al ver que sus hijos recuperan sus rutinas y vuelven al cole.

Para este histórico arranque del curso, los centros educativos de la región se han preparado, adaptado y organizado para que la jornada, y todo el curso si el virus lo permite, se desarrolle con la mayor normalidad posible.

Una nueva normalidad que pasa por el cumplimiento estricto de los protocolos elaborados para hacer posible el proceso de aprendizaje al mismo tiempo que garantizar la seguridad de los alumnos y trabajadores de los centros, si bien cada uno de ellos, por sus propias particularidades de espacio y organizativas, se ha visto obligado a preparar su propio plan.

Alfombras desinfectantes de pies a la entrada al centro, dispensadores de gel hidroalcohólico en todos los espacios, ventilación continua, toma de temperatura, filas con distancia de seguridad entre alumnos y aforos máximos también en la sala de profesores han sustituido este año a los abrazos y el alboroto de otros inicios de curso en los que el coronavirus no existía.

Todas estas medidas se han visto reforzadas en información por charlas iniciales antes de comenzar las clases, ya con los alumnos sentados con la distancia de seguridad entre pupitres, en las que los propios profesores han trasladado la importancia de cumplir con todas las indicaciones para lograr mantener abierto el centro durante todo el curso y evitar la aparición del virus en este entorno.

Así lo han hecho, por ejemplo, en el Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) 'Princesa Galiana' del barrio de Santa Bárbara en Toledo, donde ha arrancado el curso este miércoles con presencialidad absoluta al entender que es "una obligación como centro con los alumnos y las familias".

El director de este instituto, Ángel Rodríguez, ha comentado en declaraciones a Efe que este inicio de curso es "complicado y distinto" y ha condicionado la organización del centro, que ha decidido dividirse por sectores, uno para 1º y 2º de la ESO, otro para 3º y 4º y otro para Bachillerato, cada uno de ellos con un baño asignado para mantener la independencia de cada espacio.

Asimismo, ha explicado que el equipo de docentes del centro ha adaptado cada una de las aulas al tipo de alumnado que acoge y se han reducido las ratios tras el aumento de cupo autorizado en julio, de manera que se ha ampliado con un grupo 1º de la ESO, otro en 2º y más horas en Bachillerato, de modo que el número de alumnos por aula en 1º y 2º es de 21, entre 22 y 23 en 3º y 4º y en Bachillerato se han habilitado además cuatro módulos prefabricados que permitirán impartir el Bachillerato de Artes Escénicas, Música y Danza. 

De igual forma, Rodríguez ha explicado que el centro ha preparado tres itinerarios para separar la entrada y salida de los alumnos, que entran de manera escalonada desde las 8:20 horas en turnos cada cinco minutos, así como también ha escalonado la entrada y salida del recreo.

Todas las aulas disponen de dispensadores de gel hidroalcohólico, se han adaptado las mesas y sillas para respetar la distancia de seguridad y a la entrada y salida así como entre clase y clase se ventilan todas las estancias, ha agregado.

"Será la situación sanitaria la que decida los días que estemos abiertos, pero tenemos toda la ilusión y esperamos que extremando la precaución y con las debidas medidas de seguridad, seamos capaces de mantener abierto el centro todo el curso", ha manifestado el director de este instituto.

La vuelta a clase y a la nueva normalidad en el ámbito educativo ha sido similar en todos los centros, cada uno adaptado a sus características, como en el Colegio de Educación Infantil y Primaria (CEIP) 'San Lucas y María' en el Casco Histórico de la capital castellano-manchega, donde también se han establecido diferentes horas de entrada, desde las 8:50 hasta las 9:30 horas, y distintos accesos para Infantil y Primaria.

El colegio público 'Alfonso VI' también ha optado por la presencialidad de manera que este miércoles se ha incorporado la mitad de alumnos de cada clase, este jueves lo hará la otra mitad y el viernes ya estarán los grupos completos.

Este centro ha habilitado, de igual forma, más entradas y el acceso se ha hecho por llamamiento de los alumnos.

El aula matinal ha empezado a funcionar y la limpieza se ha reforzado durante el horario escolar, mientras que los alumnos de comedor con beca tendrán que llevarse la comida a casa salvo que los dos padres estén trabajando y hayan presentado el pertinente certificado.

Los protocolos y las medidas de seguridad han marcado la primera jornada del curso 2020/2021 en Castilla-La Mancha, que ha logrado arrancar pese al nuevo avance del virus y tanto docentes como alumnos y familias confían en poder mantener esta nueva normalidad con las menores incidencias posibles.

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