Centros ordinarios y medios suficientes: apuesta para educar a niños con TEA

María Jesús Martín, profesora y madre de un niño con autismo, afirma que los colegios ordinarios son la "mayor esperanza" para alumnos con TEA y, al contrario del pensamiento extendido, asegura que su presencia en las aulas es beneficiosa para el resto de estudiantes.

No obstante, advierte de que es una fórmula que funciona siempre y cuando se ponen medios y se adaptan materiales y contenidos.

Martín coordina un grupo de trabajo sobre esta materia de medio centenar de docentes que ha organizado, junto a la asociación 'Airtea' y el colegio 'Amor de Dios' de Madridejos (Toledo), un gran acto en el centro educativo el día 6 con motivo de la celebración del Día Mundial de Concienciación del Autismo que se conmemora cada 2 de abril.

En España, hay más de 450.000 personas con el Trastorno del Espectro Autista (TEA), una de cada cien, que no es una enfermedad sino que su origen es neurobiológico, y cuyo colectivo tiene dificultades en la comunicación e interacción social y también en la flexibilidad del pensamiento y de la conducta.

Pero la "plena inclusión" en los centros educativos de muchos de los niños que lo padecen es "posible", asegura Martín, aunque este proceso es aún una asignatura pendiente.

La mayoría de los colegios no tienen las herramientas necesarias para atender a estos alumnos, "déficit" al que hace frente, precisamente, el grupo coordinado por esta profesora en el que participan docentes de las localidades toledanas de Madridejos, Villacañas, Urda y Consuegra.

Estos profesores están elaborando un banco de materiales curriculares adaptados a las necesidades de los niños y utilizan, entre otros, pictogramas, imágenes que representan conceptos y facilitan la comprensión.

También modifican los contenidos para presentar una "información limpia" y, por ejemplo, del enunciado de un problema de matemáticas eliminan "aquellos datos que puedan sobrar" porque la idea es que los alumnos sepan resolverlo, no confundirles.

El grupo, cuyo proyecto está respaldado por el Centro Regional de Formación del Profesorado de la Junta de Castilla-La Mancha, también trabaja en la formación de los docentes y en la puesta en marcha de un protocolo de actuación para la recepción y el seguimiento de estos alumnos en los centros educativos.

María Jesús Martín, que da clases en un instituto de Villacañas, explica que es "muy recomendable" que los niños con autismo, antes del inicio del curso, visiten el centro, "se presenten a los profesores y sepan dónde va a estar".

"Es importante que haya pictogramas en las puertas de las aulas u otras estancias del centro y que se prepare la clase. Que esté todo organizado, también los recreos", expone y, en este sentido, reconoce que estos estudiantes "son un blanco fácil para el acoso, un blanco perfecto".

Por ello, el grupo propone programar "recreos alternativos que favorezcan su inclusión social" y, con todo, coordinarse con las familias "muy bien" para "trabajar todos a una".

Martín lamenta que "sobre autismo se sabe muy poquito", pero asegura que, para estos niños, en los centros educativos "está su mayor esperanza".

Según asegura, los alumnos que comparten aula con estos niños se ven beneficiados, algo que dice que se ha evidenciado en los centros educativos que han puesto en marcha este tipo de medidas, aunque "muchas veces se interprete que retrasan".

Todos estos asuntos se tratarán en el acto del próximo 6 de abril, que se celebrará con el objetivo de "intercambiar experiencias" entre familias, profesores y representantes de distintos ámbitos relacionados con estos alumnos.

El acto, al que también acudirán autoridades educativas, tendrá lugar a partir de las 17:30 horas en el colegio concertado 'Amor de Dios' de Madridejos, y se suma a otros impulsados por la asociación 'Airtea' bajo el lema 'Un reto para entendernos', en el que han participado diferentes expertos, entre ellos las psicólogas Marlene Horna y Teresa Sanz Vicario; el asesor de Atención a la Diversidad Eduardo Rodríguez y la experta Juana María Hernández.

Comentarios