Castilla-La Mancha rebaja el PRICAM a Nivel 1 y retira la UME

El consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, ha presidido este domingo la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI)
El Gobierno regional desescala la emergencia tras estabilizarse los caudales y retira la UME. Cuenca mantiene restricciones en el Júcar y Albacete sigue vigilando colectores en zonas bajas que todavía podrían causar problemas.

Castilla-La Mancha ha cerrado este domingo, 15 de febrero, la undécima jornada consecutiva con el Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (PRICAM) activado, aunque ya en Fase de Emergencia, Situación Operativa 1, tras la decisión adoptada por el Gobierno regional al constatar la estabilización de los caudales de los ríos y de los desembalses y la mejora de las previsiones meteorológicas. Desde su activación el pasado 5 de febrero, el Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 1-1-2 ha registrado 418 incidencias en el conjunto de la comunidad autónoma.

La desescalada fue acordada en la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), celebrada en la Sala del 1-1-2 en Toledo y presidida por el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, con la participación de los miembros del Comité Asesor del PRICAM. La decisión se sustentó en los datos trasladados por las Confederaciones Hidrográficas del Tajo, Guadiana, Júcar y Segura, que reflejan una tendencia de estabilización en los ríos y en los desembalses, así como en la ausencia de avisos meteorológicos activos por parte de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

Pese a la rebaja del nivel de emergencia, el Ejecutivo autonómico ha mantenido movilizados todos los recursos para atender cualquier eventualidad que pudieran plantear los ayuntamientos, en coordinación con el resto de administraciones.

Durante estos once días, la mayoría de las incidencias estuvieron relacionadas con inundaciones en espacios abiertos y cerrados, achiques de agua y obstáculos en la calzada. A última hora de la jornada permanecían cortadas siete carreteras de la red provincial, seis en la provincia de Ciudad Real y una en Albacete, aunque sin dejar a ningún municipio incomunicado.

Entre las 20.00 horas del sábado y las 12.00 horas de este domingo se registraron dos nuevas incidencias, una en la provincia de Ciudad Real y otra en la de Toledo, lo que confirma la notable reducción de avisos respecto a días anteriores.

Posteriormente, en el tramo comprendido entre las 14.00 y las 22.00 horas de este domingo, el Servicio 1-1-2 contabilizó una nueva incidencia en la región, localizada en la provincia de Cuenca, sin que se registraran avisos en el resto de provincias (Albacete, Ciudad Real, Guadalajara y Toledo).

Retirada de la UME y normalización en Ciudad Real

La desescalada implicó la retirada de la Unidad Militar de Emergencias (UME), cuya labor fue especialmente relevante en el Valle del Bullaque, en la provincia de Ciudad Real. También quedó desmovilizado el Puesto de Mando Avanzado (PMA) instalado en Porzuna (Ciudad Real), desde donde se coordinó buena parte del operativo en los momentos más críticos.

En esta localidad, la delegada de la Junta en la provincia, Blanca Fernández, confirmó que Ciudad Real entraba en una fase de normalidad progresiva tras una mejoría significativa en las últimas 48 horas. El descenso del caudal del río Bullaque y la reducción del volumen de desembalse permitieron rebajar el PRICAM y retirar prácticamente toda la maquinaria pesada desplegada.

En El Robledo (Ciudad Real), uno de los municipios más afectados, el río regresó prácticamente a su cauce habitual y la jornada cerró con la planificación de las tareas de limpieza y desescombro que comenzarán este lunes. Un retén de INFOCAM, una autobomba y un vehículo de agua a presión actuarán para retirar el fango acumulado en calles próximas al río. Aunque el riesgo de nuevas inundaciones ha desaparecido, persisten filtraciones en sótanos y viviendas por la subida del nivel freático.

En el ámbito educativo, la actividad lectiva y las rutas de transporte escolar se retomarán con normalidad el miércoles, tras los festivos de carnaval.

Cuenca reabre parques, pero mantiene restricciones en el Júcar

En la provincia de Cuenca, la situación también evolucionó favorablemente, aunque con prudencia. El Ayuntamiento de Cuenca (Cuenca) informó, tras la reunión del Comité de Asesoramiento Provincial (CASP) en coordinación con el CECOP regional, de que el río Júcar se encuentra en nivel amarillo, con un caudal en torno a los 92 metros cúbicos por segundo, según los datos de la Confederación Hidrográfica.

No obstante, el Consistorio decidió mantener las restricciones de acceso al cauce para analizar la seguridad del espacio, la vegetación y el estado del suelo antes de permitir el tránsito normal de la ciudadanía. La medida se adoptó tras varios días en los que el Júcar llegó a superar el umbral rojo, lo que motivó incluso el envío de un aviso Es-Alert a la población.

Sí quedaron reabiertos el paraje del Royo y los parques y jardines municipales, después de comprobar la mejora de las condiciones meteorológicas y la ausencia de avisos activos por parte de la AEMET.

Talavera y el avance hacia la limpieza

En Talavera de la Reina (Toledo) continuaron trabajando medios de la Junta de Comunidades, con cuatro autobombas de INFOCAM en coordinación con el CEPEIS, centrando progresivamente los esfuerzos en la limpieza y el achique de agua tras las crecidas del Tajo y de La Portiña.

La evolución en la ciudad toledana fue de estabilización, dentro de un escenario de recuperación paulatina tras varios días de afecciones en calles y zonas próximas al cauce.

Rachas de hasta 80 km/h y daños simbólicos

El episodio meteorológico dejó también fuertes rachas de viento. Este sábado se activaron avisos amarillo y naranja en distintos puntos de la región, registrándose la racha más intensa en San Clemente (Cuenca), con 80 kilómetros por hora a las 17.30 horas. En Osa de la Vega se alcanzaron 72 km/h y en Abia de la Obispalía 71 km/h.

En el resto de Castilla-La Mancha, Albacete capital registró 74 km/h y en el pantano del Vado, en la provincia de Guadalajara, se alcanzaron los 72 km/h. Las precipitaciones comenzaron a remitir, con registros testimoniales de 0,2 litros por metro cuadrado en puntos como Salvacañete, Cuenca capital, el pantano del Vado y Yeste.

El viento provocó además la caída de ‘La Merejil’ en Cervera de los Montes (Toledo), una encina de más de 300 años incluida en el escudo heráldico del municipio. El alcalde, Javier Carrillo, calificó el suceso como “de lo más grave”, al tratarse de un símbolo histórico y sentimental para varias generaciones de vecinos.

Albacete vigila colectores y mantiene el PLATEMUN

En Albacete (Albacete), el alcalde Manuel Serrano advirtió este domingo de que el agua procedente de las lluvias caídas en la Sierra de Alcaraz —que han dejado más de 600 litros por metro cuadrado en los últimos 30 días— sigue llegando a la capital y mantiene en carga los colectores, lo que podría causar problemas en las zonas más bajas de la ciudad.

El regidor supervisó el cauce del río Jardín antes de su llegada a la ciudad y las labores de limpieza y saneamiento que realiza Aguas de Albacete. Según explicó, continúa bajando gran cantidad de agua, por lo que existe riesgo de que salga por algunos imbornales de calles y garajes en zonas bajas.

Infraestructuras como la gravera de La Herrera, la balsa de laminación de La Lobera y el trasvase Tajo-Segura siguen recibiendo agua gracias a las intervenciones realizadas días atrás. El Plan de Emergencias Municipal (PLATEMUN) permanece activado en fase de emergencia y todos los medios municipales están disponibles y coordinados.

Con la rebaja del PRICAM y la retirada de la UME, Castilla-La Mancha cerró la jornada con un horizonte más despejado que en días anteriores, aunque con la vigilancia activa de ríos, colectores y zonas vulnerables. Tras once días de temporal, la región entra en una etapa centrada en la limpieza, la evaluación de daños y la recuperación progresiva de la normalidad.