Lunes 25.03.2019

Un total de 22 médicos y 145 enfermeros sufrieron agresiones en CLM durante 2018

En la región, el total de los casos se producen en el sector de la sanidad pública, siendo un 55 por ciento de ellos casos contra mujeres y un 45 por ciento contra hombres. Mayoritariamente se dan en el ámbito de Atención Primaria (50 por ciento), hospitales (18 por ciento) y urgencias (9 por ciento)

El director general de Recursos Humanos del SESCAM, Iñigo Cortázar, participa en la rueda de prensa organizada por el Colegio Oficial de Médicos de Toledo con motivo del Día Nacional contra las Agresiones a Sanitarios
El director general de Recursos Humanos del SESCAM, Iñigo Cortázar, participa en la rueda de prensa organizada por el Colegio Oficial de Médicos de Toledo con motivo del Día Nacional contra las Agresiones a Sanitarios

Un total de 22 médicos y 145 enfermeros de Castilla-La Mancha sufrieron algún tipo de agresión física o verbal en el ámbito profesional durante el año 2018, según los datos presentados por los Colegios de Enfermería y de Médicos, con motivo del Día Nacional contra las Agresiones a Sanitarios.

En el caso de los facultativos agredidos, en 2018 fueron tres menos que el año anterior, mientras que en enfermeros la tendencia ha sido al alza, según han explicado en sendas ruedas de prensa el presidente del Consejo de Colegios de Médicos de Castilla-La Mancha, José Molina, que ha comparecido en Ciudad Real, y la presidenta del Colegio de Médicos de Toledo, Natividad Laín, y el secretario del Colegio de Enfermería, Carlos Balmaseda, acompañados en Toledo por el director general de Recursos Humanos del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), Iñigo Cortázar, y el fiscal jefe de Toledo, Antonio Huélamo.

El 64 % de las agresiones a médicos se debió a discrepancias en la atención médica recibida, al no recetar lo que el paciente solicitaba o no prescribir determinadas pruebas, además de la no concesión de bajas laborales, y también estuvieron motivadas por las esperas excesivas o las listas de espera.

Molina ha explicado que los datos no reflejan la "preocupante realidad" que vive este colectivo, puesto que, ha dicho, menos del 10 % de las situaciones susceptibles de ser denunciadas acaban realmente en una denuncia.

En Castilla-La Mancha la tasa de agresiones se sitúa entorno al 2,4 % por cada mil médicos, una cifra que es algo superior a la media nacional.

En el análisis de los datos, las mujeres siguen siendo las que más agresiones reciben, porque los agresores piensan que "son más vulnerables".

Se dan más en Atención Primaria y, también en las horas nocturnas en zonas menos pobladas, ha explicado Natividad Laín, quien ha señalado que la "máxima peligrosidad" se da en las guardias de los puntos de urgencias en la atención de servicios domiciliarios, pues "no saben lo que se va a encontrar" y, aunque pueden solicitar el acompañamiento de la Guardia Civil o la Policía Local, tienden a buscar la rapidez en la atención y no lo hacen.

En cuanto a la tipología del agresor, se dan más casos entre paciente programados y familiares de estos, que entre los pacientes no programados, entre los que no hay grandes problemas.

La mayoría de las agresiones son amenazas verbales y entre un 15 a un 20 % llegan a ser agresiones físicas. 

Los responsables sanitarios han incidido en la importancia de la concienciación para eliminar estas agresiones, además, han animado a denunciarlas.

En ese sentido, el fiscal jefe de Toledo, Antonio Huélamo, ha recordado que la agresión o intimidación a los facultativos en el ejercicio de sus funciones o con ocasión de ellas es un delito de atentado, penado con entre seis meses a tres años de prisión.

Ha añadido, y con él han coincidido los sanitarios, que también es importante el procedimiento administrativo sancionador, porque "alguno se lo pensaría dos veces" antes de dar una torta a un médico si la multa es "de 10.000 euros" en vez de cien, por ejemplo, ha dicho Laín.

El presidente del Consejo Regional de los Colegios de Médicos también ha reclamado programas adecuados para los sanitarios encaminados a dotarles de los conocimientos necesarios para afrontar esas situaciones de violencia o saber evitarlas, así como la realización de campañas de concienciación y sensibilización. 

En Cuenca también han presentado datos de agresiones y, según el presidente del Colegio de Médicos, Carlos Molina, se registraron cinco agresiones a médicos en 2018, que consistieron en amenazas o insultos por discrepancias en la atención recibida o los informes, dos de las cuales presentaron denuncia y una terminó con sentencia condenatoria. 

Por su parte, en la provincia de Toledo hubo cuatro agresiones a facultativos en 2018 - frente a los 13 del año anterior- , una de las cuales fue la que sufrió un médico que acudió a atender una urgencia en un domicilio en Camarena y fue golpeado con una barra de hierro en la cabeza que lo dejó en estado crítico, y que en la actualidad continúa recuperándose. 

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