La universidad de mayores, una formación en alza y clave para el envejecimiento activo

Más de 200 personas cursan estudios en la Universidad de Mayores de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) en el campus de Guadalajara, un tipo de formación dirigida a mayores de 50 años que quieren ampliar su nivel formativo y cultural - EFE/Beatriz Retuerta
El programa, que este curso cuenta con el apoyo del Gobierno regional, fue impulsado en los años 90 por el vicerrectorado de la UAH, una de las universidades pioneras en España en poner en marcha este tipo de formación.

Más de 200 personas cursan estudios en la Universidad de Mayores de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) en el campus de Guadalajara, un tipo de formación dirigida a mayores de 50 años que quieren ampliar su nivel formativo y cultural, que está en alza y que es, además, una buena herramienta para contribuir al envejecimiento activo.

El programa, que este curso cuenta con el apoyo del Gobierno regional, fue impulsado en los años 90 por el vicerrectorado de la UAH, una de las universidades pioneras en España en poner en marcha este tipo de formación.

Juan Ignacio Pulido es profesor del curso de Humanidades de la Universidad de Mayores en Guadalajara y ha explicado a EFE que continúa en este proyecto porque "las clases que das las reciben de tan buen grado los alumnos, con tanto entusiasmo e interés, y con un compromiso, que es imposible dejarlo”.

La Universidad de Mayores de la UAH oferta en el campus de Guadalajara los programas de Humanidades y Ciencias Naturales, retomando la situación anterior a la pandemia debido al gran interés manifestado por antiguos y nuevos alumnos de la comunidad.

La docencia se hace en formato exclusivamente presencial y las clases tienen lugar en las aulas de la Facultad de Educación con un equipo docente formado por miembros del personal docente e investigador de la UAH.

La responsable de la Universidad de Mayores de la UAH, Teresa Díaz, destaca que en Guadalajara hay 214 matriculados, de los cuales una treintena lo están en Ciencias.

“Soy responsable desde 2015 y la evolución ha ido 'in crescendo'. Con una media de 150 alumnos en la última década, solo dio un bajón en la pandemia, que se notó especialmente en el campus de Guadalajara donde apenas llegamos a los 60 matriculados; pero hemos remontado”, ha afirmado.

Díaz subraya ha subrayado que esta formación "es complementaria y les permite socializar" y ha afirmado que "es un buen programa para contribuir a la cultura y al envejecimiento activo y a la formación permanente".

Por su parte, Pulido ha explicado que el programa de universidad de mayores ya está incluido en universidades privadas y también hay intercambios con otras universidades europeas: "es algo que se ha convertido en algo sólido, también impulsado por la evolución de la población que cada vez demanda más formación de calidad, no se conforma con pasar el tiempo”, ha explicado.

Un alumnado con interés en aprender

María Cubillo, alumna en Guadalajara, es una profesora de Primaria jubilada, especializada en ciencias y música, que decidió complementar su formación de humanidades: "Una de las ventajas grandes es que los cuatro años de Humanidades están muy bien organizados", ha considerado.

Javier García Serrano es físico de formación y docente de carrera, también jubilado, y decidió reforzar la parte de humanidades que menos conocía.

“Somos alumnos más agradecidos”, afirma, ya que "todos los profesores están encantados porque, primero entendemos mucho más su lenguaje, y además, la gente tiene interés y asiste regularmente a clase”.

El perfil del alumnado es variado, como señala el profesor Pulido, ya que hay personas llegan desde distintos ámbitos del mundo profesional o que han realizado otras actividades, pero "todos están igual de comprometidos por conocer aquello que no han podido estudiar en su día”.

Antes de 2015, el perfil de estudios que tenía el alumnado de la universidad de mayores estaba centrado en personas que habían cursado bachillerato o estudios elementales o incluso que no tenían estudios, algo que ha cambiado en los últimos años ya que hay más alumnos con estudios superiores o estudios medios.

También se ha igualado en género, porque en el inicio eran muchas más mujeres, y el rango de edad ha bajado acercándose a los 60 años, ha destacado Teresa Díaz, quien ha resaltado la implicación de las administraciones en el caso del campus de Guadalajara, que apoyan económicamente este programa.

“En Madrid no contamos con apoyo como tal para este programa, algo que cambia en Guadalajara, y es de agradecer, tanto con el Ayuntamiento, la Diputación y la Junta”, afirma.