martes 31.03.2020

Finaliza el corte de los componentes internos del reactor de la central de Zorita

En el desmantelamiento de la central nuclear José Cabrera situada en la localidad alcarreña de Almonazid de Zorita trabajan diariamente 253 personas que pertenecen a 37 empresas diferentes, siendo el 66 por ciento de estos trabajadores de la provincia de Guadalajara

Finaliza el corte de los componentes internos del reactor de la central nuclear José Cabrera en Almonacid de Zorita (Guadalajara)
Finaliza el corte de los componentes internos del reactor de la central nuclear José Cabrera en Almonacid de Zorita (Guadalajara)

Los trabajos de segmentación de los componentes internos del reactor de la central nuclear José Cabrera de Almonacid de Zorita (Guadalajara) han finalizado, mientras que la fase de desmantelamiento de la central se encuentra en la fase central de desmontaje radiológico.

Así lo explicó el director de desmantelamiento de la planta nuclear, Manuel Rodríguez, y el director de operaciones de Enresa, Alejandro Rodríguez, que señalaron que, de acuerdo con la programación establecida, estos componentes se han cortado bajo agua en el edificio del reactor para, posteriormente, ser acondicionados en el propio emplazamiento y enviados al almacén de residuos de baja y media actividad que Enresa opera en El Cabril (Córdoba) o ser almacenados en el ATI de la instalación.

El siguiente paso, detallaron en rueda de prensa en la planta, será segmentar la vasija del reactor, trabajos que está previsto comiencen a principios de 2014. Mientras, y de forma paralela, continúan las actuaciones de desmantelamiento en diferentes áreas de la instalación alcarreña.

Los trabajos de corte del reactor comenzaron en mayo de 2012 por los denominados internos superiores --placa superior soporte, columnas superiores soporte, columna superior de instrumentación, tubos guía de barras de control y placa superior del núcleo--, cuya misión consistía fundamentalmente en facilitar la entrada de las barras de control en el núcleo del reactor, así como transmitir las cargas entre los componentes de esta zona superior del mismo.

Posteriormente, en agosto de ese año, comenzó el corte de los componentes internos inferiores, el área más activada radiológicamente, dado que albergaba el combustible necesario para producir la reacción nuclear.

Esta parte estaba formada por varias piezas: barrilete del núcleo, deflector, encofrado, barrera térmica, placa inferior del núcleo, placa inferior de soporte y equipo de instrumentación, entre otras. Estos componentes tenían como cometido fijar los elementos combustibles en el interior del reactor, servir de blindaje, así como permitir la circulación del agua del circuito primario.

CORTE BAJO AGUA

Unos trabajos que han precisado de herramientas especiales, tales como sierras preparadas para cortar materiales de gran dureza como los que conforman estos componentes, según relató Manuel Rodríguez. El corte de los internos del reactor de Zorita se ha realizado bajo agua con herramientas de corte mecánico robotizadas y con el apoyo de un sistema de cámaras de televisión subacuáticas.

En total, durante estos trabajos de segmentación se han generado un total de 432 piezas, con un peso total de 59,5 toneladas, y se han realizado unos cortes que suponen, en total 418 metros lineales. Las actuaciones de corte han requerido aproximadamente de 2.600 horas de trabajo por un equipo de 15 personas de mano de obra directa.

Una vez segmentadas, las piezas en las que han quedado reducidos los internos del reactor de Zorita tienen que ser acondicionadas. Para ello, una parte de estos residuos, acopiados tras su segmentación bajo agua en una cesta metálica, son extraídos del edificio de contención mediante una campana de blindaje y trasladados al Edificio Auxiliar de Desmantelamiento (EAD), donde se inmovilizan con mortero dentro de un contenedor de hormigón.

Estos contenedores (de los que se acondicionarán 10 unidades con las piezas de los internos del reactor) serán enviados posteriormente de manera paulatina al almacén de residuos de El Cabril (Córdoba).

Adicionalmente, otra parte de las piezas procedentes de los internos inferiores, que por su grado de activación no pueden ser almacenadas en El Cabril, se acondicionarán en cuatro contenedores especiales y se trasladarán al Almacén Temporal Individualizado (ATI) junto al combustible gastado.

SEGMENTACIÓN DE LA VASIJA

"Lo más complicado técnicamente es el desmantelamiento por segmentación de la vasija", señaló Manuel Rodríguez, quien detalló que esta operación se llevará a cabo del 2014. "Lo que queda de año, evacuaremos lo cortado y lo llevaremos al ATI y luego empezaremos la vasija", agregó, de tal modo que durante los meses de septiembre, octubre y noviembre está previsto cargar los residuos en los cuatro contenedores que posteriormente irán al ATI.

Al margen de los trabajos ejecutados en el reactor, el proyecto avanza con el desmantelamiento de diferentes componentes y sistemas. De esta manera, y dentro del circuito denominado "primario" --el encargado de producir la reacción nuclear y generar calor, que está formado por el reactor, el generador de vapor, la bomba principal, el presionador y las tuberías y válvulas correspondientes- ya han sido desmontados el presionador y la bomba principal. Además, ya se han efectuado en gran medida los trabajos preparatorios para desmantelar el generador de vapor, operación que comenzará este mismo mes.

En paralelo, han proseguido las tareas de desmontaje de sistemas y equipos radiológicos en desuso en diversos locales de los edificios de Contención y Auxiliar así como la antigua sala de control se encuentra en pleno proceso de desmontaje.

SIN INCIDENCIAS GRAVES

Desde que Enresa asumió la titularidad de la central nuclear José Cabrera, en febrero de 2010, se han generado 5.477 toneladas de materiales, de las que 1.276 toneladas, el 23 por ciento del total, son residuos radiactivos --de muy baja, baja y media actividad--. Durante todo el proyecto está prevista la gestión total de 104.000 toneladas de materiales, de las que el 4 por ciento serán residuos radiactivos. El resto será material convencional, en su mayoría proveniente de escombros de demolición.

"A día de hoy, llevamos gastados 70 millones de euros de los 160 millones de euros presupuestados", apuntó Manuel Rodríguez, que indicó que en el desmantelamiento de la central nuclear trabajan diariamente 253 personas que pertenecen a 37 empresas diferentes, siendo el 66 por ciento de estos trabajadores de la provincia de Guadalajara.

Tanto Manuel Rodríguez como Alejandro Rodríguez destacaron el desarrollo del proyecto en situación de total normalidad, "en el aspecto medioambiental, en la gestión de materiales radioactivos y también en el programa y presupuesto, que va al día y con los gastos previstos". Del mismo modo, el director de desmantelamiento destacó que el proyecto se está desarrollando sin incidencias graves y recordó que la seguridad es un principio básico en todas las actuaciones de Enresa.

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