APAG reclamará la Emergencia Cinegética para la zona de Molina de Aragón-Alto Tajo

La declaración de Emergencia Cinegética finalizó el pasado 31 de marzo y en el último Consejo Provincial de Caza se acordó no ampliarla

La Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos (APAG) de Guadalajara va a instar a la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha a que vuelva a declarar Comarca de Emergencia Cinegética Temporal por daños de caza mayor la zona de Molina de Aragón-Alto Tajo.

Dado que APAG ya no tiene representación en el Consejo Provincial de Caza, llevará esta petición a la reunión del Consejo Regional de Caza que se celebrará este martes en Toledo, a través del representante que Asaja tiene en dicho órgano, que pedirá que dicho reconocimiento se renueve al menos en los mismos municipios en los que estaba declarado.

Según ha informado este lunes APAG en nota de prensa, la declaración de Emergencia Cinegética finalizó el pasado 31 de marzo y en el último Consejo Provincial de Caza se acordó no ampliarla.

APAG no acepta esta decisión, dados los daños que están sufriendo los agricultores en esta comarca tanto de ciervos como de cabra montés y, por este motivo, el pasado 3 de abril trasladó ya esta petición, en una reunión, al director general de Política Forestal, Rafael Cubero, y la directora general de Agricultura y Ganadería, Cruz Ponce.

Los agricultores de la zona de Molina-Alto Tajo están desesperados por los daños en la caza, algunos han optado por cambiar cultivos, pero los problemas no se solucionan, y están planteándose dejar las tierras, cuando terminen los compromisos de Ecológico que mantienen, ha señalado la misma fuente.

Y en este punto, un agricultor de Lebrancón, Javier Gómez, ha indicado que, "aunque se dan permisos para cazar, hay cotos en los que no están cazando, las hembras de ciervo no se matan y la densidad sigue siendo muy alta".

La declaración de comarcas de emergencia cinegética para poder cazar es una de las medidas más eficaces para regular la superpoblación de especies, ya que se simplifican los trámites burocráticos para abatir el exceso de animales con una simple comunicación, aunque se debería compaginar con otras medidas.

Si no existe esta declaración es necesario solicitar permisos y, para ello, se presenta una solicitud en Agricultura pagando las tasas correspondientes; un agente medioambiental acude a la zona para verificar que hay daños suficientes y después realiza un informe en virtud del cual la Dirección Provincial de Agricultura concede o deniega el permiso.

A este respecto, los agricultores sostienen que en el tiempo que lleva realizar todo ese trámite, ya se habrán quedado sin cosecha.

APAG lleva años reclamando a la administración que los planes técnicos de caza se adapten a la superpoblación de ciertas especies y que hagan cumplir a los cotos los planes cinegéticos para controlar y reducir las poblaciones de especies de caza mayor. 

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