miércoles 5/5/21

La felicidad y negocio de Rocío Carrasco y Fidel que esconden Telecinco y Carlota Corredera

Las exclusivas de Rociíto a '¡Hola!' en los últimos años transmiten ilusión y optimismo, lejos de la depresión crónica que asegura padecer. Mucha gente se queja de la parcialidad del programa de Telecinco, relata María Eugenia Yague en LOC
En una imagen de archivo, Rocío Carrasco, hija de Rocío Jurado, junto a su marido Fidel Albiac
En una imagen de archivo, Rocío Carrasco, hija de Rocío Jurado, junto a su marido Fidel Albiac

La docuserie de Rocío Carrasco en Telecinco sigue generando multitud de opiniones y comentarios en la sociedad española, pero parece que en Telecinco, y especialmente a la presentadora de la misma, Carlota Corredera, sólo les son válidas las opiniones y relatos a favor de la hija de Rocío Jurado y su marido a tenor de lo que escribe este sábado la prestigiosa periodista María Eugenia Yague en LOC de EL MUNDO, y cuyo artículo recogemos dado el interés del caso.

"Las declaraciones de Rocío Carrasco en Telecinco repartidas en distintas entregas, han provocado reacciones inesperadas en todos los ámbitos de la sociedad, incluida la clase política. Las dos Españas han reaparecido de nuevo, si es que habían dejado de existir alguna vez, con posturas irreconciliables. Para el bando de Mediaset, que defiende por adhesión inquebrantable y sin fisuras el mensaje de Carrasco, solo cabe el pensamiento único. Quien no lo comparta es traidor, malvado o estúpido. El análisis, los hechos probados y las tesis judiciales expuestas de manera impecable por la periodista Rebeca Yanke en este periódico, no se tienen en cuenta porque desmontan buena parte del discurso de la protagonista.

En el otro bando está la militancia que se dice feminista a ultranza, como la ministra Irene Montero o la portavoz socialista Adriana Lastra, que sin tener en cuenta la presunción de inocencia del acusado de todos los males de la denunciante, se apresuraron a apuntarse de inmediato al carro de la denuncia. Como si la izquierda tuviera el monopolio de la defensa de la mujer maltratada, un asunto que está por encima de ideologías y partidos.

En un artículo reciente, Elvira Lindo venía a decir sobre el docudrama de Rocío Carrasco que una cosa son los malos tratos, un tema terrible que debe tratarse con todo rigor, y otro muy distinto los rifirrafes de un divorcio tormentoso, más propio de los programas del corazón que de un documental de denuncia.

Y en medio de uno y otro bando, los espectadores normales con sentido común y las personas con memoria, que echan de menos preguntas, respuestas y testimonios fundamentales deliberadamente omitidos para inclinar la balanza en un solo sentido. En algunos medios de prensa y en las redes sociales mucha gente se queja de la parcialidad de Rocío, contar la verdad para seguir viva, donde no aparecen todos los actores de la historia.

El programa no le da a Antonio David Flores la oportunidad de defenderse, condenado de antemano y calificado de maltratador aunque los tribunales desestimaran hasta en tres ocasiones que los daños psicológicos que decía sufrir su ex mujer, fueran ocasionados por el ex guardia civil. Esas sentencias no fueron mencionadas ni tenidas en cuenta en los distintos capítulos.

Las distintas exclusivas de Rocío Carrasco a la revista !Hola! en los últimos años, magníficamente remuneradas, por cierto, transmiten ilusión y optimismo, muy lejos de la depresión crónica que asegura padecer, por culpa de su ex marido.

Portadas de la revista '¡Hola!', con las exclusivas de Rocío Carrasco.

Por su parte, Rocío Flores intentó intervenir en directo durante la emisión del primer episodio, y fue rechazada, aunque es muy probable que dentro de un tiempo Mediaset le ofrezca exponer su versión de la historia.

Hay preguntas que se hacen periodistas de la propia cadena, como Ana Rosa Quintana: "Ella (Rociíto) denuncia que le han arrebatado a sus hijos y para mí no hay nada que explique que tú no veas a tus hijos". Una reflexión que comparten incluso espectadores, que no dudan de los sufrimientos que haya podido padecer la hija de Rocío Jurado a lo largo de estos años de enfrentamientos familiares, pero saben que ningún juez impone que una hija se aleje indefinidamente de su madre o viceversa. Un magistrado toma medidas cautelares al escuchar denuncias de uno u otro, pero solamente hasta aclarar los hechos, no para siempre.

Carrasco se cruzó con su hijo David en un juzgado en 2018 y no hizo ningún gesto hacia el joven de 19 años, con una minusvalía intelectual notable, que tenía 12 cuando se produjo la pelea entre madre e hija y no intervino en el encontronazo. En un plató de Telecinco comentaron que la jueza le dijo a Rocío Carrasco: "Ahí tiene usted a su hijo, está aquí, hable con él y podrá aclarar varias cosas", una sugerencia que no atendió la madre.

Miembros de la familia Jurado- Mohedano y periodistas que siguen la vida y milagros de la famosa saga, echan de menos que alguien lance la pregunta de por qué esos dos niños eligieron vivir con su padre y abandonar el domicilio de su madre de la que, por otra parte, nunca han renegado. Las únicas alusiones que se han escuchado de su boca eran para echarla de menos y dar por bueno el rumor de que una llamada de la hija a la madre fue respondida con un "no vuelvas a llamar a esta casa". La esposa de Antonio David Flores confirmada estos días desde Supervivientes que "Rocío Flores llamaba a su madre y ésta la colgaba. Es inhumano".

El papel de Fidel Albiac respecto a los dos hijos de su pareja es otra de las incógnitas que se evita plantear en los debates que siguen a las entrevista de Carrasco. ¿Educaba con demasiado rigor a los pequeños? ¿Tuvo algo que ver en el desencadenante de la histórica pelea que enfrentó a madre e hija para siempre aquel 27 de julio de 2012?

Según dijo en el programa de Ana Rosa Alessandro Lequio, una de las pocas voces que no comulga con el mensaje del documental: "Fidel tiene abducida a Rocío".

Lo cierto es que el sevillano que enamoró a la hija de La más grande, sin estudios previos ni profesión conocida, ha hecho el enorme esfuerzo de estudiar la carrera de Derecho por la Universidad a Distancia con el único fin de pleitear en defensa de su mujer.

El matrimonio, apenas sin vida social y ocupado últimamente en producir un espectáculo en honor de Rocío Jurado, ha pasado todos estos años dedicado a demandar al ex guardia civil, para el que se solicita prisión y compensaciones económicas por cientos de miles de euros que, de ejecutarse, habrían dejado a sus hijos, entonces menores de edad, solos y sin recursos. Las demandas se extienden también a Olga Moreno, a quien los jóvenes Carrasco-Flores consideran una madre.

Muchas mujeres maltratadas no se reconocen en una Rocío Carrasco que llora a lágrima viva sin que se le corra el rímel y podría haber sido recompensada con dos millones de euros."

Un artículo de María Eugenia Yague en LOC de EL MUNDO

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