Sofía rota de dolor tras el último adiós a su hermana Irene en el Palacio de Tatoi

Sofía rota de dolor tras el último adiós a su hermana Irene en el Palacio de Tatoi
La reina Sofía tiene previsto quedarse unos días más en Atenas junto a su familia griega

Según recoge Lecturas, No estamos acostumbrados a ver a los miembros de la Familia Real expresar sus sentimientos de manera pública, pero la muerte de la princesa Irene el pasado 16 de enero, ha dejado devastados a jóvenes y mayores. Imposible olvidar las lágrimas desconsoladas de Irene y Pablo Urdangarin durante la misa ortodoxa celebrada en la Catedral Metropolitana de Atenas o el rostro apesadumbrado de la reina Letizia y la princesa Leonor. 

Pero, si hay una persona que ha sufrido especialmente la pérdida, ha sido la reina Sofía (87 años). En solo tres años, la emérita ha tenido que hacer frente a la muerte de sus dos hermanos, pero el adiós de Irene ha sido especialmente doloroso por el vínculo que les unía.

Por una vez, doña Sofía dejaba a un lado su papel institucional para acompañar a su hermana en sus últimos días de vida. Una decisión que le ha permitido afrontar su doloroso último adiós con serenidad. Sin poder evitarlo, la madre de Felipe VI se rompía durante la misa y también en el momento del entierro en el cementerio del Palacio de Tatoi. Arropada en todo momento por sus hijos, su nuera y sus nietos.

La reina Sofía, "en paz" tras la muerte de su hermana pequeña 

La reina Sofía se siente "en paz" y "orgullosa" de la relación que ha mantenido con su hermana pequeña, apuntaban desde el programa 'Y ahora Sonsoles'. La emérita tenía un deseo, acompañar a Irene hasta su último aliento y pudo cumplirlo, algo que le ha permitido afrontar su pérdida con cierto aplomo. Además, ha sido ella quien se ha encargado de cumplir la última voluntad de su hermana. De ahí que todos se reunieran en Tatoi para despedirla. 

Irene fue mucho más que su hermana. Siempre en un discreto segundo plano, se convirtió en su confidente, su consejera... y un pilar incondicional para ella y sus tres hijos. 

De la misma forma que ocurrió tras la muerte del rey Constantino, todo apunta a que doña Sofía permanecerá en Atenas unos días más junto a sus hijas, las infantas Elena y Cristina, así como su cuñada Ana María. Los reyes Felipe y Letizia, en cambio, adelantaban su regreso a España tras el entierro para preparar su inminente viaje a Adamuz (Córdoba) este martes.

Unión familiar en Tatoi

Doña Sofía llegaba a la catedral de Atenas junto a las infantas Elena y Cristina, pero una vez dentro del templo, doña Letizia y la princesa Leonor se convirtieron en su sostén. Encoge el corazón, la forma en la que la heredera intentaba consolar a su abuela mientras esta rompía a llorar de manera desconsolada. 

En Tatoi, fue la infanta Sofía quien acompañó a su abuela en el camino tras el féretro. Una estampa de desolación, pero también de una unión familiar atípica con la que rompen de manera radical con las especulaciones que hablaban de una ruptura total entre ellos.