Paseos clandestinos y “mustia”: la nueva y dura realidad de María Teresa Campos

Mucho se ha dicho y escrito sobre su nueva situación, pero Look ha podido averiguar cómo se encuentra verdaderamente
En imágenes de archivo Carmen Borrego, Terelu Campos y María Teresa Campos
photo_camera En imágenes de archivo Carmen Borrego, Terelu Campos y María Teresa Campos

Según recoge LOOK, ¿cómo está María Teresa Campos? La preocupación en torno a la que durante muchos años fue reina de las mañanas en la televisión se ha elevado en las últimas fechas. Su vida pública se ha reducido a la mínima expresión y sus hijas se afanan en protegerla de cualquier polémica. No obstante, siempre aparece salpicada en alguna, como el conflicto abierto entre Terelu Campos y la persona de máxima confianza de la periodista, Gustavo, que acabó con el guante que ésta tendió al chófer de su madre: «Quiero darte las gracias públicamente porque sé que la felicidad de mamá todos los días eres tú. Te quiero mucho«, dijo en Sálvame.

82 serán los años que la Campos haga a finales de la próxima primavera -18 de junio- y su estado ya no es ni mucho menos como antes. Mucho se ha dicho y escrito sobre su nueva situación, pero Look ha podido averiguar cómo se encuentra verdaderamente. Este digital ha hablado en exclusiva con una de las personas que mejor conoce a la ex de Edmundo Arrocet y que más tiempo pasa con ella. De hecho, a las pocas horas de mantener esta charla había quedado con ella para dar un paseo por el amplio jardín que María Teresa tiene en su casa de Aravaca, donde, siempre que el frío lo permite, disfrutan junto al perrito que ameniza las horas a la comunicadora.

La que fuera estrella de Qué tiempo tan feliz pasa la mayor parte del tiempo en su domicilio, más todavía en invierno. Los termómetros marcan temperaturas muy bajas por momentos y no quiere arriesgar su salud. Sin embargo, todavía tiene ganas de salir a la calle y ha encontrado la manera perfecta de hacerlo, además de una manera que pasa absolutamente desapercibida. Para ello se vale de su querido Gustavo, a quien quiere como a un hijo. Su conductor la monta en el coche y juntos se van a dar paseos a bordo de su turismo de alta gama por las calles de Madrid, viendo en primera persona el habitual fervor de la capital pero ajena a las cámaras y al ruido. Todo ello mientras le pide al chófer que le ponga su música favorita.

El detonante de María Teresa Campos

Hace unos meses que la malagueña pidió a gritos una oportunidad en televisión para despedirse. Fue en una entrevista con Telemadrid, donde, con los ojos vidriosos, decía lo siguiente: «No puedo irme sin decir algo… No soy ni más ni menos que nadie. Soy una persona que ha trabajado y que ha trabajado mucho, que su trabajo ha gustado, que ha habido gente que han sido felices… Sé que soy mayor, pero no sé por qué, si porque sea mayor no hay un sitio en ninguna televisión de este país para mí. Necesito trabajar porque este trabajo, aunque sea un poquito, llena mi vida y así no estoy en mi casa sentada».

He ahí donde radica uno de los principales agravantes de la situación actual de María Teresa. Su buena amiga reconoce que el hecho de encontrar trabajo le ha acabado afectando: «A Teresa le ha faltado un último proyecto, una ilusión. Tú jubilas a una persona que le gusta lo que hace y le matas. Te vas exigiendo menos al tener que esforzarte menos (…)  la adrenalina te la da el día a día y cuando no tienes eso pues te enmustias».

La misma fuente nos comenta el motivo por el que, bajo su punto de vista, la matriarca de las Campos se muestra más desaliñada y sin ganas de arreglarse demasiado en las pocas apariciones que regala ante las cámaras: «Es la falta de emoción de esfuerzo, de lucha y de ese espíritu de estar en primera plana. Nota la falta de pintarse, maquillarse, estudiar y preparar. Porque, como dice ella, «no hay mejor improvisación  que una buena preparación, y todo el trabajo de Teresa es de preparación», reconoce.

Quien le quiere no da la espalda tampoco a la realidad y a los 81 años que lleva cumplidos: «Hay que decir que un programa para ella es mucho. Si no lo hubiera dejado sí, pero al dejarlo y volverlo a retomar…aunque, si hubiera un productor que le da una oferta, ella se lanza de cabeza», argumentan los que la conocen de arriba abajo. De tal modo que, no habrá despedida en televisión para María Teresa Campos.

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