Domingo. 19.11.2017
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Olvido Hormigos se excita y confiesa cómo se masturba 'a lo Alfred Hitchcock'

La exconcejala de Los Yébenes asegura, en un relato que no tiene desperdicio, que "una polla muy dura me pone más que una polla grande"

Olvido Hormigos posando para la revista Interviú esta semana
Olvido Hormigos posando para la revista Interviú esta semana
Olvido Hormigos se excita y confiesa cómo se masturba 'a lo Alfred Hitchcock'

Olvido Hormigos ha decidido calentar un poco más este verano a todo aquel que quiero y lo está haciendo con los relatos eróticos que, desde la semana pasada, ha empezado a escribir para la revista Interviú, y que están dejando con la boca abierta a más de uno en su pueblo, Los Yébenes.

En el relato de esta semana Olvido Hormigos parece haberse inspirado en la película de Alfred Hitchcock 'La ventana indiscreta', ya que ella asegura que todo lo que cuenta lo vio a través de la de su casa cuando pretendía echarse una siesta.

La exconcejala socialista de Los Yébenes afirma que para hacerlo más cómoda, "me quité la blusa y el sujetador y me encendí un cigarrillo", porque "el tabaco me recuerda al sexo, a ese cigarro entrepolvos (...) y si estoy desnuda, esa sensación es mayor si cabe". Mientras apuraba las últimas caladas dice que se fijó en la ventana del apartamento frente al suyo, donde la pareja del mismo "había decidido combatir el calor de una forma más expeditiva. La chica , de unos treinta años, yacía desnuda sobre la cama con las muñecas atadas al cabecero mientras el chico, inclinado sobre ella, le dedicaba infinidad de caricias y besos".

Olvido cuenta que "mi respiración empezó a acelerarse y mi mano, sin darme apenas cuenta, descendió hasta introducirse por dentro de mi braguita. Estaba tan caliente que empecé a acariciarme y a tocarme". Y más que lo hizo cuando "el chico se había incorporado y se despojaba de la única prenda que aún le quedaba puesta, mostrando en toda su extensión su miembro erguido, un miembro no demasiado grande pero bien formado y aparentemente muy duro, que a mi me ponía muy cachonda. Lo reconozco, una polla muy dura me pone más que una polla grande".

Según ella, "era la primera vez que yo veía hacer el famoso '69' del que tanto había oído hablar a mis amigas y, la verdad, noté un escalofrío de placer que empezaba en mi boca deseosa de carne, recorría mi brazo convertido en un cable de alta tensión y terminaba en el centro de mi feminidad. Dentro de mí, mi mano aceleró su ritmo mientras la otra acariciaba mis pechos y pellizcaba mis pezones, duros como requería la ocasión".

Y ya se pueden imaginar el final, o sino leerlo en Interviú, aunque mejor que lo cuente la propia Olvido, "me corrí, no pude más y un intenso orgasmo invadió mi cuerpo, pero no cerré los ojos y seguí mirando". 

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