Vuelco con esto que se destapa de Isabel Pantoja en plena separación de su hijo

En el fotomontaje en imágenes de archivo Isabel Pantoja y su hijo Kiko Rivera junto a su ya expareja Irene Rosales
La tonadillera se instala en el Caribe tras dejar atrás propiedades, compromisos y vínculos en España, mientras sale a la luz su reacción ante la separación de su hijo Kiko Rivera e Irene Rosales

La vida de Isabel Pantoja vuelve a dar un giro drástico. La cantante ha decidido poner tierra de por medio y abandonar España para instalarse en República Dominicana, un cambio de rumbo que coincide con una etapa marcada por problemas económicos, distanciamiento familiar y un delicado estado de salud. Al mismo tiempo, en el entorno televisivo se ha destapado la verdadera reacción de la artista a la ruptura sentimental de su hijo Kiko Rivera con Irene Rosales, que desmonta las versiones de que habría permanecido ajena o indiferente a la noticia.

Una salida forzada por la economía y la soledad

Según publican varios medios, Isabel Pantoja habría hecho las maletas para iniciar una nueva vida en el Caribe. Su salida responde a una situación financiera cada vez más insostenible: durante los últimos meses apenas ha trabajado, con solo un recital en diciembre de 2024 dentro del ciclo Starlite Christmas, mientras afrontaba elevados gastos. El alquiler de su vivienda en la exclusiva urbanización La Finca ascendía a 30.000 euros mensuales, una cifra inasumible sin ingresos regulares.

La cantante también ha visto cómo su patrimonio se reducía de forma notable. Ha dejado atrás propiedades históricas y simbólicas como Cantora, el ático de Fuengirola valorado en 275.000 euros o una casa en El Rocío, lugares ligados a su carrera y a su vida personal.

A estos problemas se suma una relación prácticamente inexistente con sus hijos, Kiko Rivera e Isa Pantoja, y la ausencia de contacto con sus nietos, lo que refuerza la sensación de aislamiento que ha marcado los últimos años de la artista.

Una salud cada vez más frágil

La situación médica de la tonadillera también ha sido motivo de preocupación. En marzo de este año ingresó de urgencia por complicaciones renales y en 2024 ya había cancelado varios compromisos debido a una tromboflebitis. Estos episodios refuerzan la idea de que la artista atraviesa una etapa de vulnerabilidad tanto en lo personal como en lo profesional.

La separación de Kiko Rivera y la versión de Isabel

En paralelo a su mudanza, otra noticia ha sacudido al clan Pantoja: la separación de Kiko Rivera e Irene Rosales. Inicialmente, en el programa Vamos a ver se aseguró que Isabel no estaba al tanto de la ruptura porque vive completamente aislada y nadie de su entorno le habría comunicado la noticia.

Sin embargo, apenas un día después, la periodista Marisa Martín Blázquez aportó una visión diferente en el espacio Tardear: la tonadillera no solo conoce la situación, sino que su reacción dista mucho de la indiferencia. Según esta versión, Isabel valora el papel de Irene en la vida de su hijo y se muestra preocupada por cómo podrá desenvolverse Kiko sin ella, a quien considera un pilar fundamental en su estabilidad personal y familiar.

Un futuro incierto

Con la mudanza a República Dominicana, Isabel Pantoja se enfrenta a una nueva etapa vital lejos de España, marcada por la incógnita sobre sus próximos pasos profesionales y personales. La artista, que ha vivido durante décadas bajo los focos mediáticos, intenta ahora rehacer su vida a miles de kilómetros, mientras en España continúa la expectación sobre su salud, su patrimonio y la relación con sus hijos.