Noche en vela ¿y voces? en Cantora: Kiko se reencuentra con Isabel tras humillarla en público

Después de casi un año distanciados, Kiko Rivera y su madre han vuelto a verse en la finca de la cantante. Hasta allí se ha trasladado desde La Graciosa con su hermana y su prima para llorar juntos por la muerte de la matriarca. Estas son las primeras imágenes de lo que podría ser la esperada reconciliación familiar de los Pantoja.
Noche en vela ¿y voces? en Cantora: Kiko se reencuentra con Isabel tras humillarla en público - Fotomontaje: SEMANA
photo_camera Noche en vela ¿y voces? en Cantora: Kiko se reencuentra con Isabel tras humillarla en público - Fotomontaje: SEMANA
Según recoge SEMANA, eran cerca de las dos de la mañana cuando Kiko Rivera, su hermana Chabelita Pantoja y la prima de ambos, Anabel Pantoja, llegaban a Cantora para reunirse con Isabel Pantoja. Nada más conocer la triste noticia de la muerte de doña Ana Martín, los miembros más jóvenes del clan Pantoja abandonaban la isla canaria de La Graciosa para acudir al encuentro de la tonadillera, que atraviesa sus horas más difíciles tras perder a su madre.

Con su llegada a la finca de la cantante, situada en Medina Sidonia, se ha producido la foto más esperada. La que desde hace meses ansían ver los seguidores de esta familia, que tantas pasiones desata en nuestro país. Por fin, los Pantoja vuelven a estar unidos. Al menos durante unas horas… Y es que ha pasado casi un año desde que se desató la guerra entre el DJ y la artista. Una cruenta batalla mediática en la que madre e hijo se han intercambiado todo tipo de acusaciones. Él la ha tildado de ser una «mala persona», una «rastrera» y una «ruin», entre otros muchos descalificativos. Ella, por su parte, ha procurado no entrar en adjetivos, pero ha llegado a amenazar a Kiko con un enfrentamiento en los tribunales.

REENCUENTRO CON SU MADRE

En los últimos meses, la tensión seguía estando ahí. Y el mal rollo entre el músico y su madre ha salpicado también a otros miembros del clan, como Chabelita o Anabel. Al final, ambas se han visto implicadas y sus respectivas posturas les han costado también un distanciamiento con Isabel Pantoja. Todo esto explica el valor que tienen las fotos de la llegada de los tres a la casa de la andaluza. Tras un doloroso y largo calvario de reproches y críticas que han dado la vuelta al mundo, ha llegado el momento de enterrar el hacha de guerra. Y permanecer unidos ante el dolor. Porque perder a doña Ana es como si hubieran perdido el pilar fundamental que aún los hacía permanecer en pie.

Kiko entraba a la finca en un coche conducido por Manuel Cortés, hijo de Raquel Bollo. Con el rostro serio y visiblemente cansados, accedieron al camino que conduce a la residencia sin hacer declaraciones a los medios de comunicación presentes en las inmediaciones. Su hermana Anabel y Chabelita hacían lo propio en otro vehículo. También fatigadas después de recorrer cientos de kilómetros por tierra, mar y aire, ambas parecían exhaustas.

La visita de Kiko, su hermana y su prima a Cantora ha confirmado lo que él mismo anunciaba horas antes: iría al hogar de su madre pasase lo que pasase. Dispuesto a dejar a atrás lo pasado, el DJ explicaba en ‘Sálvame’: «Al final se me ha muerto mi abuela, sea de la manera que sea a mi madre se le ha muerto la suya. Por lo tanto, voy a ir a Cantora, independientemente de si mi abuela está incinerada o no y allí voy a estar. Si me dejan pasar le daré un abrazo a mi madre y me iré y si no me dejan pasar pues me iré igualmente. Creo que es el momento de apartar ciertas cosas y tirar para adelante».

Minutos antes de la llegada de Kiko, su hermana y su prima, Agustín Pantoja abandonaba el tanatorio de Jerez de la Frontera con las cenizas de su madre en el interior de una bolsa. Callado y cabizbajo, abandonaba el centro funerario en dirección a Cantora, donde muy probablemente se verá las caras con sus sobrinos, con los que no mantiene una buena relación.

LO QUE PASÓ EN CANTORA

Tal y como han desvelado desde 'El Programa de AR', Kiko Rivera e Isabel Pantoja tuvieron la oportunidad de tener un encuentro privado, solos madre e hijo. Un momento cargado de emoción y evidente pena por la reciente pérdida de doña Ana que se saldó con un fuerte abrazo.

En dicha conversación, Isabel Pantoja habría pedido a Kiko Rivera ver más a sus nietas y que por favor se las llevase a Cantora, una relación que el Dj siempre ha puesto por delante al margen de su situación personal con su madre. Pero no fue solo eso lo que la tonadillera pidió a su hijo. Aunque no era el momento de profundizar en el tema, la cantante prometió que tenían pendiente una larga conversación para poner sobre la mesa todo lo ocurrido a lo largo de este año: "Quedaron en verse para hablar de la herencia y hablar de los conflictos que tienen pendientes", ha contado Ana Rosa Quintana. Un paso definitivo que puede desencadenar en esa reconciliación tan esperada por todos.

Aunque Agustín Pantoja estaba en Cantora, no se produjo el cara a cara con Kiko Rivera. El hermano de Isabel Pantoja se mantuvo oculto en una habitación junto a su hermano Juan hasta que el Dj abandonó la finca. Por primera vez en todo este conflicto, la cantante dio la cara por su hijo. Según Paloma García Pelayo, Agustín se enfadó mucho cuando conoció la intención de Kiko de entrar en Cantora y fue Isabel Pantoja quien le abrió las puertas de su casa a su hijo.

Ana Rosa Quintana ha terminado su intervención alegando que Isabel Pantoja no tiene ningún plan de salir de Cantora, todo lo contrario: "Las cenizas de doña Ana están en Cantora y se van a quedar en Cantora por lo que Isabel Pantoja no tiene planes de deshacerse de la finca", ha sentenciado.

Este jueves, Kiko Rivera, Isa y Anabel Pantoja pondrán rumbo a La Graciosa donde tendrá lugar, el viernes a las 18.00 horas, la boda de la colaboradora de 'Sálvame' con Omar Sánchez.

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