La última voluntad de Irene de Grecia que hiela Zarzuela y a toda su familia tras su muerte
Según recoge EsDiario, en los pasillos silenciosos del Palacio de La Zarzuela se ha producido en los últimos días un giro tan inesperado como profundamente humano en la vida de una de las familias reales más antiguas de Europa. La Reina Sofía, a sus 87 años, ha tomado una decisión poco habitual en su larga trayectoria institucional: cancelar su agenda pública para no separarse de su hermana menor, la Princesa Irene de Grecia.
Tras años de extrema discreción, la salud de Irene, de 83 años, experimentaba un deterioro evidente que encendía todas las alarmas en su entorno más cercano. Fuentes próximas a la familia hablaban de un declive físico y cognitivo progresivo que se habría agravado en las últimas semanas. Una situación delicada que obligaba a la Reina Sofía a anteponer lo personal a cualquier compromiso oficial, por relevante que fuera.
En los pasillos silenciosos del Palacio de La Zarzuela se ha producido en los últimos días un giro tan inesperado como profundamente humano en la vida de una de las familias reales más antiguas de Europa. La Reina Sofía, a sus 87 años, ha tomado una decisión poco habitual en su larga trayectoria institucional: cancelar su agenda pública para no separarse de su hermana menor, la Princesa Irene de Grecia.
Tras años de extrema discreción, la salud de Irene, de 83 años, experimentaba un deterioro evidente que encendía todas las alarmas en su entorno más cercano. Fuentes próximas a la familia hablaban de un declive físico y cognitivo progresivo que se habría agravado en las últimas semanas. Una situación delicada que obligaba a la Reina Sofía a anteponer lo personal a cualquier compromiso oficial, por relevante que fuera.