Enfado en Zarzuela: rumores contra Letizia y su hija Sofía en un acto de la casa

En la imagen de archivo la infanta Sofía junto a su madre la reina Letizia
En la Casa Real no ha sentado nada bien lo que se ha dicho, en los habituales corrillos, de la Reina y su hija menor. Un run run que ha robado protagonismo a la Princesa Leonor.

Según recoge EsDiario, la Pascua Militar de 2026 tenía todos los ingredientes para ser un acto protocolario impecable: Felipe VI y la Princesa Leonor a juego con el uniforme del Ejército del Aire, discursos cargados de elogios a la heredera y un frío madrileño que justificaba abrigos. Pero lo que se recordará no es el dúo dinámico padre-hija, sino los rumores que corren por lo bajo: la misteriosa ausencia de la Infanta Sofía y el momento en que la Reina Letizia, con su repetidísima capa negra de Carolina Herrera, pareció a punto de dar con sus huesos en el suelo irregular de la Plaza de la Almudena. Leonor, atenta y cómplice, le ofreció el brazo para evitar el traspié. Un gesto filial que dice mucho... y que genera comentarios en voz baja.

No nos engañemos: la protagonista absoluta fue Leonor. Por tercer año consecutivo, la Princesa de Asturias desfiló con la misma compostura que su padre, recibiendo palabras de oro tanto del Rey como de Margarita Robles. Felipe VI la pintó como la futura mando supremo, integrada en la vida castrense y guiada por el deber. Todo lo contrario de Pedro Sánchez que, tal y como les hemos contado en ESdiario, se borró del acto castrense por excelencia.

La ministra, por su parte, la elevó a símbolo de una generación de mujeres que sirven con vocación. Leonor ya no es la novata: circula con naturalidad, consciente de las cámaras, mezclando la seriedad paterna con una calidez que podría ser su gran baza en tiempos revueltos. Mientras, Doña Letizia... decepcionó. Otra vez la capa negra de siempre, esa que saca cada invierno como un comodín gastado. El público esperaba novedad, y se encontró con repetición. Y encima, el suelo traicionero la puso en apuros, necesitando la mano de su hija para no tropezar. ¿Simbolismo? Algunos ya murmuran.

Los rumores han sentado mal en la Casa Real, así lo confirman a ESdiario fuentes próximas a Zarzuela, sobre todo en lo relacionado con la gran desaparición: la Infanta Sofía, que el año pasado sí acudió, este 2026 brilló por su ausencia sin explicación oficial. Rumores de gripe, de tareas universitarias en Lisboa, de vuelta temprana a los estudios...

Pero horas después, ahí estaba, en el coche familiar con Leonor camino a casa del abuelo Jesús Ortiz para la merienda de Reyes. No estaba enferma, no había volado a Portugal. Entonces, ¿por qué no en el Palacio Real? Expertos en protocolo lo justifican: forzar su presencia en actos de alto simbolismo podría parecer artificioso. Pero el cotilleo no se detiene: ¿protección extrema, fractura familiar o simple decisión para no robar foco a la heredera?

Este no es un acto militar cualquiera; es el pistoletazo de salida al año oficial de la Corona. Con Sánchez ausente por su viaje a París –justificado, pero que suma al desaire–, el foco se centró en la Familia Real. Y lo que vimos fue a una Leonor en ascenso imparable, un Rey orgulloso y una Letizia que, por primera vez en mucho tiempo, quedó en segundo plano. Los comentarios en voz baja ya circulan: la Reina juega con su estatura, sí, pero repite looks y tropieza en lo literal y lo figurado. Mientras, Sofía elige el bajo perfil y Leonor se consolida como el futuro.

Al final, la Pascua Militar 2026 nos deja una imagen clara: la Corona se renueva con Leonor al frente, pero las sombras familiares y los traspiés de Letizia alimentan los rumores. En Zarzuela saben que en tiempos inciertos, la perfección no existe. Pero el público, ese que aplaude a la Princesa y critica la capa negra, exige cada vez más. Y con razón.