El proceso judicial de Rocío Flores no parará: “Esto no ha hecho más que empezar”

En imágenes de archivo Rocío Carrasco durante su documenta y su hija Rocío Flores en una de sus intervenciones televisivas
Rocío Flores relata en ¡De Viernes! el profundo impacto emocional y legal que le ha dejado el documental de su madre, tras lograr una primera victoria judicial por vulneración de su intimidad. La joven advierte que el proceso “no ha hecho más que empezar” y que aún valora emprender acciones legales contra Rocío Carrasco.

Rocío Flores se abre en ‘¡De Viernes!’ sobre el impacto emocional del documental de su madre, su reciente victoria judicial y los posibles pasos legales contra Rocío Carrasco. Tras ganar una primera batalla en los tribunales por la vulneración de su intimidad, la hija de Rocío Carrasco advierte de que la lucha judicial continuará y relata en televisión el profundo dolor vivido y el reencuentro en los juzgados con su progenitora.

La reciente aparición de Rocío Flores en el plató de ¡De Viernes! se ha convertido en una de las intervenciones televisivas más intensas y reveladoras sobre el largo conflicto que mantiene con su madre y los procesos judiciales derivados del documental Rocío Carrasco: Contar la verdad para seguir viva. Flores, visiblemente emocionada, hizo un repaso sincero a las secuelas personales, familiares y legales que ha dejado para ella la emisión de la docuserie y las decisiones que ahora marca la justicia.

Victoria judicial… y ¿más por venir?

Hace unas semanas, la Audiencia Provincial de Madrid falló a favor de Rocío Flores en una demanda por delito de revelación de secretos contra los productores del documental protagonizado por su madre, condenándolos a dos años de prisión, 200.000 euros de indemnización y dos años de inhabilitación profesional por haber divulgado información íntima de Flores cuando era menor de edad. Sin embargo, esa primera victoria es solo el inicio, según sus propias palabras. “Esto no ha hecho más que empezar”, advirtió, consciente de que el proceso judicial es largo y todavía quedan capítulos importantes por resolverse.

En la entrevista, Rocío explicó que esta resolución la ha “calmado un poco el alma”, pero que el alivio es solo parcial. Aunque celebró que se reconozca legalmente la vulneración de su intimidad, advirtió que aún hay aspectos pendientes y que su intención de “hacer justicia de verdad” implica seguir actuando con cautela y firmeza.

El dolor personal detrás del proceso

Durante su intervención televisiva, Flores fue especialmente explícita sobre el sufrimiento que ha arrastrado desde que salió a la luz el documental de su madre en 2021. Definió esa etapa como “lo peor que le ha pasado en la vida”, subrayando que la difusión de aspectos de su vida íntima sin previo aviso la dejó en una posición de vulnerabilidad extrema. “Se me cayó el mundo encima”, relató sobre aquel momento en que se encontraba fuera de España y empezó a conocer las repercusiones de las declaraciones difundidas.

Esa experiencia no solo la marcó emocionalmente, sino también psicológicamente. En la entrevista confesó que llegó a considerar irse de España e incluso pensó en cometer una locura, aunque finalmente optó por “sobrevivir” y centrar sus esfuerzos en reconstruir su vida. Su testimonio dejó claro que la herida todavía está abierta y que el proceso judicial forma parte de su intento de sanarla.

Reencuentro con su madre en los juzgados

Uno de los momentos más comentados de la entrevista fue el relato del cara a cara con su madre en los juzgados, tras años de distanciamiento. Rocío Flores describió ese instante como “como si yo fuese una persona desconocida”, recordando la incomodidad y el impacto emocional de ver a alguien con quien ha tenido un conflicto tan profundo tras casi una década sin relación. La joven explicó que intentó mantener conversaciones privadas con ella en el pasado, pero que no prosperaron, y que el encuentro judicial removió todo dentro de ella.

Flores también se mostró crítica con su madre por lo que considera una falta de conciencia sobre el daño que sus decisiones y declaraciones han tenido sobre su vida. “Considero que a día de hoy no es consciente del daño que me ha hecho”, afirmó, reflejando el dolor que aún persiste.

¿Demandar a su madre? El dilema emocional

En un momento especialmente emotivo, Rocío confesó que demandar a su propia madre es “muy duro” y que es una decisión que aún está valorando cuidadosamente. Señaló que ya ha pasado por un proceso legal con ella, que le ha costado mucho psicológicamente, y que sigue arrastrando esas consecuencias. Aun así, dejó entrever que no descarta emprender acciones legales directamente contra Rocío Carrasco si considera que es necesario para hacer justicia.

Con lágrimas en los ojos, afirmó: “Si algún día tengo hijos, jamás les haré lo que me han hecho a mí”, una frase que resume el grado de impacto personal y emocional que ha tenido esta batalla familiar y mediática.

El eco mediático y social

La entrevista ha generado un fuerte impacto mediático y social, reavivando el interés sobre la relación entre Rocío Flores y Rocío Carrasco, así como sobre la responsabilidad ética y legal en la producción y emisión de contenidos que implican a personas en situaciones íntimas y delicadas. El debate se sitúa ahora no solo en torno a la justicia penal, sino también en la reflexión sobre los límites del contenido televisivo y su repercusión en la vida real de quienes participan o son objeto de relato.