martes 18/1/22

Al descubierto las cartas de Julián Muñoz a Isabel Pantoja y su primer vis a vis en prisión

En el primer capítulo de la docuserie, el exalcalde ha confesado tener una adicción por la tonadillera
Isabel Pantoja y Julián Muñoz 15 años después: ella recluida en Cantora y él en el CIS - EL ESPAÑOL
Al descubierto las cartas de Julián Muñoz a Isabel Pantoja y su primer vis a vis en prisión

Según recoge LA RAZÓN, en el primer capítulo de la serie documental de Julián Muñoz, “No es la hora de la venganza, es la hora de la verdad”, el exalcalde de Marbella ha confesado ser adicto a la tonadillera. Durante el tiempo que cumplió condena, Muñoz ha confesado que escribía cartas en las que expresaba sus sentimientos hacia la artista y también cómo se sentía en prisión.

«Por fin he podido hablar con Isabel. Hablar con ella a su vez me mantiene con fuerzas. Le he contado que le estoy escribiendo cosillas, que estoy intentando hacerla una cancioncilla. Me vuela la mente hasta su corazón y me siento muy cerquita de ella. Le escribo todos los días (…) La quiero mucho y muero por ella. Así se lo he dicho: «me muero por ti, gitanita. No sabes lo que te amo». (…) Ella también se acuerda de mí y se preocupa por mí. Dice que estoy muy delgado», narraba Julián Muñoz.

«Casi me derrito cuando mi gitana me ha dicho que me quiere más que a ella, que me necesita y que me echa de menos. ¡Ay, mi amor, mi amor! Te imagino abriendo la puerta de la habitación, yéndote al baño y quitándote tus cositas y duchándote. ¿Te guardarás ese cuerpecito para mí? Ella me dice que sí, que no hace nada, que no tiene ganas», revela en otro de los fragmentos.

«Otro día más esperando su voz. Sentado en el pollete de la garita de los funcionarios. Siempre acabo llorando. Me da igual que me vean llorar. Yo lo que quiero es saber cómo está ella. Quiero saber dónde está cuando me llama. Me gusta imaginármela. Hoy hablaba conmigo desde el patio y llevaba su pijama. Pienso vivir hasta los 100 años para estar siempre contigo. No dejes de quererme ni un minuto por favor te lo pido», lee casi incrédulo de lo que sentía el expolítico.

En la mayoría de las cartas Muñoz gritaba a los cuatro vientos su amor por la madre de Kiko Rivera: «Gitana yo me muero de amor por ti. Te quiero con locura. Yo no sabía que se podía querer tanto. Te quiero más que a Dios. Eres mi luz, mi guía… Cuando estoy paseando rezo el Rosario por el patio. Le doy las gracias por todo lo que me quieres y lo que estás aguantando por mí. Te doy las gracias con todo mi corazón y con toda mi alma. (…)». Durante su serie ha revelado también que tenía cinco llamadas semanales y que muchas veces las gastaba en un solo día con ella.

También recuerda que le pidió matrimonio por teléfono desde la cárcel:: «La voy a llevar en coche a ver a la Virgen del Rocío. Le vamos a hacer una ofrenda del papel que tenemos los dos guardados. Ella sabe cuál es y vamos a poner a la Virgen como testigo, mi amor. ¡Ay, mi niña chica, que me quiero casar contigo! Al segundo me ha dicho que sí. «Sí, si Dios quiere». Ole mi niña».

En este primer capítulo, Julián ha reconocido también que lo pasó muy mal porque Isabel no quería visitarlo en la cárcel. «Me he puesto muy sentimental y le he dicho que por el amor de Dios no me deje nunca, que si me deja, me pego un tiro. Me ha dicho que no sale de casa, que no puede. Solo está pendiente de lo que dice en la televisión, que si ya saben cuando va a venir. Yo sé que no vas a venir y yo necesito verte. ¿Vienes o no? Me he puesto un poco nervioso. Lo reconozco. ¿Sí o no? Me ha dicho no estoy bien, no me encuentro bien. A ver a mediados de mes. Tengo 60 coches en la puerta que me van a seguir y me voy a tener que volver. Mejor que no. Déjalo cariño, no vengas».

SU PRIMER VIS A VIS

La tonadillera se resistió durante meses a visitar a Julián en la cárcel. A pesar de que “le quería más que a mí”, ella quiso evitar su imagen entrando en prisión, aunque fuera de visita. El ex alcalde se lo pidió encarecidamente durante meses hasta que, harto de esperar, se enfadó con ella. Así lo ha reconocido el ex de Maite Zaldívar en el primer capítulo de la docuserie que se emite esta noche en Telecinco: “Yo sé que no vas a venir y yo necesito verte. ¿Vienes o no? Me he puesto un poco nervioso. Lo reconozco. ¿Sí o no? Me ha dicho no estoy bien, no me encuentro bien. A ver a mediados de mes. Tengo 60 coches en la puerta que me van a seguir y me voy a tener que volver. Mejor que no. Déjalo cariño, no vengas”.

En los tres años que el alcalde estuvo en prisión mientras fue pareja de Isabel Pantoja, el contacto entre ambos se limitó a las cinco llamadas de 5 minutos que pueden hacer los reos, dos encuentros íntimos en la cárcel y el que se produjo durante su primer permiso carcelario. Ahora, por primera vez en “‘No es hora de la venganza, es la hora de la verdad’, la entrevista realizada por Paloma García-Pelayo a Julián Muñoz, habla de lo mal que lo pasó ante el escaso interés de la artista por verle desde que ingresara en prisión preventiva.

97 días después de ser encarcelado, Isabel Pantoja acudió a la cárcel de Jaén para mantener un vis a vis con Julián Muñoz que acaparó todo el interés mediático. La artista, encerrada en la finca Cantora, desde la redada que llevó a su novio a la celda en julio de 2006, llegó seguida de decenas de periodistas y cámaras de televisión.

Era un encuentro muy deseado y Julián estaba muy nervioso, cuidando hasta el último detalle para que todo saliera bien. Así ha recordado los momentos previos a la visita de su pareja: “Te quieres poner tus mejores galas. Imagínate en la cárcel las galas que tenemos. Te miras al espejo 20 veces, te echas colonia y vas, dentro de lo que tenía ahí, iba impecable. Tenía muchos nervios”.

“La verdad es que la primera vez fue emocionante. Creo que le pasaron a ella primero en la habitación y después pasé yo-rememora Julián en la entrevista. Le di un abrazo enorme. Un abrazo infinito y llanto. Emocionante. Hacía mucho tiempo que no la veía. Llevaba yo en la cárcel cuatro o cinco meses y no había ido nunca”, relata el que fuera alcalde de Marbella. A la pregunta de Paloma García Pelayo sobre si intimaron aquel día, Julián ha sido claro, entrando en detalles nunca antes contados de aquel emocionante encuentro.

“Pues sí, hubo una relación. Imagínate. La relación en un cuarto pequeño, con las sábanas blancas…Eran unas habitaciones que tenían una cama y un cuarto de baño. Eso sí, muy limpias. Y donde, depende, puedes mantener relaciones íntimas o puedes estar hablando o puedes estar besándote. En los vis a vis íntimos suele ocurrir que intimas con la persona. Vamos, que te acuestas con ella”, reconoce.

Si la primera visita la recuerda con cariño, pasión y emoción, no así la segunda, en la que hubo un abismo en sus emociones y sentimientos. Tanto es así, que la describe como una “visita de negocios”. Y es que, a pesar de que se lo pidió en muchas ocasiones, ella no volvió a verle hasta que sale a la luz que Julián Muñoz había transferido a su ex mujer 400.000 euros. Este dinero, que Muñoz siempre negó haber dado a Maite Zaldívar, acabaría con la madre de sus hijas entre rejas y con la relación con la artista que emitió un comunicado en el que aseguraba que, si esto era cierto, ella había sido una víctima de los engaños de Julián Muñoz.

Tras el comunicado de la cantante, se especuló sobre una posible ruptura de la pareja, algo que ella negó. Ella fue a verle una última vez el día del 58 cumpleaños del reo. En aquella ocasión, la llegada inesperada de Isabel Pantoja a la cárcel provocó que se quedaran sin vis a vis las hermanas de Julián, las únicas que le visitaban todas las semanas.

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