José María Almoguera, al límite: Hacienda le exige miles de euros en pleno divorcio

En el fotomontaje en imágenes de archivo José María Almoguera y su ex Paola Olmedo

José María Almoguera afronta un nuevo frente económico: una deuda con la Agencia Tributaria que ronda los 8.500 euros.

El impago irrumpe mientras su divorcio con Paola Olmedo sigue sin firmarse y ambos se acusan de poner el dinero por delante del acuerdo.

La cifra se ha conocido tras comentarse en televisión y publicarse en varios medios, con versiones que apuntan a ingresos de exclusivas y facturación compartida.

José María Almoguera (36), hijo de Carmen Borrego, se encuentra en el centro de la crónica social por una reclamación de Hacienda que, según las informaciones difundidas esta semana, asciende a 8.466,40 euros y se relaciona con ingresos obtenidos por apariciones y acuerdos mediáticos.

El asunto trasciende en un momento especialmente sensible: el proceso de divorcio con Paola Olmedo continúa encallado y, en paralelo, el propio Almoguera ha reconocido en televisión que no tenía completamente regularizados los pagos derivados de lo que había cobrado.

La deuda se conoció en el programa El tiempo justo (Telecinco), donde el director de la revista Semana, Jorge Borrajo, señaló al colaborador como el afectado y situó el importe en torno a los 8.500 euros (con precisión posterior de 8.466 euros).

De dónde sale el dinero que reclama Hacienda

Las publicaciones que han ido ampliando el caso apuntan a un origen muy concreto: ingresos por entrevistas exclusivas y colaboraciones percibidas durante el último año, que habrían generado un desajuste en la liquidación fiscal.

En televisión, Almoguera verbalizó el problema con una frase que se ha repetido en distintos relatos: “Cuando cobras, hay que pagar luego a Hacienda… Se ha pagado, pero a lo mejor no todo…”, admitiendo pagos pendientes sin entrar en detalles técnicos sobre el tipo de obligación o el periodo exacto al que correspondería.

A partir de ahí aparecen matices relevantes sobre la “trastienda” de esa factura fiscal. En El tiempo justo se deslizó que la exclusiva la cobraron ambos (Almoguera y Olmedo), pero que la reclamación se dirige a él porque sería quien factura la operación.
En otra reconstrucción, se añade que la deuda estaría vinculada a una exclusiva relacionada con su boda y que él habría facturado la operación íntegramente.

Este tipo de diferencias no cambia el núcleo de la noticia —la reclamación de Hacienda existe en el relato mediático y se cifra en torno a 8.466,40 euros—, pero sí explica por qué el conflicto se ha mezclado con el divorcio: si el ingreso se generó cuando aún eran pareja o se repartió entre ambos, la discusión sobre “quién paga qué” se vuelve más espinosa.

Un divorcio atascado con el dinero en el centro

El choque entre Almoguera y Olmedo no se limita a una cifra de Hacienda. En las últimas semanas, ambos han ofrecido versiones que apuntan a un bloqueo por cuentas pendientes, inversiones fallidas y desacuerdos sobre pagos compartidos.

Almoguera ha explicado que el retraso de la firma responde a cuestiones económicas y a “obligaciones fiscales compartidas” sin resolver.
En una intervención citada por Infobae, llegó a resumirlo así: habría usado dinero propio para ayudar a Olmedo a montar un negocio y, ahora, estaría reclamando esa cantidad.

La versión que llega desde el entorno de Olmedo, trasladada por la colaboradora Leticia Requejo en El tiempo justo, añade más capas al conflicto: Olmedo reconocería una deuda de 1.000 euros vinculada a un coche que compartían y mencionaría también el IVA de una exclusiva concedida cuando aún eran pareja.
Según ese mismo relato, Olmedo habría dicho: “No es que no le vaya a pagar, pero le voy a pagar en breves”, y habría planteado pagar “en plazos”, opción que no habría convencido a Almoguera.

El reproche central, sin embargo, es más contundente y ha alimentado titulares: Olmedo sostiene que a él “le interesa más el dinero que cualquier otra cosa, incluido el divorcio”.

Telecinco, por su parte, recogió una reacción de Olmedo centrada en la sorpresa: aseguró desconocer la existencia de una deuda de 8.500 euros con el fisco y admitió que ahora entiende mejor la “presión” que él podría estar sintiendo, aunque se mostró cauta sobre si esa presión explica por sí sola el bloqueo del divorcio.

Menos televisión, menos ingresos: el contexto profesional

La reclamación de Hacienda se conoce cuando, según varios medios, la presencia televisiva de Almoguera se ha reducido respecto a etapas anteriores, lo que habría impactado en sus ingresos y su estabilidad.

En los últimos años pasó de la trastienda —trabajo detrás de cámaras— a convertirse en rostro habitual por su exposición familiar y su participación como colaborador en espacios de Telecinco, incluida una etapa en TardeAR.

Con el fin de ese recorrido, la situación económica se vuelve más frágil si buena parte de lo ingresado procede de colaboraciones puntuales o exclusivas, que concentran dinero en momentos concretos y obligan a reservar parte para impuestos.

Qué implica una reclamación así

En términos prácticos, una reclamación tributaria por una cantidad como 8.466,40 euros no coloca automáticamente a un contribuyente en escenarios extremos, pero sí abre un carril de consecuencias si no se regulariza: intereses, recargos y, en su caso, procedimientos de apremio si se agotan plazos sin pago. Los medios que han destapado el caso subrayan, sobre todo, el impacto reputacional y el “efecto dominó” en su vida personal: la deuda entra en escena justo cuando el divorcio ya estaba tensionado por cuentas cruzadas.

Por ahora, lo que existe es un relato mediático apoyado en su propia admisión de pagos pendientes y en la cifra que distintos programas y cabeceras atribuyen a información de Semana: 8.466,40 euros.