“He conseguido dos chicas pero necesito más”: así reclutaba Julio Iglesias a las empleadas

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Julio Iglesias habría reclutado a empleadas domésticas con criterios basados en su apariencia y divulgado mensajes poco habituales para captar personal, según nuevas revelaciones. Las acusaciones incluyen trato degradante y posibles agresiones sexuales, y han provocado una fuerte reacción personal y familiar mientras la Fiscalía investiga y el cantante niega los hechos.

Las nuevas revelaciones publicadas en exclusiva por eldiario.es desvelan cómo el cantante Julio Iglesias, de 82 años, empleaba métodos poco habituales para reclutar a trabajadoras domésticas en sus residencias del Caribe y cómo ambas contrataciones y la gestión de ese personal ahora son parte central de la investigación penal que ha generado un efecto dominó en el entorno personal y familiar del artista.

Una investigación conjunta de eldiario.es y Univision Noticias arroja luz sobre detalles hasta ahora desconocidos del proceso de captación de empleadas en la mansión del cantante en Punta Cana, República Dominicana, en 2021. Entre los métodos documentados figura un anuncio de empleo publicado en Instagram que incluía un texto informal —“Buenas tardes, he conseguido 2 chicas pero necesito más” — acompañado de un número de contacto que coincidía con el de la encargada de la casa vinculada a Iglesias, según la investigación.

Este tipo de publicación, lejos de los procedimientos habituales de contratación, pedía a las aspirantes enviar varias fotografías de cuerpo entero para ser consideradas para trabajos de cocina y limpieza. Según testimonios publicados por eldiario.es, la decisión sobre quién era elegible no se basaba en la experiencia o la formación profesional, sino en la apariencia física. Una de las extrabajadoras, identificada como Carolina (nombre ficticio), relató que tras enviar las imágenes le comunicaron que “ella calificaba para el trabajo” y debía incorporarse a la casa. Otra exempleada, Rebeca, explicó que le solicitaron “cinco fotos tuyas normales” como parte del proceso de selección, aunque no cumplía todos los requisitos de edad establecidos por la oferta.

Los testimonios también apuntan a criterios discriminatorios: según la fisioterapeuta Laura (nombre ficticio), Iglesias prefería empleadas que no tuvieran estudios y que, en su mayoría, fueran afrodescendientes o de bajos recursos, seleccionándolas más por su apariencia que por su cualificación.

Acusaciones de abuso, control y condiciones de empleo

Estas revelaciones sobre la forma de reclutar al personal se suman a las graves acusaciones que dos exempleadas han formalizado ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional de España. Las mujeres, representadas por la organización internacional Women’s Link Worldwide, denunciaron ante la Fiscalía los hechos que habrían tenido lugar entre enero y octubre de 2021 en las propiedades del artista en República Dominicana y Bahamas.

Los cargos no se limitan únicamente a irregularidades laborales: incluyen presuntas agresiones sexuales, trato degradante y agresiones físicas y verbales. Los testimonios recogen episodios de humillaciones continuas, ambiente de trabajo controlado y condiciones que, según la denuncia, podrían encajar en delitos de trata de seres humanos, servidumbre, acoso y agresión sexual.

Además, otra parte de la investigación revela que Iglesias enviaba a varias trabajadoras a someterse a exámenes médicos y ginecológicos, que incluían pruebas de VIH, clamidia y ecografías, y que tenía acceso a los resultados. Las mujeres entrevistadas por eldiario.es consideraron estas prácticas “invasivas” y fuera de lo normal para empleos domésticos.

El proceso judicial y la respuesta de las autoridades

La Fiscalía ha decidido tomar declaración a las dos denunciantes como testigos protegidas, otorgándoles medidas que blindan su identidad y las aíslan de posibles presiones externas, dado el desequilibrio de poder entre ellas y el señalado. La investigación se encuentra aún en fase preliminar y bajo secreto, y la Fiscalía aún debe determinar si asumirá la jurisdicción y qué delitos concretos podrían imputarse formalmente.

Organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional han respaldado la denuncia, enmarcando el caso en un patrón global de abuso contra mujeres vulnerables, en especial migrantes o en situaciones de precariedad.

La defensa de Julio Iglesias y su entorno

Frente a estas acusaciones, Julio Iglesias ha ofrecido su primera reacción pública en una entrevista con la revista ¡Hola!. En el diálogo, el cantante asegura que está preparando su defensa legal y que “todo se va a aclarar”, mostrando un semblante serio ante la polémica que sacude su reputación. Iglesias reafirmó su intención de demostrar “la verdad de los hechos” y negó las acusaciones, tachándolas de infundadas.

Fuentes cercanas al artista citadas por El Confidencial describen a Iglesias “preocupado y con el ánimo bajo”, apelando a amistades en España para buscar apoyo en este momento y preparando posibles acciones legales contra los medios y las denunciantes.

Reacciones familiares y del entorno más cercano

En el entorno familiar, la situación también ha generado movimientos internos aunque menos mediáticos. Miranda Rijnsburger, esposa de Iglesias, y los ocho hijos del artista han preferido por ahora mantener una postura mayoritariamente discreta en público. Según informaciones de medios de entretenimiento, en privado han manifestado su apoyo a Iglesias, aunque sin hacer declaraciones oficiales que desmientan o confirmen las acusaciones.

Impacto mediático y social

El caso ha trascendido los medios españoles y ha suscitado atención internacional. En Estados Unidos, la investigación fue recogida por agencias y medios que destacan el perfil global del cantante y la gravedad de las acusaciones, lo que ha amplificado el debate público sobre el alcance de las denuncias y el deber de proteger a posibles víctimas de abuso.

Mientras los procedimientos judiciales siguen su curso y la Fiscalía decide los próximos pasos, el caso de Julio Iglesias se ha convertido en un asunto de interés nacional e internacional, con ramificaciones que van desde el escrutinio del comportamiento de figuras públicas hasta la discusión sobre la explotación laboral y la violencia de género en contextos de desigualdad.