lunes 14.10.2019

El techo de gasto de CLM para el año 2020 es de 6.619 millones, un 7,5% más que en 2018

- El Gobierno regional resalta que Castilla-La Mancha crecerá los próximos años con tasas del entorno del 2 por ciento.

- Castilla-La Mancha pide a la ministra de Hacienda que pague los anticipos a cuenta a las CCAA antes de diciembre.

El consejero de Hacienda y Administraciones Púbica del Gobierno de Castilla-La Mancha, Juan Alfonso Ruiz Molina, en rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Gobierno
El consejero de Hacienda y Administraciones Púbica del Gobierno de Castilla-La Mancha, Juan Alfonso Ruiz Molina, en rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Gobierno

El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado el límite de gasto no financiero para los presupuestos de la Junta para 2020, que alcanza los 6.619 millones de euros, un 7,5 por ciento más que en 2018.

El consejero de Hacienda y Administraciones Públicas del Gobierno de Castilla-La Mancha, Juan Alfonso Ruiz Molina, ha informado este viernes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno la aprobación del denominado "techo de gasto" para el presupuesto de la Junta para 2020, que ahora será remitido a las Cortes regionales para su debate y votación, y que será el primer paso para la elaboración de las cuentas públicas para el próximo año.

Ruiz Molina ha explicado que la cifra de 6.619 millones de euros es un 7,5 por ciento más que el techo de gasto aprobado en 2018, toda vez que en 2019 se ha trabajado con las cuentas prorrogadas de ese año, y que tenía un límite de gasto no financiero de 6.159 millones, es decir que el techo de gasto sube en 460 millones de euros.

El consejero de Hacienda también ha explicado que, puesto que el objetivo de déficit de la comunidad autónoma para 2020 es de 0, lo que se traduce en equilibrio presupuestario, las previsiones de ingresos también suman 6.619 millones de euros, de los cuales 5.416 millones procederán de las entregas a cuenta del Estado a la región y la liquidación del ejercicio 2018 y los 1.200 millones restantes, de ingresos propios por los tributos cedidos y también de otros organismos, como fondos europeos.

Ruiz Molina ha expuesto que estas cifras salen de cálculos elaborados por la propia Consejería de Hacienda, toda vez que el Ministerio de Hacienda tiene obligación de comunicar a las comunidades autónomas las cuantías de las entregas a cuenta y la liquidación de presupuestos anteriores en julio, pero no se han facilitado este año. 

Estas previsiones se han realizado "con la máxima prudencia" por parte del departamento que dirige, teniendo en cuenta que se mantendrá la demanda interna, por la creación de empleo y la subida de salarios, y que aumentará el "consumo interregional" que podrá contrarrestar "una previsible decrecimiento de las exportaciones" tanto a otros países de la UE como de fuera del ámbito europeo.

A nivel internacional, ha señalado que "hay una cierta tendencia a la desaceleración" y que "hay factores que hacen que las previsiones económicas tengan un alto grado de incertidumbre", como la guerra comercial entre Estados Unidos y China, un posible "brexit" duro y la situación de Alemania, que "puede entrar en recesión". 

Teniendo en cuenta todas estas variables, la Consejería de Hacienda ha calculado que el PIB de Castilla-La Mancha crecerá en 2019 un 2,3 por ciento, una décima más que la media nacional, mientras que en 2020 el incremento será del 2 por ciento y en los años 2021 y 2022, la subida será del 1,9 por ciento. 

"Hemos sido muy conservadores y muy prudentes en las estimaciones de crecimiento de la economía para los próximos años", ha afirmado Ruiz Molina, que ha informado de que también en el Consejo de Gobierno de este viernes se ha puesto en conocimiento del Gobierno regional el marcho presupuestario 2020-2022.

En cuanto al techo de gasto, Ruiz Molina ha explicado que esta cifra no coincidirá con el presupuesto de la Junta para 2020, ya que se tendrán que descontar los intereses de la deuda y el "crecimiento vegetativo de determinados gastos". 

Sobre los ingresos, el consejero de Hacienda de Castilla-La Mancha ha hecho hincapié en que el 82 por ciento de los 6.619 millones que se prevé que ingresará la comunidad autónoma proceden del Estado, por lo que ha incidido en la importancia de que las entregas a cuenta se realicen en tiempo. 

En cuanto a la otra partida, de 1.200 millones, corresponden a ingresos procedentes de los ingresos que recauda la comunidad autónoma, como el impuesto de sucesiones y donaciones o el impuesto de actos jurídicos documentados, así como de otras transferencias que puedan provenir del Estado o de fondos europeos. 

La aprobación del techo de gasto es el primer paso para la aprobación del presupuesto de la Junta de Comunidades del año 2020 y Ruiz Molina ha explicado que, tras el visto bueno de las Cortes al límite de gasto no financiero, el Gobierno regional presentará el 1 de octubre el proyecto de ley de presupuestos para el próximo año. 

Y ante la posibilidad de que puedan celebrar unas nuevas elecciones generales y que ello repercuta en la aprobación del presupuesto, ha asegurado que no afectará al mismo y que, si como suele ser habitual, se suspende la actividad parlamentaria, "hay plazo suficiente" para que el presupuesto pueda entrar en vigor el 1 de enero. 

Ruiz Molina ha calculado que "entre noviembre y diciembre" daría tiempo a su aprobación, por lo que ha sentenciado: "No tengo temor a que se pueda retrasar la ley más importante". 

ANTICIPOS A CUENTA

En otro orden de asuntos, el consejero de Hacienda y Administraciones Públicas de Castilla-La Mancha ha pedido a la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, que si tiene "la fórmula" para pagar los anticipos a cuenta a las comunidades autónomas en diciembre, que aplique dicha fórmula antes de esas fechas.

El consejero ha pedido una solución a las entregas a cuenta que corresponden a Castilla-La Mancha, que suman 360 millones de euros y cuya carencia "afectan de forma importante" a la comunidad autónoma, que "ya está generando tensiones de tesorería".

Entre estas dificultades, ha citado el retraso en el pago a los proveedores, que en la actualidad sube a 44 días. 

Ruiz Molina ha comentado que no está "totalmente de acuerdo" con el informe de la Abogacía del Estado que aconseja al Gobierno central no abonar a las comunidades autónomas las entregas a cuenta correspondientes de la financiación autonómica por estar en funciones. 

En este sentido, ha considerado que si el Gobierno central está en funciones, las cámaras legislativas no lo están, por lo que ha propuesto que "si hay una norma" que dificulta los pagos de las entregas a cuenta en esta coyuntura, "los grupos políticos presentes en el Congreso formulen la necesaria proposición de ley que resuelva el problema". 

En cualquier caso, y ante las declaraciones de Montero de que se podrán realizar las transferencias a las comunidades autónomas en diciembre y que prevé convocar un Consejo de Política Fiscal y Financiera antes de final de año, Ruiz Molina ha pedido que si tiene "la fórmula" para pagar las entregas a cuenta en diciembre, las abonen "con anterioridad". 

Ruiz Molina ha exigido, asimismo, un nuevo sistema de financiación autonómica, ya que el vigente se debía haber modificado desde hace años, y ha advertido de que si "el modelo falla por la cuantía y la cualidad del mismo", somete a las comunidades autónomas a "una situación indeseable, porque son éstas las que gestionan los servicios públicos fundamentales". 

Sin embargo, Ruiz Molina ha advertido de que el Gobierno regional no permitirá que "problemas ajenos" a Castilla-La Mancha conlleven una "merma en la calidad a los servicios que se prestan a los ciudadanos" y por ello, ha subrayado que no se verán afectados los servicios públicos, aunque ha advertido de que si no se ingresan los 360 millones que corresponden a la región por las entregas a cuenta, "se ponen serias dificultades para cumplir el objetivo de déficit para 2019", fijado en el 0,4 por ciento del PIB. 

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