miércoles 08.04.2020

La economía de CLM se desacelera por la incertidumbre política y la situación mundial

Por otra parte, el director del Termómetro Económico de Castilla-La Mancha aconseja a empresas que venden a EEUU orientar parte de su negocio a otros mercados
La vicerrectora de Internacionalización y Formación Permanente de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Fátima Guadamillas (c); el gerente de la Fundación Eurocaja Rural, Vicente Muñoz, y el profesor Mario Donate presentan los resultados del Termómetro Económico - EFE/Ángeles Visdómine
La vicerrectora de Internacionalización y Formación Permanente de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Fátima Guadamillas (c); el gerente de la Fundación Eurocaja Rural, Vicente Muñoz, y el profesor Mario Donate presentan los resultados del Termómetro Económico - EFE/Ángeles Visdómine

La economía de Castilla-La Mancha registró en el segundo trimestre del año una desaceleración en línea con el enfriamiento de la economía española, debido al contexto interno de incertidumbre política y a la situación exterior, por el Brexit, los aranceles y la guerra comercial de Estados Unidos y China.

Así lo ha manifestado este jueves el director del Termómetro Económico de Castilla-La Mancha, el profesor Mario Donate, en la presentación del informe correspondiente al segundo trimestre de 2019, junto a la vicerrectora de Internacionalización y Formación Permanente de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Fátima Guadamillas; y el gerente de la Fundación Eurocaja Rural, Vicente Muñoz.

Según los datos del Termómetro, entre abril y junio se ha producido una evolución del producto interior bruto (PIB) regional menor que en el primer trimestre y en relación al mismo periodo del año pasado.

Así, el PIB de Castilla-La Mancha creció un 0,2 % respecto al trimestre y un 2,2 % en tasa interanual, por debajo del crecimiento del primer trimestre.

Donate ha señalado que, aunque es preocupante el estancamiento de las exportaciones y ciertos signos de agotamiento del consumo interno, la situación de partida es "muy distinta" de la crisis que se vivió en 2008 por la sobrexposición al ladrillo y los problemas de deuda del sistema financiero, ya que esas circunstancias no se dan ahora.

El crecimiento de la economía regional está basado en la demanda interna, sigue siendo el motor de avance aunque con matices puesto que se ha detectado un "enfriamiento" del consumo, mientras que por su parte el sector de los servicios presenta los indicadores más positivos.

Del sector de la industria ha destacado el crecimiento de la ocupación tanto en términos interanuales como trimestrales, mientras que en los servicios ha descendido la tasa de ocupación intertrimestral.

El turismo presenta cifras aceptables, con incrementos del 2,9 % de las pernoctaciones y del 3,4 % del número de viajeros, en la línea de la media nacional.

En agricultura, la tasa de ocupados ha descendido aunque ha crecido la venta de vehículos agrícolas, y en construcción, han disminuido los ocupados respecto al año anterior , pero aumentado en relación con el primer trimestre.

En lo que se refiere a la demanda externa, las exportaciones han bajado en Castilla-La Mancha, frente al crecimiento de media en España, y también han subido las importaciones.

El déficit público se situó en el 1,15 % del PIB, es decir, 497 millones de euros, lo que supone 0,2 puntos más en términos interanuales, 99 millones de euros más.

La deuda es del 35,3 % del PIB, 14.998 millones de euros, dos décimas más que el primer trimestre y 235 millones más, de forma que Castilla-La Mancha es la segunda comunidad autónoma más endeudada y la quinta en cifras absolutas.

La inflación se quedó en el 0,25 % y el paro en una tasa del 16,42 %, el 0,68 % más respecto al primer trimestre (6.300 parados más) pero una tasa menor interanual y 26.600 menos.

La confianza empresarial también ha decrecido levemente y se han creado menos empresas.

La firma invitada de este Termómetro Económico es el director territorial de empresas de Vodafone, Jesús Lombardero, quien ha subrayado la importancia de la digitalización para aportar valor a la empresa, no porque sí, sino para mejorar en competitividad e ingresos y disminuir los costes.

En Castilla-La Mancha, ha comentado, en los dos últimos años las pymes han perdido el miedo a esa transformación digital y se ha duplicado el porcentaje de empresas que han dado ese paso. 

ARANCELES ANUNCIADOS POR EEUU

En otro orden, el director del Termómetro Económico de Castilla-La Mancha ha indicado que, tras el anuncio de Estados Unidos de imponer aranceles a la Unión Europea, las empresas de la región que tengan muy dirigidas sus exportaciones al mercado norteamericano sí se podrán ver afectadas, por lo que las ha recomendado reorientar parte de su negocio a otros lugares del mundo.

Estados Unidos anunció este miércoles que el 18 de octubre empezará a imponer aranceles a la UE, con mayor peso a cuatro países, entre ellos España, tras el fallo de la Organización Mundial del Comercio (OMC) a favor de Washington en una prolongada disputa comercial.

Entre los productos que se verán afectados por los gravámenes figura el queso fresco, las aceitunas, el aceite de oliva y productos porcinos de origen español, alemán y británico; así como el vino, de acuerdo con una lista distribuida por la Oficina de Comercio Exterior.

Donate ha explicado, a preguntas de los periodistas durante la presentación del Termómetro Económico, que la cifra de exportaciones de Castilla-La Mancha a Estados Unidos es "bastante reducida" , de alrededor de un 3 % del total de las exportaciones regionales, en cifra absoluta más de 200 millones de euros.

No obstante, ha advertido de que la imposición de aranceles sí afectará a las empresas cárnicas, las de bebidas o vino "que estén muy orientadas al mercado estadounidense", por lo que las ha aconsejado que "deberán reorientar parte de su negocio a otras partes del mundo".

Respecto al Brexit, ha señalado que ocurre igual, con unas exportaciones de unos 320 millones de euros y un 4 % del total, por lo que el impacto económico será "bastante reducido" a aquellas empresas cuyo negocio dependa de manera fundamental del comercio con el Reino Unido, que deberán abrir sus exportaciones a otros mercados.

"Los dramas personales", ha dicho Donate, será lo que más se podrá notar en Castilla-La Mancha.

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