Castilla-La Mancha cierra noviembre con 326 millones de déficit, el 0,64% del PIB

El déficit del conjunto de las administraciones públicas españolas, excepto las locales, ascendió a 27.631 millones de euros en los once primeros meses de 2023, una cifra un 4,3 % inferior a la del mismo periodo del año anterior y equivalente al 1,89 % del PIB

Castilla-La Mancha ha cerrado el mes de noviembre con 326 millones de déficit, el 0,64 % de su Producto Interior Bruto, un dato inferior al mismo periodo de 2022, cuando la región llegó a noviembre con 622 millones de déficit, que era el 1,33 % de su PIB.

El déficit del conjunto de las administraciones públicas españolas, excepto las locales, ascendió a 27.631 millones de euros en los once primeros meses de 2023, una cifra un 4,3 % inferior a la del mismo periodo del año anterior y equivalente al 1,89 % del PIB.

El Ministerio de Hacienda ha publicado este miércoles los datos de ejecución presupuestaria hasta noviembre, que muestran un déficit público lejos de la referencia del 3,9 % del PIB para el conjunto de 2023, aunque los ajustes de cierre de ejercicio pueden alterar notablemente la cifra.

La corrección del déficit fue posible gracias al aumento de los ingresos, del 7,7 % -impulsado tanto por el avance de la recaudación tributaria (6,4 %) como de las cotizaciones sociales (9,4 %)-, que fue superior al incremento de los gastos, del 6,9 %.

Como es habitual, entre enero y noviembre la mayor parte del déficit público se concentraba en la administración central, con 27.995 millones, un 0,7 % menos y un 1,91 % del PIB, en parte por la aportación de los nuevos gravámenes sobre la banca y las energéticas, que permitieron compensar el mayor gasto en salarios, deuda y el efecto negativo de la liquidación autonómica.

Precisamente el efecto de la liquidación del sistema de financiación autonómica de 2021 explica la buena marcha de las cuentas de las regiones, que redujeron en un 40,3 % su déficit, hasta 4.668 millones, un 0,32 % del PIB.

El sistema de financiación autonómica anticipa a las regiones los recursos que calcula que le van a corresponder en función de la recaudación y dos años después liquida la diferencia, que puede ser positiva (como en el ejercicio 2021, liquidado en 2023, lo que supone nuevos fondos) o negativa (como en el ejercicio 2020, liquidado en 2022, lo que implica devoluciones).

Además de este efecto, entre enero y noviembre de 2023 las regiones experimentaron un fuerte aumento de sus ingresos, del 6 % -sobre todo los tributarios, que crecieron un 14 %-, mientras que sus gastos se incrementaron solo un 4,3 %.

Solo siete comunidades autónomas registraron déficit: Andalucía, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura, Madrid, Murcia y Comunidad Valenciana.

Por lo que respecta los fondos de la Seguridad Social, cerraron noviembre con un superávit de 4.708 millones, un 23,2 % inferior al de 2022, equivalente al 0,32 % del PIB, ante el mayor gasto en pensiones y remuneración de asalariados, y a pesar del aumento de las cotizaciones sociales y la puesta en marcha del mecanismo de equidad intergeneracional.

Los datos de ejecución presupuestaria correspondientes al cierre del ejercicio 2023, el último con las reglas fiscales europeas en suspenso, se conocerán el próximo 27 de marzo. Para 2024, el Gobierno se ha comprometido a bajar el déficit público hasta el 3 % del PIB.

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