viernes 23/4/21

La AIReF prevé que Castilla-La Mancha puede llegar al 0,9% de déficit en 2020

Con un impacto de la COVID-19 compensado totalmente por las transferencias del Estado
La presidenta de la AIReF, Cristina Herrero, en la Comisión para la reconstrucción del Congreso de los Diputados - Archivo
La presidenta de la AIReF, Cristina Herrero, en la Comisión para la reconstrucción del Congreso de los Diputados - Archivo

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) prevé que Castilla-La Mancha podría alcanzar en 2020 un déficit entre el 0,5 y el 0,9 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) con un impacto de la COVID-19 compensado totalmente por las transferencias del Estado.

Así lo recoge el Informe sobre la Ejecución Presupuestaria, Deuda Pública y Regla de Gasto de 2020, del que ha informado la AIReF este viernes en un comunicado.

El resultado que estima para esta comunidad autónoma se derivaría, según la autoridad fiscal, de un crecimiento de los gastos sobre el nivel de 2019 entre el 10 y el 12 % con aumentos superiores en los gastos corrientes asociados a la COVID-19, sobre todo sanitarios.

Asimismo, la AIReF prevé un aumento de los ingresos del 15 %, condicionado por las transferencias del Estado, tanto del sistema de financiación como del Fondo COVID-19, con lo que su peso en el PIB regional aumentaría entre 4 y 4,5 puntos.

Según el informe, sin el impacto de la COVID-19 y las transferencias del Estado, el saldo que previsiblemente hubiera alcanzado la comunidad en 2020 sería del -1 % del PIB actualmente estimado.

En concreto, la AIReF ha observado que el coronavirus puede suponer en Castilla-La Mancha un impacto de entre 1,6 y 2 puntos por el aumento en el gasto sanitario, las medidas adoptadas en otros ámbitos y la pérdida de ingresos prevista por la caída de la actividad económica.

Sin embargo, en este impacto no está considerada la implantación del Ingreso Mínimo Vital (IMV) para el que la comunidad no dispone de previsiones a la fecha, pero sí incluye las medidas de educación para el curso que viene.

La autoridad fiscal ha considerado que el incremento del gasto sanitario por la COVID-19 será de entre 8 décimas y 1,1 puntos del PIB regional, por gastos corrientes con especial peso en los consumos intermedios y la remuneración de asalariados.

Por otro lado, las medidas adoptadas en otras áreas de ingresos y gastos podrían suponer cuatro décimas del PIB regional.

Además, la AIReF ha considerado que el conjunto de las transferencias del Fondo COVID-19 que percibirá Castilla-La Mancha podrían alcanzar 2,1 puntos del PIB.

Con respecto a la deuda, ha estimado que el nivel de deuda en la comunidad autónoma podría oscilar entre un 38,7 % y un 40,2 % del PIB, afectado tanto por la caída del PIB regional como por factores fiscales ajenos a la COVID-19.

En materia de estabilidad presupuestaria, el impacto de la crisis actual se aplaza a los ejercicios siguientes a través de los recursos del sistema de financiación autonómica y otras transferencias del Estado, por lo que las perspectivas para 2021 y 2022 empeoran de manera significativa respecto a 2020 y el próximo año podría producirse una caída entre el 11 y el 14 % respeto a las cuantías abonadas este año.

A estas circunstancias se suma la caída de ingresos por la no reiteración de transferencias extraordinarias de 2020 que determina una variación negativa del conjunto de los ingresos entre el 16 y el 19 %, según la AIReF, que advierte que la "abrupta caída" del crecimiento económico y el deterioro del saldo fiscal a partir de 2021, supondrán un aumento en el nivel de riesgo de sostenibilidad financiera de Castilla-La Mancha.

Asimismo, la autoridad fiscal ha apuntado que la dependencia de los mecanismos extraordinarios de financiación es muy elevada y sigue creciendo y que para regresar al nivel de deuda del 34,9 % registrado a finales del año 2019 serán necesarias al menos dos décadas bajo el supuesto de corrección anual fija del déficit de 0,25 puntos.

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