Cara y cruz del agua: Albacete sale de la sequía y el olivar sufre

Cara y cruz del agua: Albacete sale de la sequía y el olivar sufre

Las abundantes precipitaciones de las últimas semanas están beneficiando de forma generalizada a los cultivos de Castilla-La Mancha, al mejorar la recarga hídrica y las expectativas productivas, aunque están provocando un importante retraso en la recolección de la aceituna.

El olivar es el sector más perjudicado, mientras que viñedo, herbáceos, leñosos y hortícolas encaran la campaña con mejores previsiones tras varios años marcados por la sequía.

Las intensas lluvias registradas en Castilla-La Mancha durante las últimas semanas están teniendo un efecto claramente positivo para el conjunto del sector agrario regional, al favorecer la recarga de acuíferos y mejorar la disponibilidad de agua para los regadíos, aunque están afectando de forma directa al desarrollo normal de la campaña de la aceituna, que acumula ya un importante retraso en la recolección. Así lo ha trasladado Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha, que califica el episodio de precipitaciones como una “excelente noticia” para una región tradicionalmente árida, con la excepción del olivar.

En el caso del olivar, las lluvias han coincidido con un momento “especialmente delicado” de la campaña. La persistencia de las precipitaciones está obligando a interrumpir con frecuencia el trabajo de cuadrillas y cooperativas, retrasando la recogida de la aceituna más de lo habitual. Se trata, además, de una situación generalizada en todo el territorio nacional, que está provocando que la recolección se realice en condiciones menos óptimas y a un ritmo inferior al normal desde el mes de diciembre.

Ante este escenario, el sector teme que las previsiones de cosecha, tanto a nivel regional como nacional, queden por debajo de las estimaciones iniciales, con un impacto económico negativo directo para agricultores y cooperativas .

Viñedo: reservas de agua clave para la próxima brotación

En el viñedo, el invierno coincide con el periodo de reposo vegetativo, por lo que la planta no demanda agua de forma inmediata. Las lluvias prolongadas permitirán que el suelo se empape en profundidad, acumulando reservas hídricas que la vid aprovechará en primavera y verano, favoreciendo una brotación más vigorosa y uniforme.

No obstante, aunque el riesgo sanitario en esta época es bajo, un exceso de agua o una mala distribución de las precipitaciones puede dificultar la entrada de maquinaria para realizar la poda, principal labor en estas fechas.

Ajo: buen arranque, pero con dificultades de acceso a las parcelas

En el cultivo del ajo, la nascencia del ajo morado está siendo positiva. En el ajo Spring no se aprecian daños significativos, aunque ya sería necesario aplicar algún tratamiento fitosanitario. Sin embargo, las lluvias están complicando el acceso a las parcelas y generan incertidumbre sobre cuándo podrán realizarse estas labores, especialmente ante la previsión de nuevas precipitaciones en los próximos días.

Almendro y pistacho: balance muy favorable en parada vegetativa

Tanto el almendro como el pistacho se encuentran actualmente en parada vegetativa, y el agua caída está resultando muy beneficiosa para la acumulación de humedad en el suelo. Las precipitaciones han sido, en general, suaves, sin provocar problemas relevantes de escorrentía ni erosión.

Solo de forma puntual, en zonas con encharcamientos y fuertes rachas de viento, se han registrado daños por árboles tumbados.

Fruta de hueso, melón y sandía: sin incidencias y con buen tempero del suelo

En la fruta de hueso, también en parada vegetativa, las lluvias están favoreciendo la recarga hídrica del suelo sin ocasionar incidencias destacables.

En cuanto al melón y la sandía, aún queda tiempo para la siembra y la plantación, pero las precipitaciones actuales están siendo igualmente positivas, ya que proporcionan el tempero adecuado a la tierra y facilitan una correcta preparación del terreno previa a las labores agrícolas.

Cultivos herbáceos y maíz: beneficios con algunos riesgos puntuales

Respecto a los cultivos herbáceos, las siembras estaban prácticamente finalizadas en Castilla-La Mancha al inicio de las persistentes lluvias de enero y febrero, salvo en las zonas más altas del norte de la región, donde aún quedaba un pequeño porcentaje por sembrar.

En general, las lluvias están beneficiando a estos cultivos, aunque comienzan a aparecer zonas con encharcamientos persistentes que podrían afectar a parte de las siembras. El abonado de fondo ha sido menor que en otros años en la mayor parte de la región.

Especial mención merece la provincia de Albacete, que, según Cooperativas, va a romper la negativa racha de sequía acumulada desde 2021 gracias a las lluvias regulares, lo que abre la puerta a mejores expectativas productivas, aunque la evolución definitiva dependerá de lo que ocurra hasta el mes de junio.

Por último, se mantiene la alerta en el cultivo del maíz, ya que parte de la cosecha no se ha podido recoger por las lluvias, especialmente en la provincia de Guadalajara, donde los agricultores temen inundaciones derivadas de posibles desembalses.