La campaña del aceite de oliva va lenta y se prevén precios estables o ligeramente al alza

La campaña del aceite de oliva va lenta y se prevén precios estables o ligeramente al alza
La campaña del aceite de oliva avanza con retraso en Andalucía por las lluvias y con una cosecha menor de lo previsto, mientras el mercado mantiene un ritmo alto de ventas. En este contexto, los precios se sostienen estables o con ligeras subidas, a la espera de cómo evolucione una oferta más corta de lo habitual.

Las últimas lluvias han hecho que la campaña del aceite de oliva -Andalucía es la principal región productora de España- avance lentamente a comienzos de 2026 con una previsión de cosecha algo inferior a lo esperado -aunque una parte del sector olivarero habla de un 30 % menos- y unos precios estables o ligeramente al alza.

En el último mes el precio del aceite de oliva virgen ha caído en general y el del lampante se ha mantenido más estable, según las cotizaciones en origen recogidas por el sistema Poolred, mientras que el observatorio de Infaoliva muestra precios de unos 4 euros por litro de virgen extra, 3,7 euros en virgen y 3,6 euros en lampante.

"Por fin este año está lloviendo, pero se están perdiendo muchos días por la lluvia y la recolección va lenta, con cierto retraso", ha asegurado a Efeagro el responsable del Aceite de Cooperativas Agroalimentarias de España, Rafael Sánchez de Puerta.

"Buena" respuesta del mercado

Los últimos datos difundidos por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación recogen una campaña "ralentizada" en noviembre, con una producción de casi 300.000 toneladas en los dos primeros meses de cosecha y unas 391.000 toneladas de existencias.

A eso se une un ritmo alto de ventas, de unas 228.000 toneladas si se suman las 148.000 toneladas en exportaciones y las 80.200 del mercado interior.

Sánchez de Puerta da por "buena" la producción estimada de 1,3 millones de toneladas para la campaña 2025-2026 (3 % menos que la anterior) y prevé una situación de "continuidad si los mercados siguen tirando bien".

Sobre los precios, ha augurado que más adelante "no debería haber grandes diferencias" con el nivel actual, "bueno" tanto para los productores como para los consumidores.

Retos en empleo y agua

Entre los retos pendientes, Sánchez de Puerta ha destacado la falta de mano de obra -"con más pena que gloria se va cogiendo la aceituna"- y ha instado a buscar fórmulas para facilitar la contratación de extranjeros.

También persiste la preocupación por el agua, ya que ha empezado a llover "muy avanzado" el mes de noviembre, lo que ha ocasionado la pérdida de hasta 200.000 toneladas de aceite este año, según los cálculos de las cooperativas.

El técnico de la organización agraria Asaja José Ugarrio ha considerado que la producción puede estar "ligeramente" por debajo de las primeras estimaciones de aforo, en torno a 50.000 toneladas menos, y que los precios "quizás repunten" si se mantienen las salidas al mercado.

"El frío y las lluvias están haciendo que la recolección sea intermitente por días", ha explicado Ugarrio, que ha remarcado que el agricultor "no decide el momento óptimo de recolección", sino cuando dispone de cuadrillas, y que ahora en invierno es importante que llueva para garantizar las reservas de agua.

Para el responsable del Aceite de COAG, Juan Luis Ávila, en el campo "hay bastante menos aceituna que el año pasado, en torno a un 30 % menos", lo que situaría la producción en un millón de toneladas.

"El retraso en la recolección es tremendo, como hace mucho que no se producía, y no hay tanto aceite para la fecha en la que estamos", ha sostenido Ávila, que ha vaticinado un año de "estabilidad al alza de los precios", con un mercado "muy fuerte".

El secretario general de UPA Andalucía y responsable del Aceite de oliva, Jesús Cózar, ha apuntado que la oferta será "escasa", menor que en la anterior campaña, tal como se está viendo en muchas zonas de esa región productora, mientas sigue el "buen" ritmo de comercialización y los precios pueden subir "un poco".

"El consumidor sigue apostando por la máxima calidad del aceite de oliva. Esperamos que eso revierta en el precio para el productor y se cubran como mínimo los costes de producción en el olivar tradicional, que roza el 70 % de la extensión en Andalucía", ha añadido.