Asaja exige para Castilla-La Mancha las mismas ayudas por las borrascas

Asaja exige para Castilla-La Mancha las mismas ayudas por las borrascas

La organización agraria reclama medidas extraordinarias y urgentes para agricultores y ganaderos tras los graves daños provocados por las lluvias, el viento y los desbordamientos.

El olivar es el cultivo más castigado en una región donde también se han registrado importantes pérdidas en frutos secos, hortícolas, maíz, herbáceos y ganadería.

La organización agraria Asaja Castilla-La Mancha ha exigido este 19 de febrero en Toledo la aplicación en la región de las mismas medidas extraordinarias aprobadas para otras comunidades autónomas tras el reciente tren de borrascas, que ha provocado graves daños en explotaciones agrícolas y ganaderas por las lluvias intensas, el viento y los desbordamientos de ríos y arroyos. La entidad reclama ayudas urgentes, flexibilización de la PAC y un plan de respuesta inmediato que garantice la continuidad de la actividad en el medio rural.

Según recoge la organización en un comunicado remitido desde su sede regional en Toledo, los productores castellanomanchegos “merecen acceder a estas medidas” ante una climatología excepcional que ha afectado de forma generalizada al campo, con especial incidencia en el olivar, convertido en el cultivo más castigado.

Además del olivar, Asaja detalla que se han registrado pérdidas relevantes en frutos secos, cultivos hortícolas, maíz, herbáceos y ganadería, a lo que se suman daños en infraestructuras agrarias y ganaderas, caminos, redes de riego y en los propios cauces fluviales.

Petición formal a Junta y Delegación del Gobierno

En este contexto, la organización ha apelado a la responsabilidad del consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural y del delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, a quienes ha remitido un escrito con un conjunto de medidas urgentes y necesarias para paliar las pérdidas, acompañado de un informe técnico preliminar sobre los daños y las principales comarcas afectadas.

Asaja insiste en que la región “no puede quedar al margen” de las ayudas extraordinarias aprobadas en otros territorios, ya que la concatenación de borrascas ha generado un escenario de pérdidas económicas y productivas muy importantes, con consecuencias directas en la planificación agronómica y en el cumplimiento de los requisitos de la Política Agraria Común (PAC).

La organización subraya que el impacto no se limita a la pérdida de fruto o producción, sino que afecta también a infraestructuras, instalaciones, caminos y redes de riego, alterando completamente la planificación de las explotaciones tras una etapa previa de importantes inversiones por parte de los agricultores.

Medidas económicas, fiscales y revisión de seguros

Entre las propuestas planteadas, Asaja reclama la puesta en marcha de medidas económicas urgentes, la flexibilización de los requisitos de la PAC, el refuerzo de la limpieza y mantenimiento de cauces y la promoción de infraestructuras hidráulicas que permitan evitar futuras catástrofes.

Asimismo, solicita la exención del IBI rústico y una reducción fiscal, además de una revisión de los seguros agrarios para adaptarlos a la realidad productiva actual, con rendimientos asegurables adecuados, reducción de franquicias y mayor agilidad en el pago de indemnizaciones.

Como medida inmediata, la organización aconseja a los agricultores y ganaderos afectados que notifiquen los daños en su correspondiente Oficina Comarcal Agraria (OCA) para proceder a su declaración oficial.

En definitiva, Asaja exige un plan de respuesta urgente y eficaz que garantice la recuperación del medio rural y la continuidad de la actividad agraria en Castilla-La Mancha.

Daños difíciles de cuantificar y pérdidas indirectas

La concatenación de borrascas a comienzos de 2026 ha dejado al campo regional en una situación crítica, con daños todavía difíciles de cuantificar debido a la inaccesibilidad de numerosas explotaciones. La organización teme que las pérdidas reales en cultivos, ganado e infraestructuras sean superiores a las ya constatadas.

El impacto económico incluye tanto pérdidas directas —caída de fruto, muerte de crías o asfixia radicular— como pérdidas indirectas derivadas de enfermedades, retrasos en la siembra y problemas logísticos.

Principales zonas afectadas por provincias

Albacete

En la provincia de Albacete, las zonas más afectadas se concentran en la Sierra de Alcaraz, Sierra del Segura y Campos de Hellín, donde el olivar ha sufrido graves daños por el viento y el exceso de agua.

En Balazote (Albacete), las inundaciones han comprometido explotaciones situadas en áreas bajas próximas a cauces, mientras que la caída de árboles y los destrozos en tejados, vallados y naves agrarias complican la recuperación.

Ciudad Real

En la provincia de Ciudad Real, las comarcas más castigadas han sido Montes Norte, con municipios como Malagón, Fuente El Fresno, El Robledo y Fernán Caballero, así como Campo de Montiel, en la zona limítrofe con Andalucía.

Los daños se concentran en olivar, cereal, pistacho, ajo y ganadería, además de generar problemas de acceso a las fincas. En la comarca de La Mancha el impacto ha sido más moderado.

Cuenca

En la provincia de Cuenca, especialmente en la comarca de La Alcarria y en áreas cercanas al pantano de Alarcón, la persistencia de la lluvia y los fuertes vientos han retrasado la recogida de la aceituna y han aumentado la caída y el deterioro del fruto.

Guadalajara

En Guadalajara, las dificultades de acceso a las parcelas son especialmente acusadas en las vegas del Henares y del Bornova, donde las borrascas han afectado con incidencia notable al maíz. También peligran hectáreas de espárrago verde debido a las inundaciones.

Toledo

En la provincia de Toledo, los daños presentan una gran diversidad según comarcas. Se registran fuertes afectaciones en ganadería, cultivos herbáceos, olivar y pistacho en La Jara, Oropesa, Talavera, Almorox, Torrijos y Ribera del Tajo, con problemas de encharcamiento, sanidad vegetal y acceso a explotaciones.

En Montes de Toledo–Los Yébenes los perjuicios se concentran en el olivar, con importantes pérdidas de aceituna por viento y agua, mientras que en la comarca de La Mancha el olivar también presenta daños significativos asociados principalmente al viento. En La Sagra, los cultivos hortícolas han resultado muy afectados por inundaciones y exceso de humedad.