Asaja: Castilla-La Mancha pierde 35 millones en fondos del PDR

El presidente de ASAJA Castilla-La Mancha, José María Fresneda, en una imagen de archivo junto a la vicepresidenta de la organización, Blanca Corroto

La organización agraria afirma que la región deberá devolver fondos europeos por falta de ejecución.

Califica la situación de “muy grave” y sitúa a Castilla-La Mancha entre las peores en gestión del programa.

La organización agraria Asaja Castilla-La Mancha ha denunciado que la comunidad autónoma tendrá que devolver 35 millones de euros a la Unión Europea correspondientes al Programa de Desarrollo Rural (PDR) 2014-2022, al no haberse ejecutado dentro del plazo previsto, según fuentes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

En un comunicado remitido este 13 de febrero desde Toledo, la organización califica la pérdida de fondos como “muy grave” y considera que evidencia una “deficiente gestión” de los recursos destinados al desarrollo rural en la región.

Asaja asegura que viene advirtiendo desde hace tiempo de la necesidad de acompañar el anuncio de nuevas medidas con un control riguroso de su gestión y ejecución. “Más allá de los porcentajes de ejecución que se quieran destacar, la realidad es que 35 millones de euros es mucho dinero y no puede darse por bueno ningún resultado que termine con esa cantidad perdida”, subraya la organización.

Fondos que retornan a Bruselas

Según explica Asaja, al no haberse abonado esos 35 millones antes de finalizar 2025, el dinero retorna a las arcas de la Unión Europea, sin posibilidad de recuperación para Castilla-La Mancha.

La organización agraria considera la situación “lamentable e inaceptable”, ya que esos recursos podrían haberse destinado a líneas estratégicas como la agricultura ecológica, la incorporación de jóvenes al sector o la modernización de explotaciones agrarias.

Como consecuencia de esta falta de ejecución, Asaja sostiene que Castilla-La Mancha se sitúa entre las comunidades autónomas con peor nivel de ejecución del PDR 2014-2022, una posición que considera especialmente preocupante para el sector agrario regional.

Críticas a la gestión y a la planificación

La organización recuerda que la Consejería de Agricultura se había comprometido a poner el máximo volumen de recursos para finalizar estos programas “con éxito, acierto y diligencia”, pero señala que la realidad demuestra que la ejecución no ha sido suficiente para evitar la pérdida de fondos.

Para Asaja, el éxito de una medida pública depende de que sus exigencias sean realistas y de que exista una gestión eficaz que garantice su ejecución. En este sentido, insiste en que los Programas de Desarrollo Rural no deben convertirse en instrumentos para gastos “superficiales o simbólicos”, sino en herramientas reales para mejorar la rentabilidad, competitividad y resiliencia del sistema agroalimentario.

“No podemos permitir que se malgasten recursos en infraestructuras innecesarias o productos promocionales mientras miles de agricultores y ganaderos afrontan dificultades estructurales para sostener sus explotaciones”, señala la organización, que también reclama una interlocución real con los representantes del sector.

Relevo generacional e inversión productiva

Asaja defiende que el dinero del desarrollo rural debe destinarse a proyectos transformadores, a la inversión productiva, al relevo generacional y a la vertebración de los pueblos. A su juicio, una ejecución tardía o incompleta compromete inversiones vitales para el futuro del campo castellanomanchego y limita la capacidad de modernización del sector.

La organización concluye que resulta imprescindible garantizar una ejecución ágil y completa de los fondos europeos para evitar que se repitan situaciones similares en futuros marcos de programación.