sábado 21.09.2019

Agricultura trabaja en nuevos mecanismos para regular los mercados del aceite y del vino

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ultima una batería de medidas para dar estabilidad y calidad al sector vitivinícola

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación en funciones, Luis Planas, atendiendo a los medios de comunicación en una imagen de archivo
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación en funciones, Luis Planas, atendiendo a los medios de comunicación en una imagen de archivo

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) trabaja con los sectores del vino y del aceite de oliva en el diseño y la puesta a punto de los mecanismos necesarios para lograr una regulación efectiva de la oferta de estos, dos sectores cuya producción anual presenta una gran variabilidad debido, sobre todo, a las condiciones meteorológicas de cada campaña.

En concreto y como consecuencia de estas variaciones, los precios que perciben los agricultores están sujetos a una gran volatilidad, lo que hace necesario establecer mecanismos de regulación que permitan ajustar la oferta a la demanda que contribuyan a estabilizar los precios que percibe el productor.

Respecto al mercado del aceite de oliva, Agricultura colabora con Cooperativas Agroalimentarias de España para la puesta a punto de un mecanismo de autorregulación que permita, de manera voluntaria, almacenar temporalmente aceite de oliva de una determinada calidad.

Con esta medida, y en años como el actual en el que las disponibilidades de aceite son muy superiores a la media de los años anteriores, las cooperativas podrán acordar almacenar una parte del aceite de oliva producido de una calidad determinada, durante el tiempo necesario hasta que las condiciones de equilibrio entre oferta y demanda se reestablezcan. Todo ello al amparo de lo establecido en el Reglamento de la Organización Común de los Mercados Agrario.

De esta forma, las cooperativas, al comprender un 67% de la producción de aceite de oliva, podrán efectuar un papel de regulación del mercado, reduciendo con ello la volatilidad de los precios al productor, sin afectar negativamente a los precios al consumidor.

Planas, en el Consejo de Ministros de Agricultura de la Unión Europea celebrado en Bruselas el pasado 15 de julio, ya trasladó al comisario de Agricultura, Phil Hogan, el interés de España por el desarrollo efectivo de esta medida, que recibió el apoyo del comisario.

El diseño de esta medida de autorregulación es una novedad dentro de la normativa comunitaria. No obstante, hasta su aprobación final por la Comisión Europea, será necesario realizar adaptaciones de la propuesta inicial para que las autoridades de competencia puedan avalarla y, con ello, dotarla de la necesaria seguridad jurídica.

Para ello, los servicios de la Comisión Europea avanzarán un cuestionario con la información adicional que debe ser aportada por Cooperativas Agroalimentarias y por el propio Ministerio. De manera paralela, se aportará a la Comisión Nacional de los Mercados y Competencia (CNMC) toda la información técnica necesaria, para analizar todos los extremos de la propuesta y, en su caso, introducir las adaptaciones necesarias.

Al mismo tiempo, en el marco de las negociaciones para la nueva PAC post 2020, España ha pedido que la reglamentación comunitaria incorpore un dispositivo que permita una retirada de manera obligatoria de aceite de oliva por parte de todo el sector, no solo del cooperativo.

MEDIDAS PARA LA ESTABILIDAD Y CALIDAD DEL SECTOR VITIVINÍCOLA

Por otro lado, el Departamento trabaja en una batería de medidas para la estabilidad y calidad del sector vitivinícola español, a partir de unas primeras propuestas avanzadas por la Organización Interprofesional del Vino de España.

Agricultura recuerda que en este sector la disponibilidad de medidas de regulación en la reglamentación comunitaria es más amplia que en el del aceite de oliva, al existir una disposición en el Reglamento de la Organización Común de Mercados que permite tomar decisiones de carácter regulatorio por parte de los Estados Miembros (desarrollado en España mediante el Real Decreto 774/2014).

De esta forma, los trabajos se centran en un conjunto de medidas que van "mucho más allá" de la regulación del volumen de vino en el mercado, avanzando además en la mejora de la calidad de este producto con el fin de incrementar su valor.

En primer lugar, el Ministerio estudiará la elaboración de una propuesta de norma de calidad para la uva de vinificación, sobre la base de las propuestas que realice el sector. Dicha norma podrá incluir requisitos mínimos en materia de calidad de la uva como el contenido máximo de ácido glucónico, graduación mínima, rendimientos máximos por hectárea, entre otros, con el objetivo final de mejorar la calidad de los vinos.

De manera adicional se trabajará con el sector para la puesta a punto de una medida de regulación que permitiría retirar del mercado una determinada cantidad de vino sin indicación geográfica y de características concretas.

La retirada del mercado se produciría cuando la oferta de vino fuera muy superior a las necesidades del mercado, pero esta medida debe basarse en parámetros objetivos, transparentes y conocidos de antemano por los operadores del sector.

Por último, está previsto reforzar las medidas de control en materia de contenido alcohólico de los subproductos de vinificación, a través de los planes de control establecidos por Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), en coordinación con las Comunidades Autónomas.

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