La CHG plantea aumentar el agua de riego en Rus-Valdelobos y Consuegra-Villacañas

El organismo de cuenca ha hecho esta propuesta en las juntas de explotación de ambas masas de agua subterráneas que se han celebrado este miércoles, las dos primeras de las ocho que se van a celebrar durante la próxima semana
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La Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) ha propuesto incrementar el agua para riego en las masas de agua subterráneas Rus-Valdelobos y Consuegra-Villacañas en la campaña de 2022, con respecto a la cantidad que se asignó en la campaña de este año.

El organismo de cuenca ha hecho esta propuesta en las juntas de explotación de ambas masas de agua subterráneas que se han celebrado este miércoles, las dos primeras de las ocho que se van a celebrar durante la próxima semana, ha informado en una nota de prensa la Confederación del Guadiana.

En estas juntas de explotación se ha analizado la situación de las masas de agua subterránea, declaradas en riesgo en el ámbito territorial del Alto Guadiana, con el objeto de definir o establecer el régimen de extracciones de agua para riego correspondientes al año 2022.

El presidente de la CHG, Samuel Moraleda, en un vídeo difundido por el organismo y consultado por Efe, ha explicado que "dada la situación de escasez de recursos hídricos en este ámbito territorial se mantienen ajustes a las dotaciones tradicionales de recursos hídricos en estas masas", aunque ha matizado, que "como consecuencia de la evolución piezométrica estos ajustes se han reducido", lo que implica incrementar las dotaciones de agua con respecto a 2021.

Así, para la masa Rus-Valdelobos la Confederación del Guadiana propone pasar las actuales dotaciones de 1.350 metros cúbicos por hectárea a 1.400 metros cúbicos por hectárea para cultivos leñosos en 2022 e incrementar también las dotaciones para cultivos herbáceos para el próximo año de 1.800 metros cúbicos por hectárea a 1.900 metros cúbicos por hectárea.

A su vez, en el caso del abastecimiento, domésticos y los usos industriales y ganaderos, recomienda reducir las dotaciones en un 15 por ciento, de acuerdo con la revisión del Plan Especial de Sequia de la cuenca hidrográfica del Guadiana (PES).

Y si se revirtiera la situación emergencia/alerta a prealerta se restablecería una dotación máxima para el uso de regadío de 2.000 metros cúbicos por hectárea para herbáceos y 1.500 metros cúbicos por hectárea para leñosos.

Para la masa de agua de Consuegra-Villacañas, la CHG también incrementa las dotaciones de agua para riego de cultivos leñosos que pasará de los actuales 1.350 metros cúbicos por hectárea a 1.400 metros cúbicos por hectárea para el año 2021m mientras que para los cultivos herbáceos se incrementa de 1.980 metros cúbicos por hectárea a 2.100 metros cúbicos por hectárea para 2022.

Asimismo, ha recomendado reducir las dotaciones de abastecimiento, domésticos, usos industriales y ganaderos en un 10 por ciento, de acuerdo con la revisión del PES de la cuenca hidrográfica del Guadiana, mientras que si se revirtiera la situación alerta a prealerta se restablecería una dotación máxima para el uso de regadío de 2.200 metros cúbicos por hectárea para herbáceos a1.500 metros cúbicos por hectárea para leñosos.

La Confederación del Guadiana aprobó en 2021 una reducción de un 10 por ciento en las dotaciones habituales de todas las masas de agua del Alto Guadiana mientras persistiera la situación de sequía en esta cuenca, una cantidad que, ahora, se ve reducida con el aumento de las dotaciones de agua para riego.

Durante las reuniones, que han estado presididas por el comisario de Aguas de la CHG, Ángel Nieva Pérez, se han expuesto los resultados de seguimiento de la evolución piezométrica y del estado químico de las masas de agua subterránea.

Con estos datos, ha quedado de manifiesto la ralentización del descenso piezométrico que se registran en estos acuíferos, en los que se ha constatado que ha habido un leve ascenso del nivel del agua, debido fundamentalmente al paso de la borrasca Filomena que entre los días 7 y 9 de enero dejó abundantes precipitaciones en forma de nieve.

Aunque estas precipitaciones no han sido suficientes para revertir la tendencia piezométrica descendente desde 2014, por lo que estas masas de agua subterránea siguen en riesgo "y lejos de alcanzar el buen estado cuantitativo", ha apuntado el organismo de cuenca.

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