COPA DEL REY

El Albacete hace historia y elimina al Real Madrid en el debut de Arbeloa (3-2)

El Albacete hace historia y elimina al Real Madrid en el debut de Arbeloa (3-2)
El Albacete Balompié firmó una gesta inolvidable al eliminar al Real Madrid por 3-2 en el debut de Álvaro Arbeloa, en un Carlos Belmonte desbordado. Un final épico, decidido con un doblete de Betancor en el descuento, selló una de las mayores sorpresas recientes de la Copa del Rey.

En una de las sorpresas más resonantes de la Copa del Rey 2025-26, el Albacete Balompié consiguió una victoria épica por 3-2 ante el Real Madrid en los octavos de final, sellando un pase inolvidable a cuartos de final y dejando al conjunto merengue fuera de la competición en un encuentro que quedará grabado para siempre en la memoria de los aficionados. El duelo, disputado en el estadio Carlos Belmonte, no solo fue histórico por el resultado, sino también por el contexto: fue el estreno de Álvaro Arbeloa como entrenador del Real Madrid, tras la reciente destitución de Xabi Alonso en un momento convulso para el club blanco.

Previa marcada por la expectación y la incertidumbre

La llegada de Arbeloa al banquillo madridista generó gran expectación, pero también interrogantes. El exfutbolista y entrenador de las categorías inferiores se hacía cargo del primer equipo en un momento delicado para el club después de caer en la final de la Supercopa de España ante el Barcelona pocos días antes. El duelo en Albacete, ante un equipo de Segunda División, parecía en teoría una oportunidad para recuperar confianza, pero también un riesgo por la naturaleza abrupta de los cambios técnicos y por las numerosas bajas de jugadores clave que padeció el Real Madrid en esta cita copera.

Por su parte, el Albacete llegó al partido con la ilusión de desafiar la lógica deportiva. Los manchegos, que ya habían demostrado carácter en rondas anteriores del torneo, afrontaban el choque con la ambición de aprovechar cada espacio y cada oportunidad para plantar cara al gigante blanco.

Un inicio vibrante y un primer golpe local

Desde el pitido inicial, el partido se convirtió en un choque de estilos. El Real Madrid, con la posesión del balón como estandarte, intentaba construir jugadas elaboradas que no terminaban de encontrar claridad ante una defensa del Albacete bien organizada y agresiva en la presión. En cambio, los locales apostaban por la verticalidad y la efectividad en acciones a balón parado y transiciones rápidas.

La primera gran emoción llegó en el minuto 41, cuando Javi Villar, con un cabezazo impecable tras un saque de esquina, adelantó al Albacete y desató la euforia en el Carlos Belmonte. El gol reflejaba con precisión la eficacia de los manchegos en momentos cruciales, aprovechando el mínimo descuido de la zaga blanca.

La respuesta del Real Madrid no se hizo esperar y, antes del descanso, en el minuto 45+3, Franco Mastantuono consiguió el empate con un tanto oportuno que devolvía la igualdad al marcador justo antes del descanso.

Segunda parte con alternativas y emoción hasta el final

El segundo tiempo prometía intensidad, y así fue. El conjunto madridista intentó imponer su ritmo con mayor determinación, volcándose al ataque para buscar la ventaja que les permitiera controlar el partido. Sin embargo, los de Albacete se mantuvieron firmes, bien ordenados en defensa y peligrosos cada vez que recuperaban el balón.

En el minuto 82, cuando muchos pensaban que el choque se encaminaba hacia la prórroga, Jefté Betancor, quien había ingresado como revulsivo, volvió a poner por delante a los locales con un remate potente tras un rebote dentro del área que batió al guardameta rival, poniendo el 2-1 a favor del Albacete.

El Real Madrid, lejos de rendirse, encontró de nuevo fuerzas en el añadido. En el minuto 91, Gonzalo García igualó la contienda con un cabezazo tras un centro desde la banda, llevando el partido a una tensión extrema en los últimos instantes del tiempo reglamentario.

Pero el momento más celebrado por la afición local llegó en el minuto 94, cuando Betancor firmó su segundo gol de la noche con un remate exquisito a la escuadra tras un contraataque fulgurante. Este tanto decisivo selló el 3-2 definitivo y una de las gestas más grandes del club manchego en su historia coperas.

Contexto, reacciones y consecuencias del batacazo

La derrota supone una dura eliminación para el Real Madrid, que no solo queda fuera de la Copa del Rey ante un rival de inferior categoría, sino que lo hace en un contexto de cambios internos y cuestionamientos sobre su rendimiento colectivo. La exigencia del club blanco y la crítica mediática se centran ahora en la planificación, la gestión del equipo y la adaptación de Arbeloa a su nuevo rol en circunstancias especialmente adversas.

Para el Albacete Balompié, el triunfo trasciende la victoria deportiva. Supone un impulso moral y una demostración de coraje y fe en sus posibilidades frente a un rival de élite. El pase a cuartos de final de la Copa del Rey es un hito que refuerza el espíritu competitivo del equipo y la calidad de su proyecto, al tiempo que reaviva la tradición de sorpresas memorables que caracteriza al torneo.

Ampliando la información...

Ficha técnica:

3 – Albacete: Lizoain; Lorenzo Aguado, Javi Moreno, Neva, Dani Bernabéu (Jogo, m.74); Meléndez, Pacheco (Pepe, m.77), Javi Villar, Capi (Riki, m.58); Lazo (Agus Medina, m.58) y Escriche (Jefté, m.58).

2 – Real Madrid: Lunin; David Jiménez (Carvajal, m.77), Raúl Asencio, Huijsen (Alaba, m.65), Fran García (Camavinga, m.65); Cestero (Manuel Ángel, m86), Fede Valverde, Güler; Mastantuono (Palacios, m.77), Vinícius y Gonzalo.

Goles: 1-0, m.42: Javi Villar. 1-1, m.45+3: Mastantuono. 2-1, m.82: Jefté. 2-2, m.91: Gonzalo. 3-2, m.94: Jefté.

Árbitro: Víctor García Verdura (colegio catalán). Amonestó a Jefté (95) y a Riki (97) por el Albacete; y a Huijsen (65) y Asencio (90+2) por el Real Madrid.

Incidencias: encuentro de octavos de final de la Copa del Rey, disputado en el estadio Carlos Belmonte, lleno, con 17,600 espectadores en las gradas. El partido estuvo marcado por la niebla en el primer acto.