El Albacete ficha a Martín Fernández y San Bartolomé, y vende a Riki al Dépor
El Albacete Balompié aceleró este lunes (2 de febrero de 2026) su actividad en el mercado de invierno con una profunda reconfiguración del centro del campo. El club blanco cerró dos fichajes —Martín Alejandro Fernández Figueira y Víctor San Bartolomé Prieto— y, de forma paralela, confirmó la venta de Riki al Deportivo de La Coruña, en una secuencia de operaciones directamente conectadas.
El movimiento responde tanto a una necesidad deportiva inmediata como a una lectura de planificación: cubrir la salida de un futbolista clave en minutos y jerarquía y, al mismo tiempo, ampliar perfiles y alternativas en la medular para el tramo decisivo de la temporada.
Martín Fernández: equilibrio defensivo y rol inmediato
El primer refuerzo anunciado fue el del mediocentro uruguayo Martín Alejandro Fernández Figueira (Montevideo, 2001), que llega procedente de Newell's Old Boys en calidad de cedido hasta final de temporada y con opción de compra.
El jugador se incorpora con un rol definido. En sus propias palabras y en el análisis de su etapa en el fútbol argentino, se trata de un “cinco posicional”, un centrocampista de equilibrio defensivo, con capacidad para fijar la zona, sostener al equipo sin balón y ofrecer una salida limpia en el primer pase.
Formado en Liverpool Fútbol Club de Uruguay, debutó en 2019 y fue campeón del Clausura 2020. Posteriormente pasó por Boston River, donde llegó a ejercer de capitán, y por el fútbol argentino, con una cesión en Gimnasia y Esgrima La Plata. Antes de aterrizar en el Carlos Belmonte, acumulaba 143 partidos oficiales entre Uruguay y Argentina, una experiencia que el Albacete valora como garantía de rendimiento inmediato.
La operación se plantea como una solución a corto plazo, con la opción de convertirlo en patrimonio del club si su adaptación y rendimiento resultan satisfactorios.
San Bartolomé: llegada, gol y contrato hasta 2028
La segunda incorporación refuerza la medular desde un perfil distinto. El Albacete confirmó el fichaje de Víctor San Bartolomé Prieto (Barakaldo, 26 de octubre de 1999), que llega traspasado desde el Barakaldo CF y firma hasta junio de 2028.
El centrocampista vasco se formó en la cantera del Athletic Club, pasando por el Baskonia y debutando en la categoría de bronce con el filial bilbaíno en la temporada 2017-2018. Con el segundo equipo de San Mamés disputó 93 partidos oficiales antes de iniciar un recorrido por varios proyectos de Primera Federación.
En el verano de 2022 fichó por el Celta Fortuna, donde jugó 40 partidos en dos temporadas, y posteriormente recaló en el Real Unión de Irún, con el que disputó 29 encuentros y anotó seis goles en la campaña 2024-2025. El pasado verano regresó a su tierra para firmar por el Barakaldo CF, equipo con el que había sumado 18 partidos y siete goles antes de cerrar su traspaso al Albacete.
San Bartolomé llega como un centrocampista con llegada, presencia física y gol, con 180 partidos en la categoría de bronce y 13 goles en la última temporada y media, un refuerzo pensado tanto para el presente como para consolidar plantilla a medio plazo.
Riki al Dépor: salida clave y debate económico
El tercer vértice de la operación fue la salida de Riki. El Albacete Balompié anunció su traspaso a las 19:06, mientras que el Deportivo de La Coruña confirmaba su incorporación con un contrato hasta junio de 2029.
Riki se marcha tras 156 partidos oficiales con la camiseta blanca desde su llegada en el invierno de 2022, procedente del Burgos, convertido en uno de los centrocampistas con mayor regularidad y peso en el equipo.
El aspecto económico sigue siendo el principal punto de debate. Desde Radio Albacete (Cadena SER) se apunta a una operación que podría alcanzar hasta un millón de euros, con un fijo cercano a 500.000 euros más variables. Otras informaciones rebajan la cifra a 200.000 euros más bonus, mientras que en el entorno del club manchego se mantiene el escenario de 500.000 euros más incentivos.
En lo deportivo, el Dépor lo incorpora como centrocampista polivalente, capaz de actuar como “6” o “8”, avalado por su volumen de minutos, fiabilidad con balón —con registros cercanos al 88% de acierto en el pase— y su trabajo defensivo.