Hispania Nostra saca de la Lista Roja de Patrimonio la finca El Paso de Caudete

En incluye en la misma dos nuevos espacios de Castilla-La Mancha: el convento de los franciscanos de Tamajón (Guadalajara) y de las ferrerías de San José del Mazo, en Los Navalucillos (Toledo)
Hispania Nostra saca de la Lista Roja del Patrimonio la finca El Paso de Caudete - Fotografía: Caudete Digital
photo_camera Hispania Nostra saca de la Lista Roja de Patrimonio la finca El Paso de Caudete - Fotografía: Caudete Digital

El fastuoso interior neoárabe de la finca El Paso, en Caudete (Albacete), ha recuperado su esplendor pasado, después de que sus nuevos propietarios adquirieran el edificio y pusieran en marcha su proceso de restauración, según ha informado la asociación Hispania Nostra, que ha decidido pasarla a la Lista Verde, abandonando así el rojo en su consideración.

Por otro lado, dos monumentos más de Castilla-La Mancha han sido incluidos en la Lista Roja por su estado de abandono. Se trata del convento de los franciscanos de Tamajón (Guadalajara) y de las ferrerías de San José del Mazo, en Los Navalucillos (Toledo), según la entidad. Ambos monumentos "se encuentran en un pésimo estado de conservación por lo que muchos elementos se han perdido".

Por estos motivos, acaban de ser incluidos en la Lista Roja que elabora la asociación Hispania Nostra y que recoge más de 1.100 monumentos españoles que se encuentran sometidos a riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores.

FINCA EL PASO La finca El Pasotiene su origen en el Conde de San Carlos, Francisco Albalat Navajas, quien construyó a principios del siglo XX en Caudete un notable conjunto arquitectónico del que forman parte el barrio y la iglesia de San Francisco, así como la plaza de toros y la finca El Paso, según Hispania Nostra.

El interior de la villa es el espacio más fastuoso de toda la finca, con un ejemplo de arquitectura ecléctica con especial fijación en la arquitectura neoárabe de gran influencia alhambreña, muy de moda en la época.

Presenta una planta que se desarrolla en torno a un patio central con columnas, formando una galería a su alrededor.

Este espacio se ilumina a través de una vidriera que representa el cuadro de *La rendición de Granada* de Francisco Pradilla.

Entre las estancias encontramos gabinetes, alcobas, comedor, baño, fumador, despacho, cocina, despensa y bodega.

Consta de tres plantas, y todos los espacios poseen este regusto neoárabe, tanto por la introducción de arcos de herradura como por los zócalos de azulejos, a lo que se suma un cierto neogótico presente en la introducción de vidrieras.

CONVENTO DE LA MADRE DE DIOS DE TAMAJÓN

En cuanto al convento de la Madre de Dios de Tamajón, precisa la entidad que cuando los franciscanos fueron obligados a abandonarlo tras la Desamortización de Mendizábal (1835), cuando comenzó la ruina de este cenobio.

Fue utilizado como corral, almacén o trastero e incluso se empleó la piedra del edificio para la construcción de nuevas casas en el pueblo.

Las cubiertas se perdieron en su mayoría hace tiempo y las paredes de todo el conjunto están surcadas de grandes grietas.

En la actualidad está en ruinas, quedan algunos arranques de los arcos de la iglesia y el claustro, así como las bases de las pilastras del mismo, cubiertas por la vegetación.

Las ferrerías de San José del Mazo, de su lado tampoco cuentan con ninguna protección oficial y se encuentran completamente arruinadas. En 1844, José Safont, rico hacendado catalán y especulador que había hecho su fortuna adquiriendo bienes desamortizados, compró un molino en las orillas del Pusa y construyó todo un complejo metalúrgico movido por energía hidráulica.

Se abastecía de una presa sobre el río, y para su funcionamiento fue necesario construir un canal de gran longitud con acueductos para salvar arroyos y perforaciones costosas en el terreno pizarroso de las orillas.

Esta industria llegó a emplear a trescientos hombres, y supuso un gran impulso demográfico para la población de los Navalucillos, ya que mantuvo su actividad fabril hasta principios del siglo XX.

En las inmediaciones de la fábrica, existen varios hornos de cal y carbón para el abasto de la misma, ocupándose en estos como en los demás trabajos más de trescientos hombres y muchachos, y otras tantas caballerías.

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