El violín de Judith Mateo vuelve a brillar arropado por letras de Chuse Joven

La conquense se apuntala fuera del 'mainstream'. "Si pierdes la honra por el negocio, pierdes la honra y el negocio"
El violín de Judith Mateo vuelve a brillar arropado por letras de Chuse Joven, virando a pop y "contando historias"
photo_camera El violín de Judith Mateo vuelve a brillar arropado por letras de Chuse Joven, virando a pop y "contando historias"

Judith Mateo se encuentra ya defendiendo lo que ha sido su octavo disco, 'ViolinARTE', un recopilatorio de once temas, varios de ellos en compañía de letras del músico Chuse Joven, en el que las cuerdas del violín de la conquense se alejan del rock más clásico por el que transitaron en la última entrega para conformar un binomio sideral en el que ambos artistas sirven de juglares a la causa de contar historias.

En entrevista con Europa Press, Judith Mateo explica que la intención era hacer "un disco de pop con rastro de rock, con canciones que contaran cosas", como 'Techo de cristal', desde un "plano feminista con todo lo ocurrido últimamente".

Todo ello en un disco conceptual con colaboraciones internacionales como la mejicana Cecilia Tussent, en 'El gran cielo', o el Coro Juvenil de Chicago, con presencia en 'Pequeñas chispas' para relatar las dificultades de nacer niña en países en vías de desarrollo, lo que supone "una doble carga, la de ser mujer y la de la infancia".

'La encantá', un tema "muy recurrente en el folclore con el espíritu de una mujer como hilo conductor, a la que quieren obligar a un casamiento forzoso y escapa de su casa.

"Sabíamos que muchas de estas leyendas influenciaron e Lorca en sus viajes de Granada a Madrid. Me inspiré mucho en ese universo lorquiano", detalla Chuse Joven, letrista de los temas, que recuerda en este punto que Patricia Aguilar colaboró en la grabación de esta canción.

Un disco que, tal y como recuerda Judith, se pergeña hace dos años con un año de edición, "lo que más ha costado". Con las maquetas como punto de partida, en su tradición de llevar los temas "machacados" a la grabación, asegura que es el disco en el que "más se ha trabajado" hasta empezar a darle mano artesanal al producto final.

Con el disco ya en la calle, Judith Mateo y Chuse Joven se muestran muy contentos con el resultado, un producto en el que "evidentemente es el violín de Judith con folk, con música del mundo, con electrónica, pop y rock", y desde un hilo discursivo conceptual, algo que "se está perdiendo en la música moderna".

La elaboración de temas con base electrónica ha supuesto un cambio en la puesta en escena, y es que Judith Mateo relata cómo ha tenido que adaptarse después de estar acostumbrada a dar directos "con una banda cañera, con dos guitarras, con teclado y con batería".

"De repente hacer estos temas que son más de base electrónica y con más sonidos prefabricados hace que suene todo más ochentero", afirma.

Un nuevo estilo ante el que admite que, en cierto punto, producir rock con el violín acabó "cansando". "Yo tocando AC/DC no hago caja, no pago la luz ni mi piso de alquiler", asegura.

Mateo, instrumentalista pionera al versionar clásicos del rock con su violín, defiende que se lo pasa "igual de bien" haciendo cualquier estilo.

CONFIANZA CON RESULTADOS

Ambos artistas argumentan cómo la complicidad que destilan como pareja se deja notar en la confianza con la que han plasmado las canciones, consiguiendo un "nivel armónico musical donde fluye todo".

Unos temas que, a diferencia de lo habitual en música pop, quien lleva "la voz cantante" no es precisamente la letra, sino el violín de Judith. "Es el proyecto de una mujer instrumentista, y aunque la voz tiene su protagonismo en el pop moderno, el violín es el que manda", explica Chuse Joven. "La conceptualidad del álbum pasa intrínsecamente por que sea el violín lo fundamental".

La voz, con todo, "no estorba" al protagonista al estilo de lo que ocurre en 'Hurricane' de Bob Dylan.

Con el disco ya vestido y peinado, ahora toca "defenderlo en directo", ya que ambos están deseando poner en escena su creación. "Estoy deseando tocar 'La encantá'. No porque la haya escrito yo, es por lo que cuenta la historia. Es una de las canciones de las que más orgulloso me siento en mi carrera, por lo que dice, por cómo se produjo... Cuando la escuché por primera vez después de masterizar, me emocioné", reconoce el artista.

REGRESO A MÉXICO

La presentación en directo acumula ya rodaje después de un verano intenso que coge aire en un pequeño paréntesis antes de viajar a México el próximo mes, donde Judith Mateo siempre ha tenido mucho público.

"El papel de Judith en México es increíble. La música allí es muy importante y hay un 'feedback' importante. Lo vi desde fuera y ahora lo veo desde dentro", indica Chuse.

Tras llenar escenarios "increíbles" como el anfiteatro de Segóbriga o "tocar en Huelva a los pies de un castillo templario", Judith y Chuse Joven esperan que el país latino vuelva a darles el calor habitual.

Así, en la segunda quincena de noviembre pasarán por Querétaro, Tijuana, Guasave, Puebla, Ciudad de México y Monterrey.

CLONAR FESTIVALES

Hay tiempo para hablar del panorama escénico nacional, repleto de festivales, "a veces clonados" y con carteles muy similares entre sí, tableros donde la propuesta de Judith Mateo "no cabe".

"Mi tipo de música es para teatros, escenarios exclusivos. Este año vuelve a moverse la escena de festivales de folk. Obviamente todos hemos acudido a grandes festivales y nos ha molado. A mí me gusta la música que sea buena, da igual si es 'indie'. Tenemos grandes amigos de grupos 'indie' que lo hacen muy bien, como Shinova".

Con todo, "lo peor" de los festivales masificados es que los grupos cobran "cuatro duros". "Yo no como de eso. Soy músico profesional. Cada vez pagan menos, pero nosotros, al movernos en otros circuitos, por festivales donde se aprecia más la vanguardia, jugamos a otra cosa".

Aunque no desechan la idea de tocar algún día en un festival multitudinario, "el camino debe de ser otro", y como artistas quieren enfocarse "en otros términos".

"Yo vivo de la música aunque no dé 100 conciertos. Vivo de hablar de música, me preparé para ello. Soy crítica musical, y sé hablar con conceptos técnicos para describir una actuación, no como mogollón de periodistas musicales de ahora", critica la violinista conquense.

Con esta premisa, apuesta por "luchar y defender el arte por encima del negocio", ya que si bien el negocio "está bien" y hace que "todos coman" la industria avance, "cuando pierdes la honra por el negocio, pierdes el negocio y la honra".

QUÉ SERÁ LO PRÓXIMO

Con su octavo disco ya en rodaje, Judith Mateo piensa ahora es seguir "pasándolo bien", celebrando que tiene una vida "divertida" que le permite girar en torno a su talento. "Me divierto mucho y la vida siempre me da oportunidades".

Mateo, que ha pasado el verano como colaboradora en Radio Nacional de España y que también desempeña su oficio en Telemadrid. "Yo soy músico y me preparé para ser músico. Tocaré el violín toda la vida y violinista voy a ser hasta que el cuerpo aguante".

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